
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La instalación de un sistema de sonido en un carro busca mejorar la experiencia al combinar funcionalidad y personalización. Sin embargo, no se trata únicamente de aumentar la potencia o cambiar los parlantes. Hoy los vehículos incorporan tecnologías cada vez más sofisticadas y cualquier modificación debe hacerse pensando en el rendimiento del equipo, la seguridad y el cumplimiento de las normas en Colombia.
Le recomendamos leer: ¿Por qué los carros eléctricos necesitan llantas especializadas? Estas son las razones
No todos los carros necesitan el mismo sistema de sonido
Uno de los primeros aspectos que debe evaluarse es el equipo con el que salió el vehículo de fábrica. Según Miguel Ignacio Hernández, gerente general de Miguel H Profesional Car Audio, los carros con sistemas básicos permiten una mejora más amplia mediante la instalación de nuevos parlantes, componentes de rango completo y un subwoofer que complete las frecuencias bajas y ofrezca un sonido más equilibrado.
En cambio, cuando el vehículo ya incorpora sistemas de alta fidelidad de marcas como Bose, JBL o Infinity, la recomendación es diferente. “Lo ideal es complementar el sistema y no reemplazar los componentes originales, porque fueron diseñados específicamente para las características acústicas del vehículo”, explica Hernández.
La evolución de la industria automotriz también ha cambiado la forma de instalar equipos de sonido. Según Hernández, muchos vehículos modernos integran el sistema multimedia con diferentes funciones electrónicas, por lo que ya no resulta conveniente reemplazar el radio original como ocurría hace algunos años.
Carlos Badillo, experto de Renault, añade que antes de instalar cualquier componente también es importante revisar aspectos técnicos como la potencia del sistema, la respuesta de frecuencia, la compatibilidad entre amplificador y parlantes, así como la capacidad del sistema eléctrico del vehículo para soportar la nueva carga.
El aislamiento acústico también hace la diferencia
Según Hernández, uno de los aspectos que más influye en el resultado final es el aislamiento acústico del vehículo. Este proceso consiste en instalar materiales especiales en la parte interna de las puertas, el piso, el techo y otras superficies del carro para reducir las vibraciones de las láminas metálicas y evitar que los ruidos del exterior interfieran con la música.
Hernández explica que también es importante elegir el grosor adecuado de estos materiales, ya que ayudan a reforzar la estructura de las láminas del vehículo y disminuyen las resonancias que afectan la calidad del sonido.
De acuerdo con Badillo, para este proceso suelen utilizarse materiales como espumas, caucho, fibra de vidrio o láminas de butilo, diseñados para absorber vibraciones y mejorar la acústica del habitáculo.
“Si queremos que el carro suene como una orquesta sinfónica, lo más importante es que no se escuche ningún ruido extraño al sonido”, afirma Hernández.
Siga leyendo: Sistema de Control de Tracción (TCS): qué es, cómo funciona y cuándo se activa
Los errores más comunes al instalar un sistema de sonido
Una mala instalación puede afectar tanto la calidad del audio como el funcionamiento del vehículo.
Según Badillo, algunos de los errores más frecuentes son:
- Utilizar cables de baja calidad o con especificaciones incorrectas.
- Instalar amplificadores sin una correcta ventilación.
- No verificar si el sistema eléctrico soporta la nueva carga.
- Escoger parlantes que no corresponden al espacio disponible en el vehículo.
- No realizar mantenimiento periódico a conexiones, cables y componentes.
Le puede interesar: Impermeables para moto: cuáles sí funcionan con los aguaceros en Colombia
Las normas que debe cumplir en Colombia
De acuerdo con James Jaramillo, intendente del departamento de Caldas, el Código Nacional de Tránsito contempla sanciones para quienes utilicen equipos de sonido a volúmenes superiores a los permitidos por las autoridades ambientales.
Una de las infracciones más comunes es la B23, que sanciona el uso de radios o sistemas de amplificación con niveles excesivos de ruido. La multa corresponde a 8 salarios mínimos legales diarios vigentes (SMLDV), equivalentes a COP 337.400, y no implica la inmovilización del vehículo.
Por otra parte, la infracción D17 aplica para vehículos que superan los límites de emisión de ruido establecidos por la normativa. En este caso, la sanción asciende a 30 SMLDV, es decir, COP 1.266.100, una de las más altas relacionadas con este tipo de incumplimientos.
Jaramillo también advierte que escuchar música a un volumen muy alto puede afectar la seguridad vial. “Subir los vidrios y aumentar demasiado el volumen reduce la capacidad del conductor para escuchar advertencias, sirenas u otros sonidos del entorno, disminuyendo el tiempo de reacción ante una emergencia”, concluye.
