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Pasadas las 3:30 p.m. de este miércoles 11 de febrero se presentó un ataque sicarial en la localidad de Chapinero que cobró la vida de dos personas. Las víctimas fueron identificadas como Gustavo Aponte Fonnegra, empresario del sector arrocero y miembro del Consejo Directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, y Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, escolta y policía retirado desde 2021.
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Una vez la clínica del Cuntry confirmó los decesos a través de un comunicado, las autoridades advirtieron que los hechos responden a un ataque sicarial ejecutado tras un miucioso seguimiento de la víctima y sus rutina, pues el ataque ocurrió a la salida de un gimnasio en la calle 85 con carrera Séptima del cual Aponte era visitante frecuente.
¿Quién era Gustavo Andrés Aponte Fonnegra?
Gustavo Andrés Aponte Fonnegra era un reconocido empresario del sector arrocero, con una amplia trayectoria en el ámbito industrial y una participación activa en distintos proyectos productivos del país. A lo largo de su carrera estuvo vinculado a empresas como Flexo Spring S.A.S. e Incoltapas, desde donde impulsó procesos de crecimiento y modernización.
Pertenecía a una familia con tradición en la agroindustria, ligada desde hace décadas al desarrollo del molino Sonora, una iniciativa enfocada en la producción de arroz y alimentos con estándares de calidad, sostenibilidad y apoyo a agricultores nacionales.
Además de su faceta empresarial, mantenía un fuerte compromiso social. Era miembro del consejo directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, desde donde respaldaba programas dirigidos a la educación, la nutrición y el bienestar de niños y familias en condición vulnerable.
En su vida personal se caracterizaba por su disciplina y constancia. Era triatleta y practicaba deportes de resistencia, una pasión que reflejaba en sus redes sociales a través de entrenamientos, competencias y actividades familiares.
Un ataque calculado
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Bogotá, el atacante llegó al lugar cerca de 15 minutos antes del atentado y permaneció esperando hasta que las víctimas salieron del establecimiento. Vestía traje y corbata, una caracterización pensada para mezclarse entre los transeúntes habituales de la zona y no levantar sospecha.
“Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado. A través de las cámaras observamos que el agresor llegó con anticipación, esperó a sus víctimas y tenía previamente ubicada la motocicleta en la que huyó”, indicó el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.
El crimen ocurrió sobre las 3:45 p. m., cuando el sicario se acercó a los dos hombres y les disparó en repetidas ocasiones con arma de fuego. Luego escapó hacia la carrera Séptima, donde abordó una motocicleta y huyó junto a un cómplice aprovechando la confusión y el miedo que generaron los disparos.
La Policía acordonó la zona e inició de inmediato los actos urgentes, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad, la recolección de evidencias físicas y el análisis de material probatorio.
Según explicó Cristancho, unidades de Policía Judicial e Inteligencia trabajan en articulación con la Fiscalía General de la Nación para ubicar a los responsables materiales e intelectuales del crimen. “Estamos adelantando un proceso investigativo con la Fiscalía para dar con el paradero de los autores. Por ahora, las primeras indagaciones no evidencian amenazas previas contra las víctimas”, señaló el comandante.
Sobre el escolta fallecido, la Policía confirmó que se trataba de un uniformado retirado que había solicitado voluntariamente su salida de la institución en 2021 y desde entonces ejercía labores de protección privada.
Ante lo ocurrido, la Policía anunció que reforzará la presencia institucional en el corredor de la calle 85 con carrera Séptima, mientras avanzan las investigaciones.
Antecedentes de sicariato en el mismo punto
Cabe mencionar que no es la primera vez que se registra un hecho violento en ese mismo punto del norte de Bogotá. En 2023, en la misma dirección, fue asesinado a tiros un hombre dedicado a la comercialización de vehículos de alta gama.
El nuevo crimen vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, caracterizada por la presencia de cámaras de vigilancia, patrullajes policiales y CAI cercanos. Entretanto, las autoridades anunciaron que reforzarán la presencia institucional en el sector mientras avanzan las investigaciones.
“Seguiremos fortaleciendo la seguridad en este sector para evitar que se repitan hechos como este. Estamos analizando todas las evidencias para establecer el móvil del crimen”, concluyó Cristancho.
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