1 Jan 2021 - 2:25 a. m.

El cementerio de Fusagasugá ya no tiene espacio para los muertos por COVID-19

El municipio no tiene dónde cremar a las víctimas del coronavirus por temas administrativos. Ante la imposibilidad de enterrar se están poniendo los cuerpos en bóvedas.
La alcaldía está construyendo nuevas bóvedas y solicitó a la gobernación permitir el traslado de cuerpos a otros municipios.
La alcaldía está construyendo nuevas bóvedas y solicitó a la gobernación permitir el traslado de cuerpos a otros municipios.

Las alertas se prendieron en Fusagasugá, Cundinamarca, ante la escasez de espacio para las víctimas del COVID-19 en el cementerio, ya que ante la imposibilidad de cremar los cuerpos, tuvieron que optar por enterrarlos y luego a meterlos en bóvedas, de las que ya quedan pocas.

El problema gira alrededor de los permisos del uso del suelo para operar el horno crematorio que fue instalado en el 2009. Resulta que en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que se expidió en 2001, quedó por fuera el cementerio, y aunque el POT aprobado en 2007 sí se reconoció, una demanda de tumbó el acuerdo, dejando el del 2001 activo y al cementerio en el limbo.

Pese a que han pasado varios años, no se ha podido sacar adelante un nuevo plan de ordenamiento ni se ha realizado una modificación al acuerdo vigente para permitir el uso del horno crematorio, por lo que desde que comenzó la emergencia en el municipio se optó por enterrar a las víctimas.

“Si la única razón que nos dan de no expedir la licencia para que el horno funcione es la licencia del suelo, por favor, que entre la administración y las autoridades que tengan que intervenir nos ayuden a solucionar este tema”, dijo a Caracol Radio Víctor Hugo Sanabria, administrador del cementerio.

Por su parte la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) indica que el problema de los permisos también radica en un tema ambiental, pues alrededor del cementerio hay viviendas. “Nos encontramos en que los usos del suelo consagrados en el esquema de ordenamiento territorial del municipio no dan compatibilidad con el uso de estos hornos crematorios, toda vez que ese uso está consagrado para actividades de usos habitacionales de alta densidad y para viviendas multifamiliares, por lo tanto, la CAR no puede desconocer el determinante ambiental allí consagrado”, dijo a Noticias Caracol, Juan Camilo Ferrer, director jurídico de la CAR.

Frente a esto, la alcaldía local aseguró que ante la emergencia, en el municipio se hizo una inspección al cementerio con Diego García, Gerente de Buen Gobierno de la Gobernación, con el fin de verificar el avance de las nuevas 110 bóvedas en construcción y la exhumación de cadáveres con lo que se habilitarían nuevos espacios.

Así mismo, “la administración municipal presentó solicitud para modificar el protocolo de cadáveres por Covid-19 y poderlos trasladar a municipios cercanos en caso que sea necesario”, indicó la Alcaldía municipal, que espera con esto una pronta solución ante la pandemia.

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