Con más de 1.000 frentes de obra abiertos, los respectivos desvíos, el aumento del parque automotor y los trancones, hay quienes consideran que Bogotá atraviesa una crisis de movilidad. Y al momento de buscar responsables, en el Concejo de Bogotá apuntan a la secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, la encargada de gestionar este aspecto clave para la ciudadanía.
En este sentido, un grupo de concejales liderado por Julián Forero, “Fuchi”, radicó una moción de censura contra Díaz, argumentando que en medio del “caos” creciente en materia de tráfico, obras y siniestros viales no hay respuestas efectivas por parte de la administración.
Bajo esta misma línea, Forero y los demás cabildantes que promueven la moción, explicaron que la iniciativa surge por lo que consideran una gestión insuficiente frente a problemas que afectan diariamente a millones de ciudadanos: trancones prolongados, congestión en corredores principales, fallas en la planeación de cierres viales y una percepción general de desorden en las calles.
Con base en lo anterior, la secretaria deberá acudir al Concejo para responder por su gestión y las decisiones tomadas durante los últimos meses, para luego definir el éxito o fracaso de la moción de censura.
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¿Qué es una moción de censura y qué implica?
En este contexto, vale la pena entender cómo funciona este mecanismo en el cabildo distrital. De tal modo, la moción de censura es una herramienta formal de control político que tiene el Concejo para exigir responsabilidad a los secretarios del despacho del alcalde.
Para que la moción sea aprobada y el funcionario sea separado del cargo, se requiere el voto afirmativo de dos terceras partes de los concejales de la corporación. Con 45 concejales, eso significa que se necesitan 30 votos favorables en la plenaria durante el proceso de moción. Este escenario, finalmente, terminaría con la salida del o la secretaria en funciones.
Lo que viene
Por ahora, el proceso abre un nuevo capítulo en el debate sobre movilidad en Bogotá, un tema que sigue siendo una de las mayores preocupaciones ciudadanas. La discusión en el Concejo será clave no solo para el futuro de Claudia Díaz, sino para definir el rumbo de las políticas de transporte y gestión vial en el corto plazo.
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