Bogotá

19 Apr 2016 - 3:16 p. m.

Ciclistas: libres, pero preocupados

Ahorro de tiempo, conocer la ciudad e independencia contra el déficit de infraestructura, conflictos con otros actores viales y falta de parqueaderos. Este es el resultado del sondeo de #CatarsisBogotá.

Felipe García Altamar

Este martes se celebra en el mundo un nuevo “día de la bicicleta” y en Bogotá decenas de colectivos, que promueven el uso de este medio de transporte, conmemorarán este día con una serie de actividades como encuentros, recorridos nocturnos, picnics y conciertos. Pero, más allá de la fiesta: ¿qué significa para los bogotanos usar bicicleta?

A través de un nuevo sondeo de #CatarsisBogotá, proyecto de El Espectador y Despacio, consultamos a los ciclistas sobre lo mejor y lo peor de usar su bici en Bogotá. Curiosamente, pese a ser una ciudad donde los biciusuarios ocupan las principales estadísticas de la accidentalidad vial, predominaron los testimonios en los que se resaltan las bondades de la bicicleta.

Esta pasión queda demostrada al consultar la frecuencia con la que los ciclistas usan este medio de transporte. Las cifras son contundentes: el 56,1% aseguró que se usa su cicla entre 4 y 7 días a la semana, mientras que un 36,6% dijo que lo hacía menos de cuatro días. Solo el 7,3% saca su vehículo los fines de semana.

«Trancón», «trabajo», «tiempo» y «llegar» fueron algunas de las palabras más repetidas en las historias que recibió El Espectador. No obstante, otros conceptos como «ver», «ciudad», «conocer» y «gente» también tuvieron un gran porcentaje de repetición, dando una nueva mirada sobre la utilidad e importancia que los usuarios le dan a la bicicleta.

El sondeo lo respondieron 26.8% de mujeres y 73.2% de hombres. Y aunque fueron menos las mujeres que atendieron la convocatoria, al conocer en detalle sus respuestas encontramos que moverse en bicicleta les genera sensaciones de libertad e independencia y les brinda la posibilidad de conocer mejor la ciudad y pasar de ser cuerpos pasivos (cuando viajan en bus o un taxi) a ser seres activos con el continuo pedaleo.

Una de las mujeres que respondió al sondeo dijo que lo mejor que le ha pasado desde que usa su bicicleta fue ver cómo familiares y compañeros se sumaron a esta alternativa de movilidad. “En alguna ocasión, tomando café en el Parque El Virrey, una mujer de corte muy ejecutivo se acercó y me preguntó ‘¿cómo hace para subirse a una bicicleta en falda?’. La pregunta dio para compartir un café y discutir la experiencia de las barreras y prejuicios que se dan en torno al género’’, relató.

Otra revelación del sondeo tuvo que ver con las dinámicas que se están generando en la cuidad debido al uso de la bicicleta. Con la atribución de condiciones favorables para la socialización con otros biciusuarios, cerca del 53% de las respuestas estuvieron orientadas a resaltar la cordialidad, el compañerismo y la interacción entre los ciclistas, algo que no se evidencia en otros medios de transporte.

Asimismo, en una ciudad en la que el 49% de sus ciudadanos dice sentirse inseguro (según el último estudio de percepción y victimización de la Cámara de Comercio) y la desconfianza entre transeúntes es habitual, llama la atención que este fenómeno es algo que parece no existir entre los ciclistas. Incluso, sin importar si son conocidos o no, lo que impera es el sentido de colaboración.

‘‘El hecho de poder conocer la ciudad y poder experimentarla de una forma más próxima al cuerpo y flexible, posibilita la generación de encuentros e interacciones sociales en el espacio público. Según las respuestas se puede ver que, entre ciclistas (así sean desconocidos) existe una confianza tácita, lo cual vale la pena resaltar en un contexto complejo socialmente como el de Bogotá. Esta característica ha llevado a que, en no pocas ocasiones, desconocidos se brinden ayuda en medio de la noche para despincharse sin esperar nada a cambio’’, indicó Laura Mendoza Sandoval, antropóloga y asesora externa de Despacio.

Lo difícil y lo incierto

Evidentemente no todo es color de rosa. #CatarsisBogotá también sondeó la opinión de los biciusuarios en cuanto a las adversidades que deben enfrentar al salir a las calles. Las condiciones negativas que más repitieron aquellos que respondieron el cuestionario estuvieron enfocadas al mal estado de la infraestructura, de hecho, «ciclorruta» fue la palabra que más se repitió en las historias, seguida de la palabra «inseguridad».

Esa percepción no es caprichosa e, incluso, encuentra respaldo en pronunciamientos de organismos de control como la Defensoría del Pueblo que, a través del plan ‘Defensoría en la Ciclorruta’, puso en evidencia el mal estado de las vías exclusivas para las bicicletas en Bogotá, así como la alta percepción de inseguridad y la escasa presencia de policías en las rutas.

Pero no son los únicos reparos que tienen los ciclistas. La presencia de motos, bicicletas eléctricas o peatones despistados sobre estos corredores también dificultan una movilidad fluida, que en definitiva, es lo que se busca con estas vías exclusivas. Todo esto, sumado a otro aspecto de gran mención: la imprudencia de los conductores de vehículos particulares y de buses, que deriva en choques y peleas, lo que configura otra complicación para los ciclistas.

‘‘Lo peor es respirar el humo tóxico de camiones y buses y ser rechazado en parqueaderos públicos que tienen la obligación de recibir bicis. También baches en infraestructura y falta de señalización’’. Esa fue una de las respuestas de nuestros lectores y en la que se detallan los otros dos grandes problemas: exceso de contaminación y déficit de parqueaderos.

Para enfrentar el humo tóxico, los ciclistas optan por el uso de bufandas, tapabocas e incluso máscaras antipolución. Sin embargo, frente a la falta de parqueaderos, el déficit se mantiene pese a las medidas como la instalación de parqueaderos en grandes estaciones de Transmilenio, el programa ‘‘Parquea tu bici’’ o el espacio que deben abrir los parqueaderos de carros a las bicicletas (que no pueden cobrar más de $10 por minuto).

En definitiva, aunque la libertad, autonomía y satisfacción personal por el uso de la bicicleta no tendría comparación, el panorama no es sencillo. Aún queda mucho por mejorar para seguir masificando este medio de transporte y tener la infraestructura adecuada, reflexión que de nuevo se pone sobre la mesa en un día como hoy: el día de la bicicleta.

¿Por qué se celebra?

El 19 de abril es considerado desde 1985 como el ''Día de la bicicleta''. Ese día se decidió celebrar el paseo en bicicleta que hizo el químico suizo Albert Hoffman en 1943, bajo derivados del ácido lisérgico (LSD) con los que experimentaba. El ''Día de la bicicleta'' recuerda ese, el recorrido en dos ruedas más psicodélico y famoso de la historia.

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