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La carrera de Clara Lucía Sandoval Moreno, la nueva gerente para Bogotá designada por el Gobierno Nacional, comenzó en una lista del Partido Nacional Cristiano, se consolidó durante tres periodos en el Concejo de Bogotá con el aval liberal y encontró su base electoral más reconocible en la Misión Carismática Internacional. Su llegada al Gobierno de Abelardo de la Espriella reúne esos tres componentes: experiencia en la administración de la ciudad, vínculos con un sector cristiano organizado y una agenda política conservadora en asuntos sociales.
Sandoval dejará la curul que obtuvo en las elecciones locales de 2023 para convertirse en el enlace del Gobierno nacional con la Alcaldía de Carlos Fernando Galán. El nombramiento también amplía su radio político, ya que pasará de controlar y reglamentar la gestión distrital a intervenir en la coordinación de proyectos que dependen de decisiones y recursos de la Nación.
Entre tanto, su trayectoria permite anticipar los temas que llevará a la nueva gerencia: movilidad, seguridad, infraestructura, protección animal y una agenda centrada en la idea tradicionalista de la familia.
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Ligada a la Misión Carismática Internacional
Sandoval es profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada y especialista en Gobierno, Gerencia y Asuntos Públicos de la Universidad Externado. Desde los 24 años se desempeña como pastora de la Misión Carismática Internacional, congregación fundada por César Castellanos y Emma Claudia Castellanos.
La iglesia, conocida por su modelo organizativo G12, ha construido durante varias décadas una estructura con representación electoral en concejos, juntas administradoras locales y el Congreso. De hecho, Sandoval forma parte de ese proceso político.
Su primera aspiración ocurrió en 1999, cuando buscó llegar a la Junta Administradora Local de Puente Aranda mediante una lista cerrada del Partido Nacional Cristiano. En ese entonces, Ocupó el segundo renglón y no fue elegida.
Posteriormente, encontró espacio en el Partido Liberal, colectividad con la cual fue elegida concejal para los periodos 2008-2011 y 2012-2015, una etapa en la que combinó la representación de sectores cristianos con iniciativas sobre protección animal, movilidad, contratación y control político.
Su continuidad en el liberalismo muestra una relación estable con el partido, aunque su agenda sobre aborto, familia y libertad religiosa la ubica dentro de su sector más conservador.
La alianza electoral con la familia Castellanos
El vínculo de Sandoval con la familia Castellanos también se trasladó a las urnas. En las elecciones legislativas de 2022 aspiró a la Cámara de Representantes por Bogotá como fórmula de Sara Castellanos, hija de los fundadores de la Misión Carismática Internacional.
Ambas se presentaron por el Partido Liberal. Sara Castellanos buscó llegar al Senado, mientras Sandoval encabezó su campaña a la Cámara con el número 112. La primera obtuvo alrededor de 63.000 votos y la segunda alcanzó 30.739, pero ninguna consiguió una curul.
Un año después, Sandoval volvió a competir por el Concejo y obtuvo 22.843 votos, resultado que le permitió iniciar su tercer periodo como cabildante en enero de 2024.
De animalista a directora de una entidad distrital
La protección animal ha sido la bandera más constante de Sandoval. Durante sus primeros periodos promovió la Bancada Animalista del Concejo, participó en la sustitución de vehículos de tracción animal y fue ponente de la consulta antitaurina de 2015.
También intervino en la creación del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, entidad que centralizó funciones antes repartidas entre las secretarías de Salud y Ambiente y el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal.
Al terminar su segundo periodo en el Concejo, se vinculó a la administración de Enrique Peñalosa como gerente de protección animal. En junio de 2018 asumió la dirección general del Instituto y permaneció en el cargo durante 2019. La Alcaldía destacó entonces su participación en la estructuración de la entidad y en la implementación de la política pública del sector.
Ese paso representa su principal experiencia ejecutiva antes de la gerencia para Bogotá. Como directora, administro programas de esterilización, adopción, atención veterinaria y respuesta ante denuncias de maltrato animal.
Su relación con Galán
El regreso de Sandoval al Concejo coincidió con el comienzo de la administración de Carlos Fernando Galán. En 2024 fue escogida como coordinadora ponente del Plan Distrital de Desarrollo Bogotá Camina Segura, la hoja de ruta que distribuyó las inversiones y metas del gobierno para el periodo 2024-2027.
Desde esa posición presentó una ponencia positiva e incorporó modificaciones en seguridad, transporte, primera infancia, protección animal, vivienda y desarrollo económico. Entre sus propuestas estuvieron aumentar la meta de reducción de la extorsión, elevar de 23 a 33 los kilómetros de troncales de TransMilenio que quedarían contratados y revivir la ALO Norte.
También promovió la continuidad de la excepción de pico y placa para vehículos híbridos, el fortalecimiento del Instituto de Protección Animal y el aumento de 46.800 a 70.000 atenciones para fauna doméstica durante el cuatrienio.
Su participación como coordinadora ponente la convirtió en una interlocutora directa de la administración Galán. Ese antecedente ayuda a explicar por qué el alcalde respaldó su designación como enlace con la Nación, aunque ambos han tenido diferencias en asuntos sociales.
Su agenda conservadora
El proyecto más controvertido de su actual periodo fue la denominada Ruta por la Vida para mujeres gestantes, lactantes y “la vida por nacer”. La iniciativa proponía ofrecer acompañamiento psicológico e información sobre alternativas a la interrupción voluntaria del embarazo.
El Concejo la aprobó en febrero de 2026, pero organizaciones defensoras de los derechos reproductivos advirtieron que podía convertirse en una barrera para acceder al aborto. La Secretaría de la Mujer y la Defensoría del Pueblo también formularon reparos jurídicos y técnicos.
Galán objetó el proyecto al considerar que el Concejo carecía de competencia para crear esa ruta y que algunos apartes podían interferir con el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo. Sandoval defendió la iniciativa, afirmó que la atención propuesta era voluntaria y acusó a la administración de tomar una decisión ideológica.
El episodio mostró los límites de su cercanía con el gobierno distrital. Sandoval acompañó las principales apuestas del Plan de Desarrollo de Galán, mientras mantuvo una posición propia y confrontacional en una discusión relacionada con sus convicciones religiosas.
Un puente entre tres sectores políticos
La designación reúne actores que hasta ahora habían recorrido caminos diferentes. Sandoval llega desde el Partido Liberal, mantiene su pertenencia a la Misión Carismática Internacional y entra al Gobierno de De la Espriella, cuya agenda coincide con varias de sus posiciones sobre familia, aborto, seguridad y libertad religiosa.
Al mismo tiempo, deberá trabajar con Galán, quien respaldó su papel como interlocutora por su conocimiento de Bogotá y su experiencia en el Concejo. Ambos llegaron por primera vez al cabildo en 2008 y han compartido durante años debates sobre movilidad, infraestructura y administración distrital.
Su salida también modificará la composición del Concejo. La curul continuará en manos del Partido Liberal y deberá ser ocupada por el siguiente candidato habilitado de la lista de 2023, una vez la autoridad electoral acepte la vacancia y adelante el procedimiento correspondiente.
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