Bogotá

16 Feb 2011 - 11:28 a. m.

El lunar de la Secretaría de Educación

Se mantiene la duda sobre quiénes son los reales beneficiarios de estos proyectos que son administrados de forma desastrosa.

Felipe Ríos Londoño*

El concejal de Cambio Radical analiza para El Espectador las irregularidades de varios contratos de la Secretaría de Educación para la construcción de colegios en el Distrito. Los proyectos, que han sido cuestionados por la Contraloría por no contar con licencia ni los diseños respectivos le han representado al Distrito más de $20 mil millones, incumplimiento por parte de los contratistas y en últimas graves perjuicios para los estudiantes.

El anterior Secretario de Educación, Abel Rodríguez, tuvo que renunciar a su cargo pues se vio envuelto en un escándalo de sobre costos en un colegio de Ciudad Bolívar. La obra estuvo paralizada por varios meses evitando que miles de niños de escasos recursos recibieran su educación. Debemos empezar a hilar más fino y revisar quiénes son todos los que se benefician de que las obras en los colegios de Bogotá no prosperen.


Revisemos, el alcalde Samuel Moreno en el Plan de Desarrollo se propuso a construir nueve colegios. A diciembre de 2010 el reporte es un solo colegio construido, se trata de la Ciudadela Educativa Bosa, estos son los números de esta administración a menos de un  año de entregar su mandato. 
Las obras en colegios de Bogotá ya desbordan la capacidad de inyección de la Secretaría de educación, y no es propiamente por que sean muchos los proyectos que están por celebrarse. Al contrario, los desastres administrativos son la verdadera razón que le está costando a los Bogotanos. El Ramón de Zubiría y el Libano II, localizados en Suba, son monumentos a la falta de gerencia, estos dos colegios son el dolor de cabeza de más de cuatro mil niños que podrían tener cupos si no fuera por la ineficiencia administrativa.


Se mantiene la duda sobre quiénes son los reales beneficiarios  de estos proyectos que son administrados de forma desastrosa. La Contraloría señala que se encuentran casos donde la Secretaría de Educación no desarrolla los diseños de los proyectos o los presentan incompletos, en otros casos, se dice que inician las obras sin tener licencia de construcción.  Los contratistas se escudan en estos errores  para abandonar el proyecto cuando apenas están arrancando. ¿Cuál es la consecuencia? La obvia y más importante es los niños afectados, sin embargo, vale la pena  revisar si para algunos en el Distrito es conveniente justificar la cantidad de buses escolares los cuales deben ser utilizados para transportar a los niños a otras sedes o arrendar inmuebles para que sirvan de colegio mientras se acaba la eterna construcción de los centros educativos.


Por su lado, la Secretaría de Educación tiene la obligación de comprometerse con los Bogotanos a entregar los más de 10 colegios que actualmente se encuentran inconclusos. No basta con promesas etéreas, se requieren fechas exactas de la apertura de los colegios. Los ciudadanos debemos estar atentos para evitar que nuestros impuestos sigan beneficiando las billeteras de unos pocos.

*Concejal del Partido Cambio Radical

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X