Bogotá

8 May 2012 - 9:45 p. m.

Guillermo Asprilla se acerca al Concejo

Luego del agrio recibimiento en medio de insultos que le dieron algunos concejales, el nuevo secretario de Gobierno invitará al diálogo a los cabildantes. ¿En qué condiciones lo hará?

Laura Ardila Arrieta

Este martes, minutos antes de concluir ocho días de presentaciones del Plan de Desarrollo al Concejo, el secretario de Hacienda Ricardo Bonilla lanzó la petición: “Queremos un plan aprobado por ustedes, ese sería un buen mensaje constructivo para la ciudad”. Y no dijo mentiras. Tanto quiere la administración una hoja de ruta aprobada por la corporación —y no sacada por decreto, como es la otra opción—, que ya arrancaron acercamientos con algunos concejales para debatir el documento y hablar de los votos que se necesitan, primero en la Comisión del Plan y luego en la Plenaria.

¿Las condiciones de esas charlas? Tal y como ya lo había hecho el entonces secretario Antonio Navarro, el gobierno del alcalde Gustavo Petro abrió las puertas a los concejales para hablar de la participación de ellos en la administración. Al menos así lo aseguraron algunos cabildantes, que prefieren que se omitan sus nombres hasta que se concreten las conversaciones. También lo había dejado ver el pasado domingo, en entrevista con este diario, el nuevo secretario de Gobierno, Guillermo Asprilla, quien advirtió que cualquier acuerdo al que se llegue tiene que ser “público, transparente y programático”, y que no habrá pactos debajo de la mesa.

Asprilla aclaró que de ninguna manera está ofreciendo puestos y que, aunque hay unas primeras aproximaciones con las bancadas verde, liberal y del Polo, aún no se ha concretado ninguna reunión, pues apenas está empezando a conocer a los cabildantes.

¿Logrará el alcalde que le aprueben su Plan? Dicen que en política nada está escrito y a última hora se pueden apreciar los cambios más inesperados. Sin embargo, es claro que hasta el momento las mayorías en el Cabildo están en contra del proyecto, y esta de ahora sería la misma estrategia que ya había usado el gobierno para buscar formar una coalición oficialista, sin éxito.

Además, las cosas entre el Concejo y la administración Petro, a estas alturas, parecen trascender el tema de la participación y los acuerdos. “Varios concejales se sienten heridos en su orgullo y en su dignidad, con todas las referencias que sobre supuesta corrupción de ellos ha hecho el alcalde”, dijo una fuente.

Si el Plan de Desarrollo llega a pasar en comisión, en donde apenas necesita ocho de 15 votos, llegaría a la plenaria, en donde para ser aprobado tendría que sumar 23 de 45 apoyos. En ese escenario seguro contaría con los ocho de la bancada progresista, más cuatro del Polo. Se sabe que en la bancada liberal, concejales como María Victoria Vargas y Horacio Serpa reconocen bondades al proyecto y lo apoyarían, pero a ellos se les opondrían sus compañeros Jorge Durán y Jorge Ernesto Salamanca. Situación similar se registraría entre los siete cabildantes de Cambio Radical, de los que uno de los más difíciles de convencer sería Darío Fernando Cepeda.

En el Partido Verde (5) estarían dispuestos a aprobar con modificaciones y en las toldas azules (3) el más reacio a llegar a un acuerdo sería Ómar Mejía. Por los lados del Partido de la U (ocho concejales) estaría acaso la batalla más dura, con una bancada abiertamente opositora que no se cansa de recitar los defectos del Plan.

Si el 31 de mayo no ha sido aprobada la hoja de ruta del gobierno Petro, el alcalde la sacará por decreto. Por ahora, habrá que esperar a ver si negocian a la vieja usanza puestos o si optan por el debate con altura que pide la ciudad.

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X