2 Jan 2016 - 2:41 a. m.

Peñalosa y su visión de Bogotá

El nuevo alcalde promete proyectos de espacio público, mejoras en el transporte, crear la secretaría de seguridad y duplicar los viajes en bicicleta. Dice que hará el metro.

Redacción Bogotá

Enrique Peñalosa volvió al Palacio Liévano 18 años después de la primera vez que los ciudadanos lo eligieron como alcalde de Bogotá. Ayer tomó posesión de su cargo en la Plaza de Bolívar, repitiendo el mensaje de “las profundas transformaciones” que vienen para la ciudad, promesas por las cuales más de 903.000 bogotanos le dieron su voto. Lo hizo en una ceremonia sencilla y sin una multitud de ciudadanos, como la que sí se reunió allí hace cuatro años durante la posesión de Gustavo Petro.

Peñalosa agradeció a todos los que lo ayudaron a llegar a la Alcaldía: personajes como el senador Carlos Fernando Galán, los exalcaldes Antanas Mockus y Jaime Castro y los partidos Conservador y Cambio Radical. En primera fila de la ceremonia estuvieron el vicepresidente, Germán Vargas Lleras, y el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao (pupilo de Vargas Lleras), quienes han manifestado su apoyo para “recuperar a Bogotá”. Un aval que será determinante para que Peñalosa concrete su ambiciosa visión en infraestructura y logre los consensos que, particularmente en este tema, no alcanzó Gustavo Petro.

De hecho, el respaldo de la Nación fue uno de los primeros puntos que Peñalosa resaltó en la Plaza de Bolívar. Reiteró que ha tenido “muy fructíferas reuniones con el presidente Juan Manuel Santos, sus ministros y otros altos funcionarios, y con la Policía Nacional”, lo que para él significa una “alianza” productiva.

El nuevo alcalde quiere consolidar su imagen de transformador, de ser quien logre el cambio y recupere el orgullo por la capital. En su discurso no anunció grandes medidas para sus primeros días de gestión, como sí lo hizo Gustavo Petro hace cuatro años, cuando advirtió que prohibiría el porte de armas en la ciudad, por ejemplo. Sin embargo, reiteró que su visión de ciudad se basará en recuperar los espacios públicos como lugares de encuentro de los habitantes y en que la gente prefiera usar la bicicleta y el transporte público en lugar del carro. Además quiere fortalecer la seguridad, y para ello presentará el proyecto de creación de la secretaría que se encargue del tema.

Peñalosa también aprovechó el día de su posesión para hacer la posesión oficial de su gabinete, cuyos miembros se destacan, en su mayoría, por un perfil técnico más que político o por su trayectoria en dependencias del nivel nacional.

El diagnóstico de Peñalosa

El nuevo mandatario aprovechó su discurso de posesión para hacer un diagnóstico de la ciudad que recibe, resaltando desaciertos de la gestión hecha por la izquierda en la última década y criticando varias medidas tomadas por la alcaldía de Gustavo Petro. Peñalosa dijo que su gestión sería más eficiente, gracias al trabajo en “equipo con los concejales”, un acuerdo que Petro nunca logró en sus cuatro años de mandato, pues desde el principio salió adelante su estilo de gobierno confrontativo y varias veces les repitió a los cabildantes que en su gestión no habría “mermelada”.

La cantidad y la calidad del gasto público fue otro cuestionamiento de Peñalosa a los años de gobierno de la izquierda. Dijo que en todas las entidades “el número de empleados y contratistas se ha multiplicado desenfrenadamente, sin preocupación por la eficiencia”, y que, aunque hay programas valiosos, muchos significan costos altos y no han probado su efectividad.

En la lista de gastos innecesarios incluyó la planta de empleados del Acueducto de Bogotá, que para él tienen “el factor prestacional más alto de cualquier empresa en Colombia”. También se refirió al Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), que tildó de “mal implementado” y “desbarajustado”, argumentando que exigía billonarios subsidios (que son cobrados a los ciudadanos en las tarifas). Agregó que la ineficiencia del sistema tiene que ver con la “insuficiente cobertura”, tanto de rutas como de puntos de venta y recarga de tarjetas. Y no perdió la oportunidad de mencionar los altos índices de colados en Transmilenio y la forma como ello atenta contra el desarrollo de un buen sistema de transporte.

Además mencionó sus resistencias al decreto 562, conocido como el de los rascacielos, que promueve la construcción de edificios altos. Una vez más mostró sus diferencias con la gestión de Petro en este tema, pues aseguró que no se trata de “apiñar gente en edificios cada vez más altos” sin tener en cuenta el espacio público ni la calidad de vida de los bogotanos.

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Nuevo POT

La histórica tarea de hacer un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, uno de los temas que más generan discordia entre Peñalosa y Petro, está en manos del nuevo alcalde. Peñalosa dejó clara su intención de construir más espacio público, grandes parques con capacidad para mucha más gente y aprovechar terrenos para llevar la ciudad a los municipios aledaños, visión que contrasta con el decreto que expidió Petro que permite la construcción de rascacielos en la capital con la idea de que la ciudad creciera hacia arriba y no expandiéndose.

Ambiciosos planes en ambiente

El alcalde finalizó su discurso con la promesa de algunos planes que si bien no podrá terminar en estos cuatro años, dejará iniciados, tal como el circuito ambiental de Bogotá. Este está conformado por lo que será el parque lineal del río Tunjuelo, el malecón del río Bogotá y el gran sendero ecológico de los cerros. “Este circuito ambiental será un corredor para el desplazamiento de aves e insectos, construirá integración social y atraerá turistas”.

Según explicó, el malecón del río busca que hacia el futuro la ciudad se concentre alrededor de malecones que en ambas riberas bordearán el río Bogotá, “en lugar de expandirse desordenadamente por la sabana, como está ocurriendo hoy”. Peñalosa aseguró que este será un circuito ambiental único en el mundo, con más de 200 kilómetros de extensión, que se convertirá en elemento fundamental de la identidad y el carácter de la ciudad.

Movilidad

Una vez más, el nuevo alcalde se comprometió con el metro, y dijo que lo construirá con el apoyo del presidente Juan Manuel Santos. Peñalosa aseguró que hay que tener peajes que financien la infraestructura vial de los límites de la ciudad hacia adentro. Con respecto a Transmilenio, prometió duplicar las troncales existentes, arreglar el SITP, implementándolo en toda la ciudad, y hacerlo sostenible financieramente. En cuanto a la bicicleta, dijo que quiere lograr que el 10 % de los ciudadanos se movilicen se movilicen en este medio de transporte. “Vamos a hacer para nuestra ciudad el mejor sistema de transporte público del mundo en desarrollo”, puntualizó.

Las promesas de Peñalosa

En su discurso de posesión, el alcalde electo sentó el precedente de los compromisos a los que en cuatro años se les pasará factura. Estos son algunos de ellos.

Salud: Mejorar la eficiencia del sistema de salud y la calidad de la atención a los ciudadanos.

Educación: Peñalosa prometió la construcción de decenas de colegios, para que los niños en sectores populares tengan jornadas escolares iguales a las que tienen los niños de familias con mayores ingresos y asegurar más cupos para jóvenes bachilleres en educación superior técnica y universitaria.

Resaltó que la promoción de la lectura será una tarea importante en su gestión.

Seguridad: Propondrá al Concejo la creación de la Secretaría de Seguridad, para emprender un fortalecimiento técnico de la institucionalidad. Dijo que liderará y apoyará a la Policía, con el general Hoover Penilla, para enfrentar las múltiples organizaciones criminales que azotan la ciudad.

Vivienda: Destrabar e impulsar numerosos programas de vivienda social en Bogotá, en equipo con el Ministerio de Vivienda.
 

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