29 Mar 2017 - 3:00 a. m.

Hoy podría ser el primer día como condenado de Rafael Uribe Noguera

El asesino de Yuliana Samboní Muñoz se enfrenta a una condena de hasta 60 años de prisión. Su sentencia, la cual está progamada para este 29 de marzo, se conocerá justo días después del nacimiento del hermano de su víctima.

José David Escobar Moreno / @TheBoxToBox

Rafael Uribe aceptó ser el asesino de Yuliana Samboní. / Archivo particular
Rafael Uribe aceptó ser el asesino de Yuliana Samboní. / Archivo particular

Este miércoles 29 de marzo será un día de sentimientos encontrados para la familia Samboní. Justo un día antes de que se conociera cuántos años de cárcel tendrá que pagar el hombre que asesinó a Yuliana Samboní, sus padres anunciaron el nacimiento del hijo que ya venía en camino cuando Yuliana murió. Lo llamaron Julián. Rafael Uribe Noguera, autor del crimen que estremeció al país en diciembre de 2016, se enfrenta a una condena que podría dejarlo tras las rejas casi por el resto de su vida. La jueza que está a cargo del proceso judicial en contra del confeso asesino hoy dará a conocer la sentencia por el secuestro, abuso sexual y asesinato de la menor.

Para el público en general, la expectativa sobre el pronunciamiento judicial se centra en cuántos años de cárcel le asignará ese despacho judicial a Uribe Noguera. Por tratarse de delitos cometidos contra una menor de edad, la jueza no podrá otorgarle a Uribe Noguera ningún beneficio, se supone. Fue un crimen atroz, que se resolvió en menos de 24 horas, pero que aun así sirvió para que se revivieran viejos debates, como el de la pertinencia de la cadena perpetua contra los abusadores de menores. Una discusión que, hasta ahora, no ha prosperado.

En el escrito de acusación de la Fiscalía, el cual fue emitido en tiempo récord (12 días después del homicidio), cuenta con más de 100 pruebas entre las que se encuentran informes forenses, videos de cámaras de seguridad y testimonios. Ese material recopilado daría cuenta, según el ente investigador, de que Uribe Noguera actuó ese 4 de diciembre de 2016 en pleno uso de sus facultades mentales. La Fiscalía hizo énfasis en que el arquitecto estaba totalmente consciente cuando cometió el crimen, pues cuando el escabroso hecho trascendió al día siguiente, Rafael Uribe Noguera se encontraba internado en la clínica Navarra recuperándose de una sobredosis de cocaína.

La forma como fue raptada la pequeña caucana ya está clara para la Fiscalía. A las 8:30 a.m. del 4 de diciembre de 2016, Yuliana Samboní jugaba con un primo a pocos metros de su casa. Uribe Noguera salió del edificio Equus 64 en el norte de Bogotá, donde vivía, a las 9:00 a.m. Doce minutos después, la niña ya se encontraba en la camioneta Nissan gris del arquitecto. Alrededor de las 9:30 a.m., Uribe Noguera ingresó al parqueadero de su edificio, pero, sin bajarse del automóvil, volvió a salir y se dirigió a Equus 66, donde había otro apartamento de su propiedad. A las 10:30 a.m. pidió un domicilio, que llegó 30 minutos después. A las 11:40 a.m., el arquitecto salió y a los 20 minutos, vestido distinto y con un morral, se devolvió al Equus 66.

Luego de revisar las cámaras de seguridad del sector, hacia las 7:30 p.m. del 4 de diciembre pasado, el Gaula de la Policía dio con el paradero del carro en el que la menor fue raptada en el edificio Equus 66. Las autoridades encontraron el cuerpo de la pequeña sin vida y con signos de violencia. Estaba desnuda, y su ropa escondida en el tanque de agua de uno de los baños del apartamento. Al instante el lugar fue acordonado para que los forenses e investigadores de la Sijín empezaran a realizar su trabajo. Los funcionarios observaron que el cadáver estaba embadurnado en aceite de cocina. Posteriormente, Medicina Legal estableció —tras una necropsia de diez horas— que el asesino había golpeado a la menor, había abusado de ella y la había asfixiado.

Los hermanos de Rafael Uribe Noguera, Francisco y Catalina, son investigados por la Fiscalía por haber, supuestamente, alterado la escena del crimen. Fueron las primeras personas en tener contacto con Rafael Uribe el día en que éste cometió el crimen, y la Fiscalía indaga si ese contacto conllevó también alguna colaboración para tratar de librarlo de su responsabilidad. El 26 de diciembre pasado fueron citados a una audiencia en Paloquemao, en la que se les imputaron cargos por favorecimiento y ocultamiento de material probatorio. Los hermanos Uribe Noguera se declararon inocentes e insisten en que no ayudaron a manipular la escena del crimen. Por ahora, sin embargo, ambos tienen la restricción de libertad que solicitó la Fiscalía: no podrán salir del país.

Las dudas de la Fiscalía sobre los hermanos Uribe Noguera se enfocan principalmente en dos frentes. El primero: ¿por qué Francisco Uribe Noguera no avisó al Gaula que ya había ubicado a su hermano, a sabiendas de que la Policía también lo estaba buscando? El segundo: ¿por qué Francisco Uribe le reportó a la Policía la existencia de ese apartamento sólo hasta casi las 7 de la noche? El pasado 16 de marzo, la Fiscalía les abrió otro proceso a los dos hermanos Uribe Noguera. Esta vez el ente investigador indicó que Francisco y Catalina Uribe Noguera habrían borrado conversaciones y registros de llamadas. Por estos hechos la Fiscalía les imputó el delito de destrucción de pruebas.

Un aspecto más aún irresuelto de este macabro episodio es la muerte del celador del edificio donde Rafael Uribe mató a la pequeña Yuliana, Fernando Merchán. El hombre, según Medicina Legal, murió a causa de unas cortadas que se produjo y del consumo de cierto medicamento. Su familia, no obstante, señala que Merchán podría haberse quitado la vida por cuenta de las presiones de las que habría sido objeto, tras las revelaciones que empezaron a salir a flote en relación con el homicidio de Yuliana Samboní. La Fiscalía concluyó que el testimonio que le había dado Merchán no era del todo cierto, pero su suicidio, cinco días después del crimen de Yuliana, sólo dejó más interrogantes.

Juvencio Samboní, padre de Yuliana, ante diferentes medios de comunicación, ha reiterado una y otra vez que su único deseo es que la justicia actúe pronto y castigue a los responsables. Y eso es precisamente lo que ocurrirá este miércoles 29 de marzo. “Lo que quiero antes de todo es que Rafael Uribe Noguera sea condenado con los 60 años que dicen y que pague esa pena completa, no que después de un tiempo digan que por buena conducta pagará menos, eso no sería justo”, señaló en su momento el padre de Yuliana Samboní.

 

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