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La calidad del aire en Bogotá presenta un deterioro temporal debido a factores externos: emisiones provenientes de incendios forestales en la Orinoquía y otros países del norte de Suramérica, según informó la Secretaría de Ambiente.
Estas condiciones han impactado el Índice Bogotano de Calidad del Aire (IBOCA), aunque las autoridades aclaran que, por ahora, no se han alcanzado niveles que obliguen a declarar una alerta ambiental.
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Así está la calidad del aire en la ciudad
De acuerdo con el monitoreo más reciente, 10 estaciones registran nivel “regular”, 7 están en nivel “moderado” y una en nivel “alto”, siendo esta última la estación Carvajal–Sevillana.
Estos datos reflejan un aumento en la concentración de material particulado fino (PM2.5), considerado el contaminante más nocivo para la salud.
¿Por qué el humo está llegando a Bogotá?
La situación no se origina directamente en la ciudad. Según la autoridad ambiental, los vientos han transportado humo desde incendios activos en la región de la Orinoquía y países vecinos, lo que ha generado un impacto en la calidad del aire.
A esto se suma un factor local: la baja velocidad del viento en Bogotá, que impide la dispersión de contaminantes y favorece la acumulación de partículas cerca del suelo, especialmente en zonas con alto tráfico o vías sin pavimentar.
¿Hasta cuándo mejorará la situación?
Pese al panorama actual, la Secretaría de Ambiente proyecta una mejora gradual en la calidad del aire, impulsada por cambios en las condiciones meteorológicas.
El aumento de lluvias, mayor velocidad del viento y cambios en la circulación atmosférica permitirán dispersar los contaminantes y reducir la concentración de partículas en la ciudad en los próximos días.
Un fenómeno regional que impacta la ciudad
El caso evidencia cómo fenómenos ambientales fuera de Bogotá pueden afectar directamente la calidad del aire en la capital.
Aunque no se trata de una emergencia, sí refleja la vulnerabilidad de la ciudad a condiciones regionales, lo que obliga a mantener monitoreo constante y medidas preventivas.
¿Cómo protegerse de la mala calidad del aire?
Ante el deterioro temporal de la calidad del aire, las autoridades recomiendan reducir la exposición a contaminantes, especialmente en zonas con alto tráfico, obras o vías sin pavimentar. Se aconseja evitar actividades físicas intensas al aire libre en horas pico (entre 6:00 a. m. y 10:00 a. m. y entre 5:00 p. m. y 8:00 p. m.), mantener ventanas y puertas cerradas si hay presencia de humo o polvo, y limpiar superficies con paños húmedos para evitar la suspensión de partículas.
También es clave priorizar el uso de transporte público, caminar o usar bicicleta, compartir vehículo cuando sea posible y asegurarse de que los automotores estén en buen estado mecánico.
Las autoridades insisten además en no realizar quemas ni usar materiales contaminantes, y en consultar el estado del aire en tiempo real a través del IBOCA para tomar decisiones informadas, especialmente en el caso de niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
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