22 Dec 2020 - 1:54 a. m.

Celebraciones, claves en el avance del contagio

Aunque con el regreso del pico y cédula se espera reducir las aglomeraciones en puntos de comercio, expertos coinciden en que sigue siendo primordial el autocuidado durante las reuniones decembrinas, para evitar un repunte exagerado de casos, ante la llegada del segundo pico de la pandemia.
Con el regreso del pico y cédula, los días impares solo podrán acceder a zonas comerciales las cédulas terminadas en número par.
Con el regreso del pico y cédula, los días impares solo podrán acceder a zonas comerciales las cédulas terminadas en número par.

Bogotá comenzó esta semana con el regreso del pico y cédula, que la Alcaldía implementó con el fin de reducir las aglomeraciones, que no solo se presentan en San Victorino, sino también en centros comerciales y zonas afines, donde por esta época es normal la masiva llegada de compradores ante las festividades decembrinas. No obstante, la principal atención, sin duda, debe estar en las reuniones familiares, pues, como se ha visto en otras partes del mundo, estas se han convertido en uno de los principales puntos de contagio.

Las razones son sencillas: la mayoría de las celebraciones se realiza en lugares cerrados, en los que se relajan medidas como el uso del tapabocas o el distanciamiento, dado que generalmente se comparte alrededor de una comida, lo que, para el experto en salud pública, Luis Jorge Hernández, coordinador del Área de Salud Pública de la Universidad de los Andes, es un gran riesgo, dado que en ambientes cerrados, puede contagiarse hasta el 80 % de personas reunidas. “En los encuentros y en la rumba es cuando ocurre el contagio. No es que se puedan reunir más de dos familias o tres. No. Es simplemente no realizar aglomeraciones. Reunirse en terrazas o en lugares al aire libre y cumpliendo con las medidas de bioseguridad”, comentó.

Sobre este mismo aspecto, Bibiana Pineda, también experta en salud pública, cree que es importante reforzar las medidas de autocuidado, “tal como ya lo han señalado varios expertos, como son el uso adecuado de tapabocas, el lavado de manos, el distanciamiento y mantener una adecuada ventilación. Limitar el número de personas en una reunión a máximo diez personas. Más allá de cualquier medida de tipo restrictivo, lo importante es continuar con la cultura del autocuidado y del cuidado hacia los demás”.

Pero ¿qué es lo que preocupa? En principio, el aumento de los reportes. La semana pasada el Ministerio de Salud contabilizó en Bogotá contagios por encima de los 4.000 casos diarios, cifra que no se presentaba desde el pico de la pandemia, en agosto. Sumado a esto, está la concentración de contagios en las localidades del noroccidente de la ciudad. “A diferencia del primer incremento de COVID-19, que estuvo concentrado en el suroccidente, este segundo incremento es en Usaquén, Chapinero, Suba, Teusaquillo, Barrios Unidos, Engativá y Fontibón”, dijo la alcaldesa, Claudia López.

Además están las unidades de cuidados intensivos (UCI), pues si bien la ocupación de camas UCI destinadas para COVID-19 se mantiene en el 60,7 %, la ocupación general está sobre 72,2 %, pues con la reactivación han vuelto los accidentes y pacientes de otras patologías, mientras que en 35 de los sesenta hospitales y clínicas de la ciudad están completamente ocupados o cerca de estarlo, según cifras de la Secretaría de Salud.

En principio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha invitado a evitar las reuniones familiares, pero en caso de hacerlas, que sean pequeños encuentros y mantenerse a un metro de los demás. Si tose o estornuda, hacerlo con la parte interior del codo, y lavarse constantemente las manos. En cuanto al espacio, se pide escoger lugares al aire libre y si no es posible, que estén bien ventilados; ofrecer a los invitados los suministros necesarios de bioseguridad como mascarillas y gel, así como escalonar la entrada y salida de los invitados, numerar las sillas o poner marcas en el suelo para que se tenga una idea de la distancia adecuada.

Lo que viene

Para Pineda, aunque las medidas implementadas por el Distrito son tardías, con ellas se busca limitar las aglomeraciones en un momento crítico, por lo que considera que en este momento también es importante conocer las alternativas que dan las EPS ante la estrategia DAR (detecto, aíslo y reporto) para mitigar y controlar el contagio. “Aquí es importante el compromiso de las EPS frente al seguimiento de casos”.

Por su parte, Hernández sostiene que pensar en nuevas cuarentenas no es lo viable, dado que, como lo señaló la OMS, son inocuas; en cambio, asegura que le han recomendado a la alcaldesa tomar el ejemplo de otras ciudades en las que se han implementado toques de queda durante las fechas de mayor concentración.

Por ahora, el Distrito ha dicho que no pensará en nuevas medidas hasta el próximo 28 de diciembre, día en el que se revisará la evolución de los contagios en la ciudad y se evaluarán nuevas restricciones. Junto al pico y cédula, se suspendieron las cirugías no urgentes y se pidió priorizar las camas UCI para casos COVID-19, mientras la alcaldesa le pidió a la ciudadanía aislarse como medida preventiva en caso de planear reuniones familiares, pues más allá de las acciones que pueda tomar el Estado, lo que siga de ahora en adelante dependerá de la responsabilidad de cada uno y de las precauciones que se tomen para las fiestas de fin de año.

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