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9 Sep 2020 - 3:00 a. m.

Cupo de endeudamiento: un debate de forma en el Concejo de Bogotá

Una recusación impidió abrir la discusión sobre el aumento del cupo a $10,8 billones. Aunque el Distrito dice que se podrá retomar el proyecto con los mismos ponentes y la ponencia que unificaron, la oposición señala que debe volver a comenzar el trámite. Se citará a sesiones extraordinarias.
Mónica Rivera Rueda

Mónica Rivera Rueda

Periodista Bogotá
Concejo de Bogotá -Plan de Ordenamiento Territorial (POT)
Concejo de Bogotá -Plan de Ordenamiento Territorial (POT)
Foto: Cristian Garavito / El Espectador

El Distrito tiene el reto de sacar adelante en el Concejo los dos proyectos con los que busca incentivar la reactivación económica, pero se ha encontrado con tropiezos que le obligaron a retirar el “Plan Marshall” y a buscar alternativas para salvar la solicitud de cupo de endeudamiento, que no logró discutirse en sesiones ordinarias, por cuenta de una recusación de la oposición. La cuestión es que mañana se citarán sesiones extraordinarias, pero ahora el cabildo deberá definir en qué punto se retoma el último proyecto.

Para empezar, algunos detalles de los dos planes del Distrito. El primero fue el “Plan Marshall”, que plantea no solo congelar el impuesto predial para 2021, sino incluir descuentos en el impuesto de Industria y Comercio, así como alivios para empresarios. El segundo es la solicitud de ampliar el cupo de endeudamiento a $10,8 billones, para respaldar ayudas, programas de educación, seguridad, medioambiente y grandes obras de infraestructura.

Los proyectos, según el concejal Jorge Colmenares (Centro Democrático), los presentó tarde la administración, por lo que pronosticó que no tendrían tiempo para discutirlos. Pese a ello, siguieron su trámite, hasta que el pasado 28 de agosto, en un acto sorpresivo, el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, anunció a través de un oficio el retiro del “Plan Marshall”, argumentando que en el cabildo incurrieron en vicios de forma.

Si bien el proyecto del cupo de endeudamiento se mantuvo, también fue objeto de controversia, entre ellas, el factor tiempo. Aunque los concejales ponentes presentaron una ponencia positiva conjunta para acelerar la discusión, tenían claro que para lograrlo solo tenían entre lunes y martes de esta  semana para votarlo y aprobarlo, es decir, prácticamente a pupitrazo.

Sin embargo, no alcanzaron siquiera a someterlo a debate. Cambio Radical, bancada de oposición, presentó el lunes una recusación contra Álvaro Argote (Polo), uno de los tres ponentes de la iniciativa, y otros dos concejales de su partido, por haber participado en una demanda (que sigue activa) contra el metro, cuyos estudios de ampliación se financiarían con parte del cupo de endeudamiento.

Esto frenó la discusión, llevando a que prácticamente se hundiera el proyecto. El recurso, por el día en el que se presentó, fue cuestionado tanto por la administración como por algunos cabildantes, que la calificaron como una “jugada” para frenar la iniciativa.

“Consideramos que tienen un conflicto de intereses. Es clave resaltar que la alcaldesa, la secretaria de Integración Social y el de Gobierno también coadyuvaron la demanda contra el metro, pero luego se retiraron para posesionarse en el Distrito”, dijo la concejal Carolina Arbeláez (Cambio Radical), quien de paso aclaró que la recusación no fue una medida de última hora, sino en un momento acorde a un proyecto con tiempos muy ajustados.

A pesar de la aclaración de Arbeláez, otra cosa piensa el concejal Argote, el principal recusado. Para él no es entendible por qué se acudió a ese recurso, que termina siendo temerario. “Cuando esto pase buscaré que la Procuraduría investigue la conducta de Cambio Radical, porque deben mostrar las pruebas de que estamos actuando en beneficio propio. Por supuesto rechazo esa recusación”.

El secretario de Gobierno reaccionó de inmediato y, fuera de señalar que la recusación era una jugada para dilatar la discusión, pidió al presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán, citar a la plenaria para resolver el asunto. “Nos sorprende el doble discurso de Cambio Radical. El viernes pedía acelerar la reactivación económica y ahora pone palos en la rueda”.

Aunque algunos creen que el efecto del recurso de Cambio Radical obligaría al Distrito a empezar de cero, para Luis Ernesto Gómez no será así. Dice que una vez se resuelva la recusación, se podrá seguir el trámite en sesiones extras. Su argumento lo basa en el artículo 79 del Estatuto Orgánico del Concejo, que especifica que los proyectos que no se hayan debatido y hayan sido archivados “se entenderán como presentados mediante comunicación dirigida a la Secretaría General, por su autor principal y vocero de la bancada”. Esto permitiría conservar los ponentes y su ponencia positiva unificada.

No obstante, el problema, según el concejal Colmenares, es que ese artículo hace referencia a proyectos impulsados por concejales, no por el Distrito, por lo que sí cree que el trámite tendría que empezar de cero, es decir, realizar el sorteo para elegir ponentes. “El miércoles nos pueden citar a sesiones extraordinarias donde, con tiempo, lo podremos explicar mejor”.

Para la cabildante Marisol Gómez (Bogotá para la gente), otra de las ponentes, todo esto es un tema que se sale de la discusión central del cupo de endeudamiento, en el que se debe garantizar la sostenibilidad de la deuda y dejar claro el plan de inversión, por lo que será determinación del presidente del Concejo (miembro de su partido) en qué punto retomar la discusión.

En cuanto a las notorias diferencias del secretario de Gobierno con el Concejo, Sara Castellanos (Partido Liberal) considera que Gómez no puede interpretar eso como una pelea pues es deber de los cabildantes debatir, proponer y hacer control político. “Ha faltado disposición para dialogar, discutir y debatir al detalle los proyectos. Por eso, muchos en el Concejo, hemos pedido que se de el tiempo necesario para discutir sobre qué es lo que se necesita, que trabajemos en equipo pero sin afán y en los mejores términos saquemos los mejores proyectos para Bogotá”.

Martín Rivera (Alianza Verde) asegura que con la aprobación del cupo de endeudamiento, “el reto es generar la mayor cantidad de empleo, mayor eficiencia en el gasto y capacidad de inversión y liquidez en el corto plazo”. Mientras que con respecto a la relación de Gómez con los cabildantes, indica que este es un buen momento para hacer borrón y cuenta nueva. “El Concejo ha demostrado ser propositivo y con intención de que a la ciudad le vaya bien. Desafortunadamente la confianza, que es clave, se está perdiendo”.

Mañana el Distrito insistirá en su plan de reactivación. Por un lado, volverá a presentar el “Plan Marshall” y por el otro convocará a sesiones extraordinarias para discutirlo junto al cupo de endeudamiento. Se tendrá que esperar a que se defina en qué punto se retomará la discusión de este último proyecto y cómo evolucionarán las relaciones entre el Distrito y el Concejo, con el que tendrá que trabajar de la mano los próximos tres años.

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