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Las obras del Corredor Carrera Séptima entran en una nueva etapa. Desde este martes 8 de septiembre comenzarán los cambios de movilidad alrededor de la calle 100 y a partir del domingo 13 se iniciará el desmonte del actual puente vehicular de la carrera Séptima, construido en los años 60.
La estructura será reemplazada por un puente más largo y ancho, que pasará de dos a cuatro carriles y permitirá conectar la troncal de Transmilenio de la avenida 68 con el futuro Corredor Carrera Séptima.
Mientras avanzan las obras, conductores y usuarios del transporte público deberán acostumbrarse a una serie de cierres y desvíos que modificarán los recorridos habituales por este punto del norte de Bogotá.
Los primeros cambios comienzan este 8 de septiembre
Uno de los ajustes más importantes estará en la carrera 11, entre las calles 94 y 100. De manera temporal, el carril oriental de la calzada cambiará de sentido: dejará de operar norte-sur y funcionará sur-norte. La ciclorruta de la carrera 11 seguirá operando normalmente.
Además, quienes circulen por la carrera Séptima hacia el sur podrán desviarse por la calle 102, tomar la carrera Octava A y posteriormente conectar con la calle 100 hacia el occidente.
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El 13 de septiembre comienza el desmonte
El cambio más fuerte llegará el domingo. Desde ese día quedarán cerrados la calle 100 entre las carreras Séptima y Novena A y los giros del actual puente. Sobre la carrera Séptima se mantendrán dos carriles por sentido durante el día. En la noche, mientras se ejecutan los trabajos de desmonte, la movilidad se reducirá a un carril por sentido.
“Sabemos que durante la obra tendremos afectaciones, pero estamos trabajando para que las personas puedan seguir moviéndose de manera segura y con alternativas claras”, señaló la secretaria de Movilidad, María Fernanda Ortiz.
Los conductores podrán utilizar corredores como las calles 94, 102, 106, 116 y 127, así como las carreras Novena, 11 y 15, dependiendo del origen y destino de sus recorridos.
Para garantizar el ingreso a los predios ubicados en la zona, la calzada lenta del costado sur de la calle 100, entre las carreras Séptima y Octava A, funcionará temporalmente en doble sentido.
Cambiarán 25 rutas de TransMiZonal
El transporte público también tendrá modificaciones. Transmilenio anunció desvíos en 25 rutas de TransMiZonal y una ruta dual, además del traslado o unificación de cinco paraderos.
Los puntos de parada no desaparecerán, pero algunos cambiarán unos metros mientras avanzan las obras. La recomendación para los usuarios es consultar previamente sus recorridos y paraderos en TransMiApp.
El puente actual tiene 205 metros de longitud y 10,5 metros de ancho. La nueva estructura llegará a 461 metros de largo y 16,2 metros de ancho.
También duplicará su capacidad: tendrá dos carriles por sentido, frente al único carril que funciona actualmente en cada dirección.
El proyecto incluirá además pasos deprimidos para vehículos particulares en los movimientos norte-sur, norte-occidente y occidente-sur, así como la conexión entre Transmilenio por la avenida 68 y el Corredor Carrera Séptima.
“Este puente, que es de los años 60, va a pasar de dos a cuatro carriles”, explicó Orlando Molano, director del IDU. La nueva estructura estaría terminada a finales de 2027.
Dos meses para desmontar el puente
El Distrito calcula que retirar la estructura actual tomará aproximadamente dos meses. Para hacerlo se utilizará hilo diamantado, un cable con partículas de diamante industrial capaz de cortar concreto y acero con menos vibraciones que otros métodos de demolición.
Los trabajos generarán más de 1.300 toneladas de residuos de construcción y demolición, y el IDU proyecta reutilizar alrededor del 80 % dentro de la misma obra.
Una tuneladora acelera otro frente de la Séptima
En paralelo, comenzó a funcionar una tuneladora que permitirá instalar 1,1 kilómetros de tubería de la red matriz de acueducto sin necesidad de abrir una gran zanja sobre el corredor.
La tecnología, conocida como pipe jacking, permitirá reducir el tiempo previsto para esta intervención de 24 a cerca de 10 meses, según el IDU.
La máquina mide siete metros, pesa aproximadamente 14 toneladas y trabajará bajo tierra entre 11 pozos construidos a profundidades cercanas a los 6,5 metros.
Con el inicio del desmonte, la calle 100 entra así en uno de los momentos más visibles de la transformación de la carrera Séptima: el viejo puente comenzará a desaparecer mientras conductores y usuarios del transporte público afrontan varios meses de cambios en sus recorridos.
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