3 Feb 2016 - 1:07 p. m.

Declaran emergencia sanitaria en Bogotá por crisis de servicios de urgencias

Aunque el decreto estará vigente durante los próximos seis meses, el Distrito espera que entre tres y cinco meses los problemas más críticos sean solucionados.

Redacción Bogotá

Por un periodo de seis meses, que pueden ser prorrogables si así lo determina el Distrito, este miércoles fue declarada la emergencia sanitaria en Bogotá por cuenta de la grave crisis que afrontan los servicios de urgencias en el sur de la ciudad.

Con la declaratoria, las entidades esperan tomar medidas urgentes para ponerle fin a la crisis. Se espera también que entre tres y cinco meses los problemas más críticos sean solucionados. El decreto también autoriza al Ministerio de Salud a expedir una resolución que permite, entre otras, que los hospitales puedan ampliar las áreas donde atienden las urgencias, mientras se toman soluciones de fondo.

“Hospitales como el de Kennedy, el más importante de la zona, deben atender hasta a 200 pacientes diarios con seis médicos disponibles y los usuarios deben enfrentarse a largas esperas o a no recibir la atención deseada (…) uno de los más perentorios es ampliar las camas del Hospital de Kennedy. Actualmente funcionan 80, pero se necesitan 250 para que este centro asistencial sea la Central de Urgencias del Sur de Bogotá”, explicó la Alcaldía.

Se espera que este mismo centro asistencial tenga el primer Centro de Atención Prioritaria en Salud (CAPS), que cuando funcione –según el Distrito– podrá atender unos 150 pacientes al día que no tengan urgencias vitales, lo que ayudará también a descongestionar los espacios para atender a pacientes más graves.

De acuerdo con cifras divulgadas por la Alcaldía, el hacinamiento de las salas de urgencias de los hospitales distritales alcanza el 250% durante los fines de semana. Particularmente, el Hospital de Kennedy, recibe hasta 300% más de los pacientes que puede atender durante los viernes, sábados y domingos.

La situación es grave, advierte la Administración Distrital, si se tiene en cuenta que los hospitales de Meissen, Kennedy y Tintal atienden al 60% de los bogotanos que viven en el sur de la ciudad.

“La sobreocupación acarrea problemas en la atención a los pacientes: algunos servicios no se pueden prestar por la gran cantidad de gente que los demanda y la atención a los pacientes no es la esperada, porque los médicos tienen sobrecarga de trabajo. La falta de personal médico provoca que en Kennedy los doctores trabajen en dos turnos, cuando deberían trabajar en tres”, agrega el Distrito.

Para solventar parte del problema, se estima que Bogotá necesita entre 4.000 y 5.000 camas más para toda su red pública de urgencias. De hecho, Kennedy no ha recibido actualización en sus camas desde hace 10 años, debido a problemas de corrupción.

“Este hospital es emblemático en cuanto a problemas de servicio se refiere. Las obras de ampliación de sus servicios de urgencias solo han avanzado un 22% y los retrasos en los trabajos, en los que se han invertido 24.000 millones de pesos, ya completan seis años”, precisó.

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