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¿Tu pareja está dejando morir la relación en silencio? Estas son las señales para saberlo

Respuestas frías, menos interés y ausencia de conversaciones honestas pueden ser parte de una ruptura silenciosa. Esto es lo que debes mirar.

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Kevin Stiven Ramírez Quintero
26 de marzo de 2026 - 01:00 a. m.
El banksying resulta desgastante porque no suele manifestarse en un gran gesto. No hay un detonante, la relación muere poco a poco.
El banksying resulta desgastante porque no suele manifestarse en un gran gesto. No hay un detonante, la relación muere poco a poco.
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No todas las relaciones terminan con una conversación, una despedida o un punto final claro. A veces, lo que ocurre es algo más confuso, pues el vínculo sigue ahí, pero ya no se siente igual. Hay menos mensajes, menos ganas, menos planes.

A esa forma de dejar morir una relación de manera gradual y silenciosa se le conoce como banksying, un término inspirado en el artista callejero Banksy, famoso por desaparecer de escena sin previo aviso y mantener su identidad en el misterio.

El término se usa para describir un distanciamiento progresivo en el que una de las partes se retira emocional y conductualmente, pero evita decir de frente que quiere terminar. Se plantea como una especie de ruptura silenciosa o de “hacer el duelo en la relación”.

La psicóloga española María Moragón lo resume en su blog como una conducta en la que la relación se deja morir poco a poco, sin afrontar el conflicto ni hablarlo abiertamente. Según explica, esto puede aparecer en personas con dificultades para gestionar conflictos o con miedo intenso a quedarse solas.

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Más silencio que ruido

Una de las razones por las que el banksying resulta tan desgastante es que no suele manifestarse en un gran gesto. No hay necesariamente una pelea definitiva ni una ruptura explícita. Lo que hay son pequeños cambios acumulados.

Entre las señales más frecuentes que recoge Programa Mía están:

  • disminución notable de mensajes y llamadas,
  • respuestas tardías y poco implicadas,
  • cancelaciones frecuentes con excusas vagas,
  • falta de planes a futuro,
  • evitación de conversaciones sobre la relación,
  • una sensación persistente de distancia emocional.

Ese tipo de ambigüedad puede ser especialmente dura para quien la recibe. No sabe si exagera, si se trata de una crisis pasajera o si, en efecto, la relación ya se acabó y nadie se lo ha dicho.

El desgaste emocional de no entender qué está pasando

El impacto no está solo en la posible ruptura, sino en la incertidumbre prolongada.

Programa Mía advierte que esa intermitencia —un día cercanía y al siguiente silencio— puede generar ansiedad anticipatoria, hipervigilancia, necesidad constante de confirmación, miedo al abandono y rumiación mental. Incluso señala que esa inconsistencia puede desgastar más que una ruptura clara.

María Moragón también subraya que, cuando la comunicación auténtica desaparece y se retiran las muestras de afecto sin explicar lo que pasa, la otra persona puede experimentar ansiedad, culpa y una caída de la autoestima. En su lectura, lo que distingue al banksying es justamente ese carácter pasivo, pero intencionado, pues no se afronta la ruptura, se la deja avanzar sola.

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No es lo mismo que una relación casual clara

Otra precisión importante es que no todo distanciamiento es banksying.

Según Programa Mía, en una relación casual clara ambas personas conocen el marco del vínculo y no hay promesas de compromiso que luego se retiren sin explicación. La diferencia está en la coherencia. En el banksying, en cambio, suele haber existido algún tipo de proyecto compartido, expectativa o compromiso, y luego llega una retirada emocional sin asumir la responsabilidad de cerrar la relación de forma directa.

Ese matiz importa porque evita meter todo en la misma bolsa. No se trata simplemente de que alguien pierda interés, sino de cómo maneja esa pérdida de interés cuando ya había un vínculo construido.

¿Qué hacer cuando el otro no se atreve a cerrar?

Cuando la otra persona instala la ambigüedad, lo más sano suele ser buscar claridad. Programa Mía propone varias claves:

  • escuchar lo que uno ya está sintiendo,
  • pedir claridad con preguntas directas,
  • no normalizar la ambigüedad crónica,
  • y aceptar la ruptura si ya no hay reciprocidad.

Moragón, por su parte, insiste en la importancia del autoconocimiento, la autoestima y las habilidades comunicativas para identificar a tiempo las señales de desgaste y atreverse a hablar de lo que se siente.

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Kevin Stiven Ramírez Quintero

Por Kevin Stiven Ramírez Quintero

Formado en la Pontificia Universidad Javeriana. Interesado en temas musicales, deportivos, culturales, turísticos, gastronómicos y tecnológicos. Le gusta realizar crónicas, trabajar temas en tendencias SEO y la cobertura de eventos en vivo de alcance internacional. Ganador del Premio Simón Bolívar en 2021.@kevins_ramirezkramirez@elespectador.com

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