Bogotá

20 Feb 2012 - 8:04 p. m.

Carrera 7ª, una propuesta de vieja data

La idea de Gustavo Petro de convertir en una vía peatonal a la emblemática vía se viene discutiendo desde finales de los 90.

Redacción Bogotá

La mañana del lunes, durante un recorrido por la carrera Séptima, el alcalde hizo un anuncio que no cayó muy bien entre los comerciantes de la zona: desde el próximo sábado, la vía se convertirá en un paso peatonal, que irá desde la calle 19 hasta la calle 26, por lo menos durante seis meses. El proyecto, que hace parte del Plan de Manejo de Tráfico, debido a la demolición y reestructuración del puente vehicular de la 26 -que dará paso a la Fase III de Transmilenio- es además una prueba piloto para una posible peatonalización temporal de la emblemática vía.

Aunque el anuncio no es nuevo, puesto que en varias ocasiones se había hablado de la posible peatonalización, sí sorprendió debido a la premura del cierre, pues en antiguas administraciones se había previsto, pero únicamente cuando estuviera finalizada la Fase III de Transmilenio. La misma secretaria de Movilidad, Ana Luisa Flechas, señaló que en el Plan Centro y en el Plan Territorial ya se había discutido el tema y según el alcalde Petro, hay un estudio al respecto que data de 2004 y por el que la ciudad pagó $1.500 millones y tampoco fue utilizado. Otro estudio fue hecho por la firma Steve Davis en 2009 para el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural y analizaba la peatonalización de la vía desde la calle 7 hasta la 12.

Por eso, muchos se preguntan por qué si desde hace más de 10 años se venía hablando de la transformación de la Séptima, sólo hasta ahora el alcalde Gustavo Petro se atreve a experimentar con el cierre de la concurrida vía. La explicación de Petro es que debido a la demolición del puente de la 26, los más afectados serán los más de 10 mil peatones que en hora pico transitan por la séptima. Por eso, cerrar el paso a los vehículos es la decisión más apropiada.

Al respecto, el exalcade Luis Eduardo Garzón explica que durante su gobierno no impulsó el proyecto porque no existía transporte masivo en vías paralelas como la carrera 10. Sin embargo, reconoce que convertir la vía en un espacio peatonal sí estaba en sus planes, tanto así que el ‘Septimazo’, promovido durante su gobierno, fue un paso gradual para la posible peatonalización.

Otro que tenía el proyecto en mente era el alcalde Enrique Peñalosa. De acuerdo con un documento de los proyectos del IDU para el espacio público entregado en el 2000, ya se consideraba como una necesidad evidente, en términos de movilidad, convertir a la visitada vía en un camino exclusivo para peatones. Su propuesta concebía tres tramos: desde la calle 7ª hasta la Avenida Jiménez, desde la Jiménez hasta la 19 y uno final desde la 19 hasta la 26. Entonces se alcanzaron a hacer estudios de prefactibilidad y la conclusión fue la misma que hoy expone el alcalde Petro: la peatonalización de la vía era necesaria.

Sin embargo, el mismo documento explica por qué el proyecto no se realizó durante esa administración y agrega que las condiciones viales no estaban dadas ya que obras como la recuperación de las carreras Décima y Novena y del Eje Ambiental afectaban la movilidad.

A partir del sábado, después de una década de estudios y discusiones, el alcalde pondrá en marcha el proyecto. Los bogotanos por su parte, esperan que sea el momento apropiado y que el experimento de Petro funcione y no termine perjudicando aún más la movilidad del sector.

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