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10 Jul 2020 - 11:00 a. m.

Algunos concejales ven embolatado el “corredor verde” de la carrera séptima, en Bogotá

Pasó un semestre y no hay una propuesta concreta. Concejales creen que el proyecto se está complicando y hacen pronósticos. Quienes lo defienden piden paciencia y entender que la ciudad afronta una emergencia.
Felipe García Altamar

Felipe García Altamar

Periodista Político.
Algunos concejales ven embolatado el “corredor verde” de la carrera séptima, en Bogotá

Los planes para renovar la carrera séptima serán tema de discusión durante un cuatrienio más y la actual administración no cortará la cinta de inauguración del proyecto que se ejecute en el corredor más importante del oriente de Bogotá. Todo apunta a que así será, pues cumplido un semestre no se encamina ningún plan para reconfigurar la séptima, pues la troncal de Transmilenio (TM) que planteó la administración Peñalosa sigue suspendido por orden judicial y el corredor verde, que proyecta la alcaldía de Claudia López, sigue siendo una idea.

Por lo menos es lo que sugiere buena parte del Concejo, que, si bien no debe darle aval al nuevo proyecto, sí le hace seguimiento riguroso al estar en el paquete de obras para las que se autorizó en 2016 un cupo de endeudamiento por $5 billones. En la corporación se creó una comisión accidental, denominada “Nuevas Troncales de TM”, que la semana pasada se reunió en dos ocasiones. Las actas de los encuentros virtuales indican que el proyecto tiene más dudas que certezas, y hoy solo la bancada de gobierno (y no al 100 %) defiende los avances del corredor verde.

La principal razón del mal pálpito es que, según varios concejales, ni el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) ni la Secretaría de Movilidad han dado suficientes argumentos del proyecto, más allá de que tendrá “energías limpias, espacio público y formas de movilidad alternativa”, como quedó estipulado en el Plan de Desarrollo (PDD) que aprobó el Concejo.

La mejor ilustración de eso es que en la reunión el IDU hizo una presentación con todos los detalles de las obras para expandir la red de TM. En el documento aparecen las troncales de la avenida 68, la avenida Ciudad de Cali y la calle 13, así como la ampliación de la avenida Caracas y la extensión de las Américas. No hay siquiera referencia a la séptima y cuando los concejales le preguntaron al IDU, la respuesta fue que “se plantea un corredor que se ajuste a la visión del PDD”.

Asimismo, según el acta final de los encuentros, el IDU anticipó que el proyecto se está estructurando con asesoría de agencias internacionales de movilidad, diseño y arquitectura, y se articulará con Regiotram, el metro y TM de la av. 68. “Con WRI y GHEL Architects se trabaja en la construcción, entendiendo las características de cada tramo, para solucionar las necesidades del corredor”, respondió el IDU al Concejo.

“No tienen nada”

La oposición ve enredada la propuesta del Distrito. Andrés Forero, cabeza de lista del Centro Democrático, fue contundente al respecto: “No tienen nada claro. Es muy vago el proyecto y no han podido explicar qué harán. Es más, no descartan ninguna opción, incluso un BTR (Bus de Tránsito Rápido)”. El concejal cree que, más allá de la controversia sobre la línea de TM, “era un proyecto estructurado”, y anticipa que si se soluciona el tema jurídico, tendrán que hacerla, como ocurrió al adjudicar la av. 68.

La misma intranquilidad se evidencia en Yefer Vega (Cambio Radical). “Nada ha presentado. Afirman que el dinero y los predios no se perderán, y lo que hay no dista mucho del plan anterior”. Agrega que la troncal es clave para el metro, algo que le genera dos preguntas: “¿El Gobierno se aguantará el incumplimiento del Conpes y el Confis con los que apoyó el metro? ¿Incidirá la tibia relación entre Distrito y Presidencia?”.

Pero no solo la oposición tiene dudas. Sobre el corredor verde hay reparos incluso desde la bancada de gobierno (Alianza Verde y Polo Democrático). Lucía Bastidas, de los verdes, es la coordinadora de la comisión y su resumen es similar: es preocupante que hoy solo exista una idea. “No tienen cronograma, estudios ni diseños. Unos tomaron mucho tiempo y dinero y se van a desechar. La idea es que será algo maravilloso, con árboles, espacio público, ciclorrutas y transporte. Todo eso lo tiene la troncal”.

Por su parte, Carlos Carrillo (Polo) hizo una lectura más política. “El Distrito tiene un ‘chicharrón’, porque la troncal era indispensable para apoyar la Caracas y el metro, pero sobre todo Lagos de Torca. El empeño de Peñalosa era ese, pues es un proyecto de gran densidad que necesita una solución de transporte. Es una encrucijada porque, sin TM, Torca queda desconectada y se abren dos caminos: o hacen la troncal y le ponen algo verde como estaciones de bambú o reestructuran todo, con participación ciudadana, y no es fácil. Hacer diseños no toma menos de dos años”.

También hay voces más conciliadoras, pero que igual piden celeridad. María Victoria Vargas (Partido Liberal) tiene claro que “esto va para largo, porque lo jurídico no se soluciona antes de dos años. La administración sabe qué quiere y qué no. Dicen no a la troncal, pero no tienen soporte para decir qué harán”. La cabildante también pide empezar a hablar de otros aspectos referentes al proceso licitatorio suspendido. “¿Que hará el Distrito con los seis oferentes? Sin duda, debe empezar a concertar con ellos. Además, hay predios adquiridos que están invadiendo”.

“Quisiéramos más velocidad”

Al otro lado del debate están los concejales que defienden el corredor verde. Pidieron comprensión por la coyuntura sanitaria, esperan que al finalizar el año esté la propuesta concreta y garantizaron vigilancia Al proyecto. Julián Espinosa (Alianza Verde) dijo que “la pandemia trastocó todos los planes del Distrito y muchos recursos y esfuerzos se han dirigido a atender la emergencia. Este mes se hará la armonización presupuestal: cambiarán las prioridades y así el proyecto empezará a correr. Hay que tener paciencia, quisiéramos mayor velocidad, pero hay que entender las circunstancias”.

Para Julián Rodríguez, también verde, “hay que esperar los estudios que deben entregarse en noviembre, porque entendemos la preocupación de querer algo estructurado. Espero que se presente la propuesta hacia finales de año, y tendrá una rigurosa veeduría ciudadana y del Concejo”.

Por último, Celio Nieves, del Polo, aseguró que cumplirán lo prometido en campaña y también pidió paciencia. “No se hará la troncal, pero se deben entender las demoras por efecto de la crisis sanitaria. La obra no se terminaría en este gobierno, pero quedará bastante avanzada y será algo menos complejo que destruir la séptima con una troncal. Vigilaremos que haya mayor celeridad”.

El cambio de administración presagiaba un revolcón absoluto a los planes para la séptima, pero, de nuevo, al Distrito le cayó un baño de realidad. Ahora sabe que cambiar el proyecto no será sencillo, más aún sin estudios ni diseños y una feroz puja jurídica como telón de fondo. Lo único que queda es poner el acelerador a lo que promete ser un nuevo culebrón en cuanto a obras en Bogotá.

Felipe García Altamar

Por Felipe García Altamar

Bogotano. Periodista de Uninpahu. Vinculado a El Espectador desde 2014. fgarcia@elespectador.com
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