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Las conflagraciones forestales continúan arrasando centenares de hectareas de bosque en Cundinamarca. En las últimas 24 horas, los bomberos del departamento atenderon 16 incendios forestales, nueve de ellos iniciados ese mismo día. El balance preliminar reportó tres emergencias activas, tres controladas y diez liquidadas, mientras los organismos de socorro continuaban trabajando en Fúquene, Vergara y Sibaté.
La afectación cuantificada inicialmente llegó a 285,5 hectáreas. Sin embargo, esa cifra todavía no representa toda la superficie comprometida: varios incendios activos o en proceso de control no tenían una estimación de área y la emergencia de Villeta ya superaba por sí sola las 50 hectáreas, según la actualización entregada por la Gobernación.
El incendio más extenso registrado en el informe ocurrió en Tolemaida, jurisdicción de Nilo, donde las llamas afectaron alrededor de 250 hectáreas antes de ser liquidadas. Esta emergencia concentró cerca del 88 % de la superficie inicialmente calculada para la jornada.
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Fúquene, Vergara y Sibaté mantenían incendios activos
Los tres incendios que continuaban activos al cierre del reporte estaban ubicados en la vereda Chinzaque de Fúquene; una zona rural de Vergara que el documento no identifica con precisión, y la vereda La Unión Chusacá de Sibaté.
En Fúquene, habitantes de la zona reportaron la presencia del fuego en el sector Cabrera de la vereda Chinzaque. Los organismos de emergencia se desplazaron hasta el lugar para evitar que las llamas avanzaran sobre otras áreas rurales.
El informe presenta errores de transcripción en el apartado de Vergara: menciona la vereda La Chorrera como controlada y agrega otro incendio activo sin indicar su ubicación. La actualización conocida este viernes confirma que el municipio mantenía una emergencia activa, aunque todavía no precisa el sector ni el área comprometida.
En Sibaté, las labores se concentraron en La Unión Chusacá. La CAR había advertido desde semanas anteriores sobre el incremento del riesgo en este municipio y en la zona rural de Soacha debido a la sequedad de la vegetación, las altas temperaturas y la reducción de las lluvias.
Villeta supera las 50 hectáreas afectadas
Uno de los puntos que más preocupa a los organismos de socorro se encuentra en Villeta. El fuego alcanzó cultivos de caña, plátano, café y yuca, además de pastizales y sectores de bosque nativo.
La emergencia en la vereda Chapaima, sectores Altillo y La Bolsa, alcanzó un 80 % de control. Siete cuerpos de bomberos provenientes de Villeta, Útica, Quebradanegra, Guaduas, Vianí, Sasaima y Nocaima participaron en las labores.
La Gobernación anunció apoyo helicoportado para reforzar la atención en terreno. También dispuso acompañamiento a los productores rurales con el propósito de evaluar los cultivos afectados y recuperar los productos que todavía puedan aprovecharse.
Villeta también registró otro incendio en la vereda Alto de Pajas. Este evento fue liquidado, aunque el informe preliminar dejó en blanco el número de hectáreas afectadas.
El incendio entre Bojacá y Mosquera llegó al 95 % de control
En la vereda Barro Blanco, en límites entre Bojacá y Mosquera, los organismos de respuesta mantenían un incendio controlado aproximadamente en un 95 %. La afectación consignada para esta jornada fue de 3,5 hectáreas.
Este sector ya había sufrido emergencias durante los días anteriores. El 23 de agosto, un incendio cercano al antiguo botadero comprometió aproximadamente seis hectáreas y requirió la participación de 45 bomberos, integrantes de la Defensa Civil, carrotanques, vehículos de intervención y maquinaria.
El reporte del 27 de agosto no aclara si las 3,5 hectáreas corresponden a una reactivación de aquel incendio o a un foco nuevo en el mismo sector. Por esta razón, ambas cifras no deberían sumarse hasta que Bomberos confirme que se trata de eventos independientes.
Caparrapí completó el grupo de incendios controlados. La emergencia se presentó en la vereda Caliche y alcanzó un avance del 80 %, aunque todavía no se había calculado el área afectada.
Diez emergencias fueron liquidadas
Además del incendio de Tolemaida, los organismos de respuesta reportaron como liquidados los eventos de Bituima, Útica, Guayabal de Síquima, Fusagasugá, Pulí y Pandi.
Las áreas conocidas fueron:
- Tolemaida, en Nilo: 250 hectáreas.
- Vereda Plazuela, en Bituima: nueve hectáreas.
- Vereda Cabrera, en Pulí: ocho hectáreas.
- Vereda Escritorio, en Útica: seis hectáreas.
- Vereda Chinauta, en Fusagasugá: seis hectáreas.
- Veredas Manoa y Manoa Alto, en Guayabal de Síquima: una hectárea en cada sector.
- Vereda Mercadillo, en Pandi: una hectárea.
La suma de esas áreas, junto con las 3,5 hectáreas reportadas entre Bojacá y Mosquera, da exactamente las 285,5 hectáreas del balance. Esto demuestra que el consolidado todavía no incorpora la superficie quemada en Villeta, Caparrapí, Fúquene, Vergara, Sibaté y otros puntos sin medición.
Con las más de 50 hectáreas confirmadas posteriormente en Villeta, la afectación real de la jornada ya superaría las 335,5 hectáreas. La cifra continuará aumentando cuando concluyan las evaluaciones de terreno.
Agosto se acerca a las 2.000 hectáreas afectadas
Cundinamarca acumulaba 244 incendios forestales durante agosto, distribuidos en 50 municipios y con una afectación cercana a las 2.000 hectáreas, según la actualización conocida este viernes.
El aumento ha sido acelerado. Con corte al 23 de agosto, el departamento registraba 196 emergencias durante el mes y cerca de 1.380 hectáreas afectadas. Para todo 2026, el balance era de 636 incendios y 1.689 hectáreas hasta esa misma fecha.
La diferencia entre los dos cortes muestra que, durante los últimos días del mes, el departamento sumó 48 emergencias y más de 600 hectáreas al consolidado mensual. Nilo, Ricaurte, Puerto Salgar, La Vega, San Francisco y Sibaté aparecen entre los municipios con mayores afectaciones.
El Niño mantendrá elevado el riesgo
El Ideam confirmó que El Niño continúa fortaleciéndose y tiene una probabilidad superior al 90 % de persistir hasta el primer trimestre de 2027.
Existe además una probabilidad del 69 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026. La reducción de las lluvias, el aumento de las temperaturas y la pérdida de humedad en la vegetación favorecen la aparición y propagación del fuego.
Las autoridades pidieron evitar fogatas, quemas agrícolas y la disposición de colillas o elementos encendidos en zonas rurales. Ante una columna de humo, la comunidad debe comunicarse inmediatamente con los bomberos del municipio o con la Línea 123.
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