Bogotá eligió su nueva Cámara de Representantes para 2026-2030. Eso sí, ni siquiera la mitad de los ciudadanos habilitados para votar (más de 6 millones) se acercaron a las urnas. Una abstención que la Misión de Observación Electoral (MOE) había calificado como el principal riesgo electoral durante los comicios del 8 de marzo. “Históricamente, la ciudad se ha ubicado en el promedio, o incluso por debajo del promedio nacional, en la votación para Senado y Cámara”, explicó la organización civil.
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Con el 99,87 % de las mesas informadas, 12 de las 18 curules asignadas para Bogotá las ocuparán caras nuevas bajo el manto del Pacto Histórico -partido más votado-, Movimiento Salvación Nacional, Partido Liberal y Partido Centro Democrático. Última colectividad donde quedó el congresista con la mayor votación de listas abiertas para la Cámara e incluso del mismo Senado: Daniel Briceño.
Pero ¿qué hizo para lograr en el primer intento este salto político? ¿Qué viene para Bogotá desde su curul? Daniel Briceño, habló con El Espectador.
El Concejo
Daniel Briceño, abogado de 35 años, especialista en derecho público y con una maestría en análisis político y electoral, inició como asesor del concejal cristiano Emel Rojas en la Unidad de Apoyo Normativo. Allí reunió experiencia para lanzarse en 2023 y obtener la mayoría de los votos en su partido, Centro Democrático (48.470).
De acuerdo con informes de Concejo Cómo Vamos, para el primer semestre de 2024 y 2025, Briceño se mantuvo en la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer, pero solo realizó un debate por violencia de género. En contraste, mantuvo los índices de control político en un 93,33 %, por finanzas del Distrito, seguridad, Fondos de Desarrollo Local, obras y urbanismo, entre otros temas de interés.
Para su primer periodo como cabildante, en el que mantuvo una puntualidad y quórum del 85,98 %, logró la aprobación de un proyecto de Acuerdo que fomenta el emprendimiento de jóvenes en Bogotá; impulsó tres artículos en el Plan Distrital de Desarrollo y fue ponente en nueve ocasiones.
Ya, durante el primer semestre del año pasado, Briceño no logró que le aprobaran proyectos de acuerdo de su autoría y bajó su puntualidad y quórum al 61,11 %. En contraste, aumentó el número de sus ponencias a 17 y, como resultado de sus debates, la Secretaría de Gobierno expidió una circular que tiene como objetivo controlar la contratación directa en las alcaldías locales.
“Recordemos que él le hizo ver a la Alcaldía de Galán los errores del paquete tributario con el alumbrado público, al cual se opuso. Y era uno de los que más intervenía en las discusiones, tanto de plenaria como de comisiones”, resalta el analista, Óscar Sevillano.
Su salto al Congreso
Que su carrera en el Concejo de Bogotá fuera primordialmente el control a la Alcaldía de Galán no fue casualidad. Durante su asesoría jurídica al concejal Emel Rojas, aprendió a manejar el sistema de contratación estatal (Secop) con el fin de que Rojas pudiera ejercer mayor vigilancia sobre la Alcaldía de Claudia López.
Dentro del mar de documentos públicos que dice revisa acuciosamente, vio en su red social X una oportunidad para ampliar los hallazgos. No en vano que, en su mismo perfil biográfico, destaque “más de 600 denuncias documentadas sobre el derroche del Gobierno Petro”. Sin embargo, algunas las hizo siendo concejal, lo que le costó algunas críticas por poner la lupa a la Nación desde su curul y apenas haber realizado 14 debates de control político a la administración Galán, según Concejo Cómo Vamos.
“Fue algo que efectivamente dije que iba a hacer. Yo venía haciendo control al gobierno nacional y, aunque me dijeron que dejara de hacerlo, respondí que no, que iba a hacer las dos cosas. Esa combinación nos dio relevancia mediática, pero también la efectividad en el trabajo”, justificó Briceño, en conversación con El Espectador.
Las revelaciones, con datos y documentos en mano, también le valieron el aumento de seguidores y, por ende, convertirse en uno de los principales influencers de derecha. De hecho, de acuerdo con el informe de Panel y Opinión de Cifras y Conceptos (2024), Briceño fue el cuarto líder nativo digital del país y el octavo tuitero más leído. Un reconocimiento que, sin duda, fue primordial a la hora de ser elegido en su momento concejal y ahora tener la tercera mayor votación en la historia, detrás de Álvaro Uribe y Antanas Mockus.
“Las redes sociales sí dan votos y vencen las maquinarias. Pero ojo, esto no es hacer videos por hacerlos; hay que tener ideas, que la gente entienda cuál es su función dentro de la política”, concluye Briceño.
Su llegada a la Cámara
“Ni en mi mejor escenario pensé que iba a ser el representante más votado. Estamos realmente sorprendidos. El ejercicio político dio sus frutos”, aseveró el nuevo representante.
Tales frutos también fueron vistos por su partido político pues, de hecho, la propuesta vino del Centro Democrático, respaldada por el expresidente Álvaro Uribe, quien anunció a mediados de noviembre de 2025 que Briceño encabezaría la lista de Cámara por Bogotá. Una estrategia electoral en medio de un convulso contexto por el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe y la condena en primera instancia contra el máximo líder del partido. Fue así como el 4 de diciembre Briceño presentó su renuncia al Concejo de Bogotá.
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Con los resultados, el nuevo congresista aseveró que aspira llegar a la Comisión Legal de Investigación y Acusación (sin decidirse aún por la Comisión Constitucional) y ya tiene en su escritorio 16 proyectos de Ley.
Al preguntarle cuáles de estos responden a mejorar la vida cotidiana de los 8 millones de bogotanos, responde que están desde eliminar el sistema de patios y grúas; quitar la contratación en las alcaldías locales, sobre todo de malla vial por presunta corrupción, hasta abrir la discusión sobre regularizar las plataformas digitales de transporte. Detallando, además, que sí ejercerá control político al alcalde Galán, aunque no sea obligatorio.
Briceño comprobó por segunda vez que combinar el control político con datos y documentos, ampliando la indignación en redes sociales, es una fórmula cuando de llegar a un cargo público se trata. Pero ahora, más allá de lo logrado en estos comicios, su responsabilidad, así como la de los otros 17 representantes, está en asumir un mayor compromiso real con la ciudad por la que fueron elegidos y no ser su curul un trampolín por cuatro años para aspirar al Senado.
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