En operativos de inspección y control a ecosistemas de Cundinamarca, drones del Ejército en conjunto con la Corporación Autónoma Regional (CAR), encontraron graves afectaciones al medio ambiente en Guatavita. La quema se realizó en la vereda Santamaría del municipio, en un sector oculto entre zona boscosa.
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En el predio se identificaron tres áreas para la combustión de retal de madera, para convertirla en carbón vegetal que se distribuye y comercializa en el territorio.
Para dar con esta actividad irregular se requirió apoyo de un equipo ambiental liderado por el Ejército Nacional, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía, así como el Grupo de Inteligencia GRUIA – CATAM de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Así se adelantó un rastreo de última generación y el que hizo posible el desarrollo del operativo.
En el lugar, los expertos evidenciaron una afectación de 160.000 metros cuadrados, donde funcionaban pilas o fuentes de emisión fijas en combustión y otras utilizadas como patios de depósito.
La quema producía, además, emisiones contaminantes que impactan a las comunidades aledañas, esto, a causa de que la materia prima utilizada estaba compuesta principalmente por retal de madera de carpintería, estibas, trozas de madera de diferentes especies y restos de retal de madera de demolición con pintura y puntillas los cuales ocasionan gases y vapores durante el proceso de combustión.
También se encontró un botadero a cielo abierto de residuos sólidos como plásticos, vidrios, llantas y hasta escombros depositados de manera directa en el suelo, sin ningún tipo de almacenamiento ni manejo adecuado.
“De acuerdo con la normatividad ambiental vigente, las quemas artesanales para la producción de carbón vegetal constituyen una actividad de alto riesgo de incendio, con potencial de generar emergencias ambientales de gran magnitud, debido a la ausencia de controles técnicos como sistemas de control de temperatura y oxigenación”, explicó Bryan Martínez, subdirector de la CAR.
Con estos hallazgos y teniendo en cuenta que esta actividad es prohibida, los técnicos de la CAR impusieron medida preventiva en el sitio para proteger el ecosistema y documentaron las afectaciones a los recursos aire, suelo, flora, agua y paisaje, que respaldan dicha decisión.
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