Un estudio de BogoTank reveló que el valor del suelo en Bogotá ya ha aumentado hasta en un 11,7 % en zonas cercanas al Metro, especialmente en sectores ubicados a menos de 800 metros de las futuras estaciones de la Primera Línea, antes de que el sistema entre en operación.
La investigación, desarrollada por expertos de la Universidad de los Andes en alianza con ProBogotá Región, y publicada con el respaldo del Lincoln Institute of Land Policy, analizó el comportamiento del suelo residencial alrededor de las estaciones de la Primera y Segunda Línea del Metro.
Para el estudio se usó información catastral oficial y métodos econométricos que permitieron comparar sectores cercanos al proyecto con otras zonas similares de la ciudad, con el fin de medir el impacto real de esta obra sobre los precios.
El Metro ya impulsa la valorización
Los resultados muestran que la sola expectativa del proyecto ya tiene efectos claros en el mercado inmobiliario, especialmente en sectores cercanos a las futuras estaciones en localidades como Kennedy, Bosa y el centro de Bogotá.
En detalle, el estudio encontró que:
Primera Línea del Metro
- En la fase de anuncio, en 2019, los predios ubicados a menos de 800 metros de las estaciones aumentaron en promedio 11,7 %.
- Durante la fase de construcción, en 2023, la valorización se mantuvo en 8,8 %.
Segunda Línea del Metro
- Aunque aún no ha sido adjudicada, las zonas cercanas a sus futuras estaciones ya presentan una valorización proyectada del 11,8 %.
Estos incrementos, según el estudio, están asociados a la expectativa de mayor conectividad, reducción en tiempos de viaje y mejoras en el entorno urbano.
“El Metro ya está haciendo que la ciudad crezca. Solo con el anuncio de la obra el valor del suelo aumentó 11,7 %, y con el avance subió otro 8,8 %”, explicó Juan Pablo Bocarejo, director del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de los Andes.
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Más que movilidad: transformación urbana
Para BogoTank, los datos confirman que el Metro de Bogotá no es solo un proyecto de transporte, sino un motor de transformación urbana.
La investigación muestra que el mercado reacciona rápidamente a las mejoras en accesibilidad, lo que influye en la localización de viviendas, el desarrollo inmobiliario y el crecimiento de nuevos servicios alrededor de las estaciones.
Sin embargo, este fenómeno también plantea retos, especialmente en temas como el acceso a vivienda, la presión sobre los precios y el riesgo de desplazamiento de comunidades.
Retos para la política pública
El estudio plantea varias recomendaciones para aprovechar este impacto de forma equilibrada:
- Integrar el transporte con el ordenamiento territorial.
- Diseñar mecanismos para capturar parte de la valorización y reinvertirla en espacio público e infraestructura.
- Anticipar los impactos sociales para promover un desarrollo más equitativo.
“La primera línea del Metro ya es un hecho. Lo que está en juego es si la convertimos en un catalizador de prosperidad sostenible”, señaló María Carolina Castillo, presidenta ejecutiva de ProBogotá Región.
Según la directiva, la idea es que el proyecto contribuya no solo al crecimiento económico, sino también a la equidad y al bienestar urbano.
Un proyecto que ya transforma la ciudad
Aunque el Metro aún no transporta pasajeros, el estudio demuestra que ya está influyendo en la forma en que se valoran y se desarrollan distintos sectores de Bogotá.
Desde ahora, el reto para las autoridades será aprovechar este impulso para mejorar la calidad de vida en los barrios cercanos, evitar desigualdades y garantizar que los beneficios del proyecto lleguen a más ciudadanos.
BogoTank anunció que continuará realizando investigaciones para apoyar la toma de decisiones sobre el futuro urbano de la capital.
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