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Nueve delitos de once de alto impacto en Bogotá bajaron en 2025, salvo unas excepciones que no dejan de preocupar: altos índices de violencias por motivos de convivencia, desapariciones y un fenómeno del que poco se tiene documentación: la trata de personas. Sobre este último, un reciente informe del concejal Julián Sastoque alertó del aumento de casos en el último año.
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De acuerdo con los datos recopilados, en el último año la ciudad pasó de 79 a 103 casos, de acuerdo a las cifras entregadas por el Sistema SIEDCO de la Policía Nacional. Esto representa un aumento del 30% en este delito.
El cabildante señaló que el dato indica que Bogotá alcanzó la cifra más alta de víctimas de trata de personas en los últimos 15 años, “un doloroso récord, que debería tener a los gobiernos de Galán y Gustavo Petro, trabajando para coordinar acciones en la lucha contra este delito, para capturar y desarticular las bandas dedicadas a engañar y comerciar con la vida de las personas”.
La estadística muestra que las mujeres están en mayor riesgo de ser víctimas de las redes de trata que actúan en Bogotá: el 65% de víctimas en 2025 fueron mujeres, lo que indica que la respuesta institucional de prevención y acción contra este delito debería tener un enfoque de género.
Y es que según la data de años anteriores, se observa que desde 2020 en adelante, el crecimiento es constante. Los registros pasan de poco más de 40 casos en 2020 y 2021, a 60 en 2022, 72 en 2023 y 79 en 2024, hasta alcanzar su punto más alto en 2025, con más de 100 casos reportados.
Este comportamiento sugiere no solo un aumento del delito, sino también una mayor capacidad de denuncia e identificación de los casos de trata de personas en los años recientes.
“Es increíble que, ante realidades como el crecimiento de la trata de personas y la violencia intrafamiliar, delitos que afectan principalmente a las mujeres, la Alcaldía de Carlos Fernando Galán y el gobierno de Gustavo Petro no estén trabajando de manera articulada en acciones contundentes para proteger a la ciudadanía”. Todo indica que el slogan del alcalde, “Bogotá Camina Segura” no aplica para todos y todas”, apuntó el concejal.
¿Qué más se sabe sobre el delito?
Cuando hablamos de este delito suele ser relacionado con la trata de personas para explotación sexual, sin embargo, existen otras manifestaciones:
- La explotación sexual: se considera el principal motivo de explotación. Las mujeres son quienes agrupan mayor cantidad de víctimas. Aquí no solo se vulneran los derechos sexuales y reproductivos, la autonomía, los deseos, también las decisiones sobre su sexualidad.
- El trabajo forzado y la servidumbre: trabajar bajo condiciones de violencia o intimidación. También trabajo sin un reconocimiento económico acorde a lo que determina la ley, o en condiciones precarias.
- Las uniones serviles y forzadas bajo subordinación emocional y económica hacia la pareja: se explota, humilla y se reduce la humanidad como objetos-mercancías.
- La explotación a través de extracción de órganos, tejidos y fluidos del cuerpo: puede estar atravesada por escenarios de manipulación y engaño hacia las mujeres en el marco de la confianza, por condiciones socioeconómicas limitantes, o por desconocimiento de procesos ilegalmente realizados.
- La mendicidad ajena: implica el aprovechamiento de las condiciones de vulnerabilidad de una persona, entre ellas desigualdad en razón al género, relaciones de poder o la discriminación frente al acceso limitado a fuentes de ingresos.
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