Bogotá

5 Jul 2013 - 10:06 a. m.

Distrito revive millonario proyecto de renovación

Centro de Comercio Popular de San Victorino comenzaría a construirse en octubre.

Juan Camilo Maldonado Tovar

La plana mayor de la Empresa de Renovación Urbana de Bogotá, con su gerente a la cabeza, se dio cita este jueves en San Victorino, para encarar a algunas de las 463 personas que, hace cuatro años, se lanzaron a adquirir un local en el entonces promocionado “Centro Internacional de Comercio Mayorista”. Un millonario proyecto enredado en la crisis de la administración de Samuel Moreno que, tras dos intentos fallidos, la ERU busca resucitar.

Con tan solo un mes en el cargo, el gerente de la ERU, el arquitecto y urbanista paisa Carlos Alberto Montoya Correa, se vio frente a frente con más de 100 “exopcionantes” –personas que hace cuatro años adquirieron una opción de compra con la que apartaron un local- para explicarles las nuevas reglas de juego en un proyecto y exponer un nuevo cronograma, que comenzaría con la construcción del Centro Comercial en octubre de este año.

Montoya explicó además que la ERU ha realizado cuatro reuniones y tiene planeadas unas tres más con “inversionistas constructores”, empresas especializadas en construcción y gerencia de este tipo de proyectos, que tendría la responsabilidad de construir y comercializar un complejo comercial de ocho torres, que comprende un recinto comercial de cerca de 10.000 metros cuadrados, pensado para albergar a 9.000 empresarios del comercio de ropa en la capital.

Según aseguró Montoya, la ERU está en proceso de estructurar una licitación pública que, antes de fin de mes, seleccionará al inversionista constructor que asumirá la responsabilidad de sacar adelante este ambicioso y complejo negocio. Para esto, la entidad ha convocado tanto empresas interesadas como a los antiguos opcionantes, para estructurar un modelo que permita la viabilidad del proyecto sin pasar por encima de quienes habían “apartado” un local durante la pasada administración.

Los opcionantes se mostraron insatisfechos con la reunión, pues aseguran que la ERU no tiene cómo garantizarles que el nuevo inversionista constructor les “respete” la adjudicación del local pactada durante la pasada gerencia del proyecto, a cargo de la empresa Urbe Capital.

Montoya no negó este hecho, pero aseguró que tiene fe en que el privado que asuma el proyecto verá las bondades de respetar las adjudicaciones ya pactadas. Sin embargo, también aclaró que la ERU no tiene como obligar al inversionista constructor a vender los locales tal cual fueron adjudicados por la pasada administración.

La razón de esta situación es que la opción de compra adquirida por la mayoría de los 463 opcionantes entre 2007 y 2008 era válida por un año, y en ningún momento significaba un derecho de compra o posesión. De ahí la frustración de los aspirantes a propietarios, que cuatro años después, no saben si lo que creyeron “reservar” en 2007, seguirá en pie. Así mismo, no saben cuánto más deberán pagar –ya hicieron un avance que está depositado en Fidubogotá- dado el tiempo que ha transcurrido desde la adquisición de la opción de compra.

Montoya también anunció que el proyecto contará con una nueva Fiduciaria, dado que Fidubogotá manifestó oficialmente que se quiere retirar del proyecto, tras cuatro años de problemas y atrasos.

La manzana en la que se construirá el Centro de Comercio Popular (el proyecto ha cambiado de nombre) es uno de los más apetecidos del centro de Bogotá. Hace diez años era sede de El Cartucho, la olla de expendio de drogas más temida y memorable que ha tenido Bogotá, y hoy, luego de la expropiación adelantada por el alcalde Enrique Peñalosa hace una década, es un predio baldío, contiguo al Parque Tercer Milenio, que desde hace siete años anuncia con vallas y señales la construcción del “Centro de Comercio”.

Tres administraciones han pasado desde que comenzó este, uno de los proyectos más ambiciosos de renovación urbana que tiene la ciudad. La construcción del enorme centro comercial hace parte de la ambiciosa operación de intervención urbana que comenzó con la construcción del Parque Tercer Milenio, en 2001, y que también incluye la construcción de un complejo de edificio de interés prioritario, en otro predio aledaño propiedad de Metrovivienda.

Ideado inicialmente al final de la administración del alcalde Luis Eduardo Garzón, el proyecto tuvo dos orientaciones distintas durante la Alcaldía de Samuel Moreno Rojas. Al llegar Gustavo Petro cambió de nuevo de enfoque, decisión que fue duramente cuestionada por la Contraloría Distrital, que en diciembre del año pasado advirtió que todo lo invertido por el Distrito todos estos años podría estar en riesgo.

 

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X