En la capital del país comenzó una discusión relevante en materia fiscal y de activos públicos. Lo hizo de la mano de un nuevo anunció, por parte de la Alcaldía, en el que se confirmó el inicio de una fase exploratoria para evaluar una eventual venta del 9,4 % de las acciones que aún posee la ciudad en el Grupo Energía Bogotá (GEB), una de las empresas energéticas más importantes del país.
La decisión no implica una venta inmediata, ya que, según explicó la Secretaría de Hacienda, el anuncio pretende notificar la intención de analizar el comportamiento del mercado, el precio de la acción y el apetito de los inversionistas, antes de definir si una operación de este tipo resulta conveniente desde el punto de vista financiero y fiscal.
La discusión llega en un buen momento para el estado de salud bursátil de el GEB.La compañía, con más de 130 años de historia y operaciones en Colombia, Brasil, Perú y Guatemala, ha consolidado una red de infraestructura clave para la transmisión de energía y el transporte de gas en la región.
En los últimos años, además, ha mostrado un crecimiento sostenido en inversiones y resultados, lo que ha fortalecido su valorización en el mercado accionario.
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En medio de este contexto, la administración distrital insistió en que la exploración de esta posible oportunidad para vender parte de las acciones no parte necesariamente de una necesidad de liquidez urgente. Sin embargo, desde el Líevano enfatizan que es el momento de evaluar el mercado, ya que el activo está fortalecido y, por ende, hay margen para tomar decisiones.
En ese orden de ideas, las cifras bursátiles de la GEB parecen dar razón a las intenciones del Distrito. Actualmente, el título del GEB se ha movido cerca de máximos históricos, en niveles que rondan los 3.200 y 3.300 pesos por acción, lo que explica que el Distrito vuelva a medir el momento del mercado. Aun así, la administración ha reiterado que no avanzará si las condiciones no resultan favorables para los intereses públicos.
De avanzar la iniciativa, los réditos obtenidos de la operación bursátil se destinarían para financiar obras de infraestructura en la ciudad, como la segunda línea del metro de Bogotá.
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