En medio de un panorama incierto para el futuro hídrico de Bogotá y la Sabana, la Corporación Autónoma Regional aceleró operativos para asegurar zonas de reserva que actualmente están siendo intervenidas. Una de estas es la reserva Thomas Van der Hammen, la cual no solo ha estado entre polémicas ambientales, sino que en la práctica ha venido sufriendo un claro deterioro por cuenta de intervenciones irregulares.
Le puede interesar: Recolección de basuras, ¿Bogotá está preparada para la libre competencia?
Durante estas acciones, la corporación inspeccionó una gigantesca intervención de más de 7.500 metros cuadrados. Así lo dio a conocer la CAR, cuyos equipos técnicos de la regional La Calera hicieron seguimiento a una denuncia ciudadana y llegaron hasta el sector La Conejera, de la localidad de Suba, donde identificaron en flagrancia la disposición irregular de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
Luego de una evaluación y documentación de las afectaciones, la CAR dispuso la imposición de cinco medidas preventivas y suspendió, de manera inmediata, las actividades de tres establecimientos que se dedican a la prestación de servicios deportivos, así como otra actividad que implique o pueda generar afluencia masiva de personas en el lugar.
Adicionalmente, se impusieron dos medidas más en terrenos en donde se evidenció, en flagrancia, la afectación ambiental en la que utilizaron maquinaria amarilla para rellenar y nivelar el terreno para instalar canchas de fútbol.
Entre los hallazgos, destacan tres máquinas amarillas operando, las cuales realizaban labores de explanación del lugar, extrayendo bloques de césped que habían sido retirados para la instalación de grama artificial, material que también estaba en el lugar.
Así mismo, evidenciaron la realización de actividades de prestación de servicios abiertos al público en el mismo predio, infringiendo el uso de suelo. Cabe recordar que esta es un área protegida de orden regional declarada por el Acuerdo CAR No.11 de 2011 y que determina que la zona tiene como función la conectividad ecosistémica entre los Cerros Orientales y el río Bogotá, garantizando de esta manera la permanencia de flora y circulación permanente de fauna en el lugar.
Finalmente, ocho personas fueron sancionadas con comparendos ambientales por parte de la Policía Nacional por estos hechos. La CAR informó que hará seguimiento minucioso de este corredor ecológico de alto valor ambiental que hace parte de la jurisdicción y que tiene como propósito impedir la expansión urbana.
Le puede interesar: Aguas de Bogotá tomará control de puntos críticos ante cambio del servicio de aseo
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.