Bogotá

8 Oct 2014 - 4:35 a. m.

Ahora, a conseguir más dinero para el metro

El Distrito espera que el Gobierno aporte la mayor parte para construir la megaobra. Planeación Nacional quiere una jefatura única de transporte que gestione el proyecto.

Verónica Téllez Oliveros

Después de más de 50 años de proyectos, anuncios y planos, Bogotá ya tiene claro que su primera línea de metro (para conectar el occidente con el oriente de la ciudad) le costará la gigantesca cifra de $15 billones. Nadie esperaba que los suelos blandos de la capital colombiana complicaran tanto el panorama financiero de un megaproyecto de este tipo, que en otras ciudades, como Lima —con terrenos más compactos—, puede costar hasta un 40% menos. Ahora el reto de la administración de Gustavo Petro es definir cómo se va a financiar la obra y convencer al gobierno de Juan Manuel Santos de invertir mucho más de lo esperado, pues la cifra total prevista en 2010 era de $6,8 billones.

El director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, advirtió ayer que el Distrito tendrá que decidir si dedica exclusivamente a la línea férrea los recursos por $10 billones que el Gobierno tiene previstos para obras en la ciudad. Petro, obstinado en su idea de dejar todo listo para que comience la construcción de la primera línea, explicó que ha tenido reuniones con la Nación en las que la respuesta fue “Bogotá prioriza el metro”.

Que el sistema movería casi un millón de pasajeros diarios, que su operación comenzaría en 2021, que sería la alternativa para conectar el portal de las Américas con el borde oriental de la capital hasta llegar al norte en la calle 127, y que la velocidad sería de 35 kilómetros por hora, son algunas de las razones técnicas que sustentan el proyecto. Ello sin contar con el evidente rédito político a largo y mediano plazo que significa poner la primera piedra en una obra de semejante talante, tanto para la Nación como para el gobierno local.

Y aunque el Distrito sabe que tiene una tarea nada fácil y que las cuentas aún no cuadran, Petro está convencido de que habrá cuatro formas para financiar la obra. La primera es que la Nación asuma el 70% del nuevo valor de $15 billones. La segunda, que la operación del sistema de transporte férreo se costee con parte del pasaje que pagarían los ciudadanos. Otra estrategia serían los cobros por congestión a los automóviles particulares, pues con ello el Distrito espera recaudar $100 mil millones anuales, si es que algún día son aprobados y se ponen en marcha.

La última estrategia que el alcalde y su gabinete han contemplado para financiar parte de la construcción del prometido metro es captar una parte de los recursos que podrían recibir empresarios privados que construyan centros comerciales alrededor de las estaciones del sistema, lo que en términos académicos se llama plusvalía. Esta determinación había sido incluida en la modificación que Petro hizo en 2013 al Plan de Ordenamiento Territorial, medida que de momento está suspendida por orden del Consejo de Estado. Sin embargo, la administración distrital espera que en los próximos días levanten esta suspensión.

El concejal Antonio Sanguino cree que los $230 mil millones que anualmente recibe la capital por regalías pueden ser una nueva fuente de recursos. “Sin la Nación, el metro de Bogotá seguirá siendo una quimera”.

Pero hay otro paso que el Distrito debe dar para convencer al Gobierno de meterse de lleno en el proyecto metro. El director de Planeación Nacional ha advertido que debe crearse una empresa especial que se encargue de liderar este tema sin improvisación. De hecho, ayer el funcionario no estuvo en la presentación de los estudios porque estuvo durante gran parte del día en reunión con miembros del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo hablando sobre el futuro de este proyecto. Una de las conclusiones fue que estas entidades ayudarán a estructurar una arquitectura institucional para que haya una jefatura única de transporte y no una subdirección en Transmilenio, encargada del proyecto.

Cabe recordar que hace un mes el Distrito pidió al Concejo aprobar la creación de la empresa Metro, pero los concejales dieron un no rotundo. El alcalde dijo que le planteó a Planeación Nacional que el Gobierno entre a formar parte de la Empresa Férrea Regional (Transmilenio es propietario del 50% y el resto es de la Gobernación de Cundinamarca). “Puede ser una sociedad tripartita. Si el Gobierno entra en la empresa Férrea Regional, perfectamente ésta puede asumir institucionalmente la gestión de este proceso, que por ahora se va a licitar para vigilar la construcción y después ver cómo se opera”, agregó el mandatario.
Las próximas semanas serán fundamentales en el futuro del proyecto férreo de la capital y para saber qué decisiones toma el gobierno Santos al respecto. Lo que queda en duda es qué pasará con otras soluciones que igualmente necesita la ciudad, como la continuación de la red de Transmilenio. Precisamente uno de los más críticos respecto a este tema fue el exalcalde Enrique Peñalosa, quien recordó que 300 kilómetros de este sistema masivo se pueden hacer en cinco años.

 

 

 

vtellez@elespectador.com

@VeronicaTellez

 

 

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