23 Feb 2021 - 2:01 a. m.

Lo que viene para Bogdata

La implementación de la nueva plataforma, que facilitaría trámites y pagos en el Distrito, ha sido accidentada. Fuera de los líos en el recaudo de impuestos, la migración de datos causó retrasos en el pago a contratistas. Para evitar más líos, su puesta en marcha será progresiva desde junio.
Ante las fallas, el Distrito tuvo que volver a habilitar la plataforma Si Capital.
Ante las fallas, el Distrito tuvo que volver a habilitar la plataforma Si Capital.

Los retrasos en los pagos a los contratistas del Distrito han sido la constante en los últimos meses. En algunos casos ha sido por particularidades, como los nuevos períodos de contratación de comienzo del año, pero en la mayoría la explicación apunta a los líos con el cambio de la plataforma tecnológica, donde, además de hacerse el recaudo de impuestos, servirá para realizar los desembolsos a terceros que prestan algún servicio a las 88 entidades de la administración.

Para entender el panorama actual, toca retroceder 20 años cuando el Distrito creó el sistema interno Si Capital, que concentraba todo el recaudo y los pagos que debía hacer el sector público. Sin embargo, con el tiempo cada entidad le hizo actualizaciones y modificaciones según su necesidad –esto será clave más adelante–, hasta que llegó un punto en el que fue casi obsoleta. Incluso se consideró que dejaba en riesgo datos sensibles del Distrito y sus usuarios.

Un diagnóstico de la Secretaría de Hacienda evidenció casi 160 vulnerabilidades y amenazas del sistema, como estafas a ciudadanos a quienes les llegaban cartas a su casa con información personal pidiendo el pago de impuestos, no a través de los canales oficiales, sino de una cuentas específicas dizque para agilizar los procesos. Esto demostró que había externos accediendo a información del recaudo.

También preocupaba un tema físico, y es que Si Capital dependía de servidores que están en las oficinas de la Secretaría de Hacienda que, además de desactualizarse, podrían presentar fallas que ponían en riesgo toda la información tributaria de la ciudad. Fue así como desde 2010 se comenzó a hablar de mejorar el sistema.

“Como significaba una inversión grande en equipos, desarrollos tecnológicos y de soportes amplios en todo el Distrito, el análisis fue si se implementaba un nuevo sistema o se buscaba algo existente, pero efectivo”, explicó Diana Blanco, subsecretaria general de la Secretaría de Hacienda, en uno de los diálogos con la alcaldesa Claudia López.

Posteriormente, en 2012, se intentó hacer una actualización general a la plataforma Si Capital, pero como cada entidad había hecho cambios en el sistema, esto hizo difícil desentramar los códigos que se habían modificado, lo que llevó al fracaso este intento. Finalmente, en 2016, después de un análisis (especialmente con el recaudo de impuestos) y con el soporte del Banco Mundial se decidió hacer el cambio por un sistema más robusto, seguro y que permitiera almacenar toda la información en la nube, al que denominaron Bogdata.

Hubo una licitación en la que participaron cinco oferentes y en la que al final eligieron al consorcio CORE Tributario y el ERP, que propuso la migración a SAP. Esta se debía implementar en dos años, pero por los a múltiples problemas en la integración no se pudo poner al aire en abril de 2019. A partir de ahí se empezó a postergar: primero hasta julio de ese mismo año, luego hasta septiembre y finalmente diciembre. Blanco dice que la administración de Claudia López recibió el proyecto casi a punto de operar. Pero por la pandemia tuvieron que hacer nuevas prórrogas y capacitar a los funcionarios de las 88 entidades del Distrito de forma virtual.

Bajo la nueva administración, la inauguración del nuevo sistema se planteó para octubre del año pasado, previo al cierre de vigencias. No obstante, el paso de Si Capital a Bogdata causó más líos, que luego identificaron como fallas en el proceso de desarrollo. A pesar de que en las pruebas parecían haber quedado bien, al final no funcionaron. En esencia, se presentaron inconvenientes en la plataforma de pago de los impuestos, lo que generó inconvenientes, por ejemplo, con el traspasos de vehículos.

Pero tal vez la situación más sensible fue en el sector público, cuando los contratistas comenzaron a denunciar retrasos hasta de tres meses en los pagos de sus salarios, situación que persiste en entidades como el Acueducto, Movilidad, las alcaldías locales e Integración Social. Algunas de las denuncias dicen que si bien se pusieron al día con algunos de los sueldos que se retrasaron durante la migración de la plataforma, hay casos en los que todavía no les pagan diciembre. Otros empleados, por su parte, aseguran que les ha tocado trabajar más en estos meses, porque siguen sin contratar a los funcionarios de apoyo por prestación de servicios, que se generalmente se vinculan en enero.

Pero las respuestas han sido variadas. Hace dos semanas la secretaría de Hacienda aseguró que el sistema ha venido evolucionando para resolver los inconvenientes que se dieron como, por ejemplo, problemas al llenar formularios usando las tildes o la “Ñ” a la hora de ingresar los datos del sistema.

Además, que no todo se debe a problemas de la plataforma Bogdata, sino a retrasos de las secretarías y entidades que, luego de recibir las cuentas de cobro, deben expedir el certificado de cumplimiento, la disponibilidad de pago y llenar las planillas para hacer el desembolso. “Muchas veces las cuentas se demoran al principio del proceso y no han llegado a Hacienda. Eso es lo que tenemos que mejorar en las entidades”, indicó el secretario Mauricio Ramírez.

El plan

Los cambios más representativos de un sistema a otro están relacionados con que ahora habrá una nueva interfaz que tendrá prácticamente la misma información, pero con otra estructura. Asimismo, se amplía la información que se debe entregar a la Secretaría de Hacienda, que de paso ya no se encargará de crear los registros de terceros (como lo hacía antes), sino será cada entidad la que deberá encargarse de este proceso.

Para ello se dispondrá de un soporte tecnológico permanente que, por ahora y hasta que se finalice la puesta en marcha de Bogdata, contará con el apoyo de la Unión Temporal que llevó a cabo el proyecto. Posteriormente será directamente la Secretaría de Hacienda, y no un tercero, la que se encargará de brindar dicho apoyo en el Distrito.

Por ahora se centrarán en la estabilización de la plataforma y cerrar los incidentes de la operación financiera, mientras se continúa con el entrenamiento de por lo menos 2.200 funcionarios en el manejo del sistema. Si se cumplen los plazos, se proyecta que en junio de este año realmente Bogdata empiece a operar de forma escalonada y finalmente se logre subir la programación presupuestal de 2022.

En cuanto a los servicios de recaudo de impuestos, el Distrito tiene previsto que la nueva oficina virtual atienda más de 30 trámites, con lo que los ciudadanos no tendrían que ir a un Supercade. De la misma forma, se mantendrá una interoperatividad entre Bogdata y el antiguo sistema Si Capital, para que el paso de una a la otra sea escalonado. Siendo así, se comenzará entre junio y agosto la habilitación de procesos como el de delineación urbana y el pago del ICA, mientras que a final de año entraría a operar lo más grande: el impuesto predial y el vehicular.

Aunque ya está en marcha un proceso con la unión temporal encargada del paso de Si Capital a Bogdata, los contratistas del Distrito sienten temor por lo que pueda ocurrir este año de estructuración. “Ellos (el Distrito) venían promoviendo el cambio de plataforma, pero contradictoriamente los contratistas por OPS hemos tenido retrasos en los pagos que nos afectan más con la pandemia. Eso desgasta y más a los compañeros a los que les subió la carga laboral en enero por las demoras en la contratación”, argumentó uno de los afectados, quien prefirió mantener en reserva su nombre.

Ante esto, restará esperar a que avance el proceso y las nuevas pruebas, pues luego de su puesta en marcha, aunque no será necesario que todas las entidades hagan el cambio inmediato al nuevo sistema (pues depende de sus necesidades y ritmos), sí deberán velar para que todo sea ágil, pues al fin de cuentas se trata del manejo de los recursos del Distrito y su capacidad, de no solo responder a sus funcionarios, sino también a la ciudadanía con el recaudo.

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