Los trancones se han convertido en una situación cotidiana en las principales ciudades, donde el tráfico denso obliga a los conductores a permanecer largos periodos con el motor encendido sin avanzar. En este contexto, muchos optan por apagar el carro para ahorrar combustible o reducir emisiones, aunque esta práctica genera dudas sobre sus efectos en la vida útil del vehículo.
Carlos Badillo, asesor experto de Renault, explica que buena parte de los vehículos modernos incorporan un sistema llamado stop and start, que apaga automáticamente el motor cada vez que el carro se detiene por completo. El objetivo es optimizar el consumo de combustible, pero en condiciones de tráfico intenso los apagados son más frecuentes y limitan la recarga de la batería. “Cuando el motor está encendido, el alternador suministra carga a la batería; al no ocurrir esto, la batería puede descender por debajo de los 12 voltios recomendados, afectando su capacidad de encendido y reduciendo su vida útil, ya que esta se mide en ciclos de carga”, precisa el experto.
En los vehículos que no cuentan con esta tecnología, Badillo advierte que no es recomendable apagar el motor manualmente en trancones o semáforos. Estos carros no están diseñados para resistir apagados y encendidos constantes, lo que genera un esfuerzo excesivo en la batería y el alternador, provocando desgastes prematuros en el sistema de carga.
Respecto al desgaste del motor, el especialista aclara que este no se ve afectado de manera significativa por los encendidos frecuentes. El impacto recae principalmente en los componentes del sistema de arranque: batería, alternador, motor de arranque y piezas asociadas como el regulador, cuyo deterioro puede acelerarse con esta práctica.
En relación con el consumo de combustible, Badillo señala que el stop and start ofrece una ventaja al eliminar los “tiempos muertos” en los que el motor permanecería encendido sin necesidad. Esto se traduce en un ahorro real, ya que evita el gasto en periodos de inactividad. Sin embargo, en el tráfico denso el beneficio se reduce: la batería se sobrecarga por los encendidos constantes y el motor consume más en cada arranque que cuando opera de manera continua. “En consecuencia, durante un trancón el ahorro esperado puede convertirse en un mayor gasto”, sostiene.
El experto aclara que la eficiencia del sistema se evidencia en trayectos fluidos, donde el vehículo recorre varios kilómetros antes de detenerse por completo. “En esas condiciones, el ahorro puede alcanzar hasta un 10 % en comparación con un carro que no cuente con esta tecnología”, añade Badillo.
Diferencias entre un carro con sistema stop and start y uno convencional
De acuerdo con Carlos Badillo, una de las principales diferencias radica en el sistema de encendido. Los vehículos equipados con stop and start suelen contar con llave de proximidad y botón de arranque, lo que permite un funcionamiento remoto y automatizado. En contraste, los modelos convencionales utilizan la llave tradicional para abrir el switch y encender el motor.
Otro aspecto clave está en la robustez de los componentes que intervienen en el arranque y en la carga de la batería. Según el experto, estos vehículos incorporan materiales más resistentes y de mejor calidad en piezas como la batería, el motor de arranque y el alternador, ya que deben soportar un mayor número de ciclos de apagado y encendido.
Badillo resalta que, por esta razón, al momento de reemplazar la batería en un vehículo con stop and start no se puede instalar una batería convencional, pues esta no tendría la capacidad necesaria para responder a la exigencia del sistema. En resumen, las diferencias se evidencian tanto en el tipo de encendido percibido por el usuario, como en la configuración técnica y la durabilidad de los componentes internos.
Recomendaciones para cuidar el carro y optimizar el consumo en medio del tráfico
Badillo sugiere tener en cuenta ciertos hábitos de conducción para proteger los componentes del vehículo y mejorar la eficiencia del consumo de combustible en situaciones de alto tráfico. Entre ellos se destacan:
- Desactivar el sistema Stop and Start en trancones prolongados: este mecanismo está diseñado para condiciones de tráfico más fluidas, por lo que en congestiones constantes puede afectar la batería y el sistema de arranque.
- Limitar el uso del aire acondicionado: su funcionamiento continuo exige mayor esfuerzo al motor y aumenta el consumo de combustible.
- Evitar aceleraciones y frenadas bruscas: la conducción suave y progresiva disminuye el desgaste mecánico y contribuye a un menor gasto de gasolina.
- Utilizar combustibles de buena calidad: reduce la acumulación de impurezas en el motor y favorece un mejor rendimiento.
- Mantener la batería en buen estado: revisar periódicamente su nivel de carga y, en vehículos con stop and start, asegurarse de usar baterías diseñadas para este sistema.
- Verificar la presión de las llantas: una presión inadecuada genera mayor resistencia a la rodadura y eleva el consumo.
- Respetar los mantenimientos preventivos: cambios de filtros, aceites y revisiones del sistema eléctrico garantizan un mejor desempeño en condiciones exigentes como el tráfico urbano.
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