Bogotá

10 Oct 2014 - 11:36 a. m.

Niños en Bogotá, los más maltratados

Los últimos casos de maltrato infantil en la capital tienen en alerta a las autoridades.

Redacción Bogotá

Un menor que se escapó de su casa por maltrato, dos niñas abandonadas y un niño asesinado por su madre son el panorama de maltrato infantil en la capital durante el último mes. El Distrito reconoce que la violencia a menores no ha disminuido y ahora le apuesta a una nueva estrategia.

El lunes en la madrugada, el Cuerpo Oficial de Bomberos recibió una llamada peculiar. Se trataba de una persona del barrio Bolivia, en la localidad de Engativá, que aseguraba que una de sus vecinas, de tan solo cuatro años, se le había quedado atrapada la cabeza en una reja. De inmediato, las autoridades fueron hasta el lugar, donde se encontraron con la sorpresa de que la niña estaba sin la compañía de un adulto responsable y a cargo de su hermana discapacitada de tan solo tres años. Al ver esta situación, llegó la Policía de Infancia y Adolescencia, institución que se quedó a cargo de las dos pequeñas, ya que al parecer su mamá las dejaba encerradas todas las noches.

Pero esta es solo una historia de la última semana. El viernes pasado, un menor de 10 años desapareció de su colegio, en la localidad de Suba, sin que nadie lo notara. Después de estar un fin de semana desaparecido, la Policía lo halló en una vivienda en Engativá. El pequeño decidió fugarse de su casa porque, según él, era maltratado por sus padres.

Y no se puede olvidar la historia que ha causado un gran impacto en los bogotanos: Joan Sebastián Rugeles, el niño de siete años, que habría sido asesinado por su madre el pasado 30 de agosto. Hasta hace unas dos semanas, la Policía capturó a la mujer, quien aceptó ser la culpable del crimen.

Todos estos acontecimientos ocurridos en la capital en contra de los menores hacen pensar que las cosas no están bien. Y así lo confirman las estadísticas del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), que aseguran que por lo menos 4.304 han sido maltratados en Bogotá en lo corrido del año; la cifra más alta del país, después de Valle con 2.007 y Nariño con 1.333.

Cesar Cruz, defensor de familia del ICBF, cuenta que hay varios tipos de maltratos y muchas veces las personas no saben si lo hacen o no: el físico, el psicológico, por negligencia (cuidadores no atienden necesidades básicas) y en gestión (cuando las mujeres en embarazo son maltratadas o cuando el menor es rechazado antes de nacer). La más frecuente es la física, es decir, los golpes y el abuso sexual en contra de los pequeños.

Según Cruz, las causas de las agresiones pueden deberse a que los padres o los cuidadores son personas intolerantes. “Un niño pequeño, por su condición de indefensión, genera un desgaste emocional hacia los padres, por ejemplo, cuando un niño llora toda la noche o está enfermo, y a veces no saben cómo tratarlos o tolerarlos”, dijo Cruz.

El defensor también cree que otra de las causas podría ser la fractura interna de las familias, cuando no hay presencia de la madre o del padre. En esos entornos, dijo Cruz, es donde son más frecuentes los casos de maltrato. Para el Instituto de Bienestar Familiar es preocupante que las cifras no estén disminuyendo considerablemente, pues el año pasado esta cerró en 4.800 casos.

Por último, Cruz aseguró que la violencia tiende a ser una actividad heredada de lo que se ven en los hogares. “Si un papá o una mamá creció viendo violencia, pues tiende a repetir las mismas acciones y más cuando no hay quien le diga que eso no está bien”, añadió.

Lo mismo piensa el Distrito, que además reitera la importancia de no mirar la violencia intrafamiliar de manera aislada de los índices de maltrato infantil. “Este es un problema que reconocemos que existe y que va en aumento. Bogotá es una de las tres ciudades más violentas que hay en el país, sobre todo con los menores de edad”, aseveró María Consuelo Arenas, subdirectora familia de la Secretaría Distrital de Integración Social.

Además, agrega que las dos vías que se utilizan para disminuir las cifras son insuficientes. “Aquí se hace desde la vía de la atención y la vía de la prevención. En la primera, el Distrito hace un trabajo importante con las comisarías de familias, donde se dictan medidas de protección en favor de los niños y las niñas que han sido vulnerados. Entonces esa parte de la atención es una parte sancionatoria. La segunda se lleva acabo de la mano con las instituciones educativas y con los cuidadores, para detectar casos de maltrato infantil. Uno espera que con estas acciones, se disminuyan, pero no siempre pasa”, afirmó la subdirectora.

Es por esto que ahora la Administración se la juega con una nueva estrategia llamada ´Entornos protectores y territorios seguros´, con la que pretende atacar el problema desde la prevención, pero lo más importante: desde los núcleos familiares. Según Arenas, ya se realizaron procesos de sistematización para mirar cómo está funcionando la campaña. Los resultados hasta el momento son positivos, de acuerdo con las declaraciones de los padres. Aunque no hay que dejar de lado que apenas se está implementando.

Sin embargo, la preocupación es latente, aún más cuando los casos que salen a la luz pública son tan inverosímiles. Por ahora, el objetivo del Distrito es buscar más estrategias que logren atacar este problema desde la raíz, es decir, desde los hogares, que aunque se crean ámbitos privados, son en realidad la cuna de los problemas que hoy se presentan en la capital.
 

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