Bogotá

31 Mar 2011 - 10:00 p. m.

Más problemas de percepción

La Cámara de Comercio de Bogotá reveló este jueves su encuesta de 'Percepción y victimización' en la ciudad. Se disparó el hurto de celulares. El servicio de la Policía Metropolitana fue bien calificado.

El Espectador

La explicación que daban las autoridades distritales en el sentido de que la inseguridad en la ciudad era un tema de mera percepción ciudadana quedó prácticamente desvirtuada este jueves, cuando se reveló que el porcentaje de bogotanos víctimas de delitos aumentó en 12 puntos entre 2009 y 2010 (pasó de 37 a 49%). Así está documentado en la Encuesta de percepción y victimización Bogotá y las localidades, que realiza dos veces al año la Cámara de Comercio de Bogotá, la cual evidenció además que la percepción de inseguridad es ahora mucho más crítica (pasó de 58 a 72% en el mismo periodo).


El informe fue presentado este jueves por la directora de la Cámara, Consuelo Caldas Cano, frente al comandante de la Policía, general Francisco Patiño, y la secretaria de Gobierno, Olga Lucía Velásquez. Muestra también que el número de personas que aseveró haber sido víctima de un delito de manera directa el año pasado subió 13 puntos porcentuales en relación con 2009, pues pasó de 8 a 21%.


El documento está basado en una encuesta que se llevó a cabo entre noviembre y diciembre de 2010 y estuvo dirigida a 8.922 personas, mayores de edad, de todos los estratos, en las 19 localidades urbanas. De acuerdo con los resultados, la mayor victimización la padecen los habitantes de las localidades de Mártires, Teusaquillo, Rafael Uribe Uribe, Barrios Unidos y Usaquén.


En cuanto a los delitos cometidos contra ellos, el 64% de las víctimas aseguró haberlo sido de hurto, principalmente de celulares (ver gráficos). Al respecto, el general Patiño le dijo a este diario que esa problemática debe ser asumida tanto por las autoridades como por las empresas operadoras de celular, que en su concepto deberían buscar garantizar que los teléfonos móviles robados no puedan volver a ser activados.


En sentido parecido se pronunció la secretaria, quien contó detalles de una mesa de trabajo que sostiene el Distrito con empresas de celulares, Fenalco, empresarios y la Universidad Distrital para debatir el tema. Según Velásquez, los móviles hurtados en la ciudad estarían siendo enviados a Venezuela, Ecuador y Centroamérica.


En el capítulo de la percepción de inseguridad, la encuesta revela que el 72% de los encuestados considera que ésta aumentó y en consecuencia hoy se sienten menos seguros en la capital que antes. Se trata de un ítem que ha venido aumentando desde 2007, pero se disparó a partir del segundo semestre de 2009. La percepción de inseguridad más crítica la tienen los habitantes de La Candelaria, Usme, Fontibón y Usaquén.


La Policía obtuvo en general una buena calificación de su servicio (de 37% de buena calificación en 2009 vs 43% en 2010) y frente a lo cual el general Patiño declaró estar satisfecho.


Por su parte, la secretaria de Gobierno respondió al documento que su entidad ha cumplido al 100% con las sugerencias que le ha venido haciendo la Cámara de Comercio para mejorar los índices en la encuesta y aseguró que la tasa de homicidios de la capital es “muy inferior” a la de ciudades como Medellín y que de hecho pasó en los últimos tres meses de 23 a 20 muertos por cada cien mil habitantes.


Esto dijeron


Olga Lucía Velásquez


Secretaria de Gobierno


“Hemos cumplido con las sugerencias que nos ha hecho la Cámara de Comercio. Estamos trabajando por reducir los índices y logramos exitosamente bajar la tasa de homicidios”.


Francisco Patiño


Comandante de la Policía


“Seguimos en nuestra lucha contra la delincuencia y no vamos a desfallecer. La tasa de homicidios bajó. Nos satisface que los ciudadanos nos hayan calificado de bueno el servicio que presta la Policía Metropolitana”.


Consuelo Caldas Cano


Directora Cámara de Comercio


“Recomendamos una presencia eficiente por parte de las autoridades, un control y reducción de los delitos y un control social local para aumentar los niveles de conocimiento y confianza institucional”.


Pandillas azotan la capital


El más reciente enfrentamiento armado entre dos pandillas en el barrio Chiniza en Usme, el miércoles en la noche, es un capítulo más del temor que estos grupos están generando en la ciudad. Tráfico de estupefacientes y de armas, fleteo, extorsión y piratería terrestre son algunas de las actividades a las que se dedican, según un informe de la Policía Metropolitana. Entre enero y febrero de este año 33 bandas cayeron por hurto y 21 por tráfico de estupefacientes.


En Usme hubo disparos, algunos lanzaron piedras y palos. Dos uniformados y un menor de edad de una de las bandas quedaron heridos. La causa sería la pelea por el territorio, la Policía lo confirmó. Quince jóvenes fueron detenidos y la mayoría a esta hora ya está libre.


La problemática se repite en toda la ciudad. El martes pasado la Policía Metropolitana logró capturar a miembros de una banda dedicada al hurto en Chapinero, La Calera y Cajicá.


La secretaria de Gobierno distrital, Olga Lucía Velásquez, reconoce la situación pero aclara que no existe ninguna red que consolide las pandillas. En su concepto, se trata de pequeñas organizaciones independientes dedicadas a múltiples delitos, pero no controlan ningún territorio. “En la ciudad no hay lugares vetados para la Policía”.


Sólo en 2010 fueron desarticuladas 330 bandas. El delito más cometido fue el hurto a personas, con 102 casos detectados.


Orlando Parada es uno de los concejales más críticos sobre el tema. Asegura que aunque la Policía insista en que no hay bandas criminales, Bogotá está siendo afectada por una delincuencia organizada y profesional. Se atreve a decir que en la ciudad operan más de 1.000 grupos delictivos. Los uniformados no están de acuerdo. El general Francisco Patiño, comandante de la Policía Metropolitana es optimista. Destaca que el plan de 743 cuadrantes ha significado un golpe fuerte a estas organizaciones, cuyo número es desconocido.


Pero aunque se hacen capturas (en 2010 fueron detenidas 1.767 personas pertenecientes a estos grupos), muy pocas son judicializadas. Parada sostiene que sólo se hace justicia en el 1% de los delitos cometidos y esto incentiva a los jóvenes, la mayoría menores de edad, a permanecer en las bandas.


El general Patiño reconoce que a medida que se van desarticulando, también van apareciendo nuevas organizaciones.

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