28 Sep 2021 - 2:00 a. m.

La pandemia no se ha acabado ¿Qué ha pasado en Bogotá?

Aunque las cifras han alcanzado niveles similares a los registrados en los primeros días de la pandemia, tanto la Secretaría de Salud como el Gobierno Nacional aseguran que tendremos otro pico este año. La cuestión está en avanzar en la vacunación, especialmente en aquellas personas vulnerables, como las gestantes, y seguir con las medidas de autocuidado.
Mónica Rivera Rueda

Mónica Rivera Rueda

Periodista Bogotá
El Gobierno Nacional ha dicho que la llegada de una cuarta ola podría darse en la última semana de octubre. Esto depende de la vacunación y la circulación de las variantes.
El Gobierno Nacional ha dicho que la llegada de una cuarta ola podría darse en la última semana de octubre. Esto depende de la vacunación y la circulación de las variantes.

Las cifras han sido favorables para la ciudad en los últimos dos meses. Luego de la tercera oleada de COVID-19 se han reducido considerablemente los casos activos, así como la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI), lo que ha permitido flexibilizar algunas medidas, como el porcentaje de personas en los lugares cerrados. Pese a esto se cree que habrá un nuevo pico en el que varios factores serán determinantes.

Primero hay que aclarar las condiciones de la capital. En este momento hay 2.212 casos activos, de los cuales la mayoría se concentran en las localidades de Suba (260), Kennedy (230), Engativá (203) y Bosa (123). En cuanto a las UCI, hay 350 de 803 camas COVID-19 ocupadas, mientras que en el plano general la ocupación es del 64 %, con 1.251 unidades en uso, de 1.955 que están habilitadas.

De acuerdo con el secretario de Salud, Alejandro Gómez, estas cifras fueron determinantes para aumentar el aforo en los lugares cerrados al 75 %, pues no solo se ha visto una reducción en la presión al sistema de salud, sino que se ha reducido la positividad en las pruebas, que está cerca del 4 %. Vale aclarar que en el tercer pico alcanzó a estar cerca del 50 %. Pese a esto, Gómez ha insistido en los últimos días en que el virus sigue circulando en la capital.

En este sentido, el Gobierno Nacional ha dicho que un cuarto pico “es una eventualidad real”, que podría darse la última semana de octubre y cuya mortalidad es una incógnita, debido a que depende tanto de la vacunación como del impacto de nuevas cepas como delta y mu. Por eso el Distrito le ha apostado a fortalecer la vacunación, en especial en mayores de 50 años, ya que dos de cada cinco siguen sin vacunarse, y en mujeres gestantes, de las cuales habría 30.000 en la ciudad a las que no les han aplicado dosis.

Para Luis Jorge Hernández, experto en salud de la Universidad de los Andes, la estrategia se ha centrado en la mitigación, mas no en la eliminación del virus. “No podemos confiar solo en las medidas farmacológicas. En Estados Unidos tuvieron que volver a pedir el uso de tapabocas en lugares cerrados, por lo que aquí no podemos dejar de enfatizar en un buen PRASS (pruebas, rastreo y aislamiento selectivo sostenible). Estamos en un valle, pero no hay que confiarse”.

Sobre este mismo punto, Julio Chacón, médico epidemiólogo del equipo de investigación del COVID-19 de Colsánitas, cree que la conclusión más importante de esta enfermedad es hay que ser muy resilientes en la forma de adaptarnos a lo que se va presentando, y aunque el comportamiento no ha sido el mismo en todos los países, en nuestro caso hay que tener en cuenta variables adicionales, como las enfermedades respiratorias por la temporada de lluvias.

“Ya hemos visto que los otros virus están causando enfermedades respiratorias, pero creo que lo importante para determinar la severidad de una cuarta ola dependerá de la vacunación y que la gente respete las medidas de autocuidado. Hasta ahora no hay tratamientos corroborados, por lo que seguimos dependiendo de la prevención”.

De lo que pueda venir, Hernández piensa que un aumento de casos pueda que no implique una nueva presión en las UCI o aumento en la mortalidad. Sin embargo, cree que es necesario que se mantenga la claridad en las cifras ante casos como el de mujeres gestantes, para quienes el COVID-19 ha sido la principal causa de muerte este año. “En Bogotá se han anunciado los lugares con mayor transmisibilidad, pero no hay claridad en otros indicadores”.

Ante esto el llamado es a mantener las medidas, así como a continuar con la vacunación, ya que si bien se esperan vacunas para completar la aplicación de segundas dosis de Moderna, la ciudad cuenta con la capacidad para garantizar los esquemas completos con Sinovac, Pfizer y AstraZeneca, y así lograr la cobertura útil para evitar nuevos estragos por cuenta de la pandemia.

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