
Ilustración de Javier Castarnado.
Foto: Ilustración: Javier Castarnado
Hasta hace unos meses, Gabriela* había decidido morir.
Después de firmar el fideicomiso —un documento que le garantizaba que, llegado el momento, cada cosa terminaría en las manos correctas— empezó a ordenar la casa bajo la lógica de una búsqueda del tesoro. A simple vista no había nada extraordinario: libros ilustrados, muebles de madera entre pino y maple, una cafetera color menta. Pero cada objeto estaba colocado pensando en quien, cuando ese documento se leyera, sabría dónde encontrarlo.
“Normalmente, cuando un hijo se muere, quienes...

Por Paula Andrea Baracaldo Barón
Comunicadora social y periodista de último semestre de la Universidad Externado de Colombia.@conbdebaracaldopbaracaldo@elespectador.com
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