2 May 2020 - 2:00 a. m.

¿Qué hacer si el padre no paga alimentos en cuarentena?

Con el aislamiento la situación económica de muchas familias es compleja y la cuota de alimentos se ha convertido en recurso clave.

Kelly Rodríguez / krodriguezd@elespectador.com

Las comisarías de familia están facultadas para atender conciliaciones sobre alimentos. / Getty
Las comisarías de familia están facultadas para atender conciliaciones sobre alimentos. / Getty

La coyuntura por la que atraviesa el país ha agudizado problemáticas sociales como la pobreza, el desempleo y la violencia intrafamiliar. Pero existen otras menos evidentes como es el caso de los padres que, por irresponsabilidad, negligencia o falta de recursos, incumplen con las cuotas alimentarias de sus hijos, recurso que para muchas familias es vital en estos momentos. Pero, ¿qué se puede hacer?, ¿cuál es la ruta que debe tomar el cuidador del menor?

Según cifras de la Secretaría de Integración Social, entre el 31 de marzo y el 22 de abril (período en cuarentena), las comisarías de familia de Bogotá han atendido de forma presencial 5.345 casos. De ese total, 855 (16 %) corresponde a conciliaciones para fijar una cuota de alimentos. Mientras tanto, por teléfono se han atendido 1.250 casos, de los cuales 287 (23 %) están relacionadas con el tema. Ante este panorama se podría afirmar que al día se atienden en promedio 50 casos por incumplimiento de la responsabilidad de uno de los padres. El grueso de las atenciones por parte de las comisarías de familia tiene que ver con violencia intrafamiliar.

“La cuarentena ha hecho que se genere violencia contra las mujeres, y una es el no pago de alimentos, lo que se ha incrementado por falta de recursos y hace que los padres que no respondían cumplidamente aprovechen para seguir incumpliendo. Este desacato también es una violencia económica contra las mujeres que, en la mayoría de los casos, son las que velan por sus hijos. En general todas las violencias en este contexto se han recrudecido”, indicó la abogada de enlace de la Estrategia Justicia de Género de la Secretaría de la Mujer.

Protocolos de atención y opciones

Es necesario aclarar que las situaciones en las que uno de los padres se desentiende de su responsabilidad, se pueden atender a través de la justicia civil o penal. Sin embargo, con la cuarentena, muchos de los servicios judiciales se han visto pausados o ralentizados. Para proceso penal, se trata del delito de inasistencia alimentaria y debe ser denunciado ante la Fiscalía, sin que se requiera de la fijación previa de una cuota de alimentos mediante sentencia judicial o acta de acuerdo. Para que se configure, es necesario verificar la existencia de la obligación (consanguinidad, afinidad o adopción), su exigibilidad(posibilidad del deudor de proporcionar alimentos)y el incumplimiento de la obligación. Lo primero que se busca es una conciliación y, si no se llega a un acuerdo, se prosigue con la acción penal. Sin embargo, en condiciones normales, este proceso puede tardar al menos un año.

“Lo que debe hacer el representante legal del menor (madre o padre), por ahora, es ingresar a la página de la Fiscalía y diligenciar un formato para iniciar la acción penal por el delito hasta que levanten la restricción y sea posible ir a la Fiscalía personalmente”, indicó el abogado penalista, Gildardo Acosta, quien reiteró que, en tiempos de coronavirus, no hay forma de obligar a alguien a cumplir con el deber legal de suministrar alimentos, teniendo en cuenta que, en estos términos, el trámite es demorado.

La otra vía es la justicia civil, por medio de los juzgados y comisarías de familia. Ante estas instancias se puede realizar la fijación de la cuota alimentaria y el proceso ejecutivo de alimentos, en el que se busca el pago a partir del embargo de bienes y salarios del progenitor obligado a brindar alimentos. En estos procesos también es prioritaria la conciliación de las partes.

Pero, actualmente, para el caso de los juzgados de familia, el Consejo Superior de la Judicatura (CSJ) tiene suspendidos los términos de procesos que incluyen fijaciones de cuotas alimentarias, lo que quiere decir que, en virtud del aislamiento, no podría formularse una demanda escrita o virtual, porque no se cuenta con la oficina de reparto donde se radican las demandas. Pero no todo está perdido, dice el abogado Julián Sánchez, quien plantea que se deben tener en cuenta tres escenarios.

Primero, en caso de que el monto ya ha sido embargado al padre irresponsable, el CSJ eliminó una serie de procedimientos que normalmente son necesarios para que una persona pueda reclamar el dinero y dispuso que las solicitudes para el cobro se hagan en cuentas de correo electrónicas de la seccional de la Judicatura de cada región. El juez que las analiza tendrá un usuario y una contraseña para acudir al portal web de transacciones del Banco Agrario y autorizar el pago, sin que las personas tengan que comparecer de manera presencial.

Segundo, en caso de que no haya embargo, por tratarse de la protección a un derecho fundamental, el acudiente puede ir a las comisarías de familia para iniciar audiencias de conciliación, bien sea de manera virtual o presencial. Esta instancia está facultada para fijar provisionalmente las obligaciones respecto a custodia, alimentos y visitas cuando fracase dicho trámite.

Tercero, que la cuota ya esté fijada, pero el padre o la madre se niegue a cumplir porque no quiere o no puede. En este evento, a pesar de que no hay posibilidad de presentar una demanda, sí se puede interponer una acción de tutela de manera virtual, a través de correos electrónicos dispuestos por el CSJ, teniendo en cuenta que son los derechos fundamentales de un menor los que están en juego. Por tanto, podría invocarse el derecho a que ese menor viva en condiciones dignas y, a partir de ese mecanismo, obtener el pago de la cuota.

“Son muchas las consultas y las quejas de los padres o madres que necesitan del pago de esa cuota para garantizar las necesidades mínimas de sus hijos. Algunos injustificadamente no quieren pagar pero, en otros casos, los padres no lo hacen porque tienen suspendidos los contratos o fueron despedidos. Lo que sin duda podemos ver es que el COVID-19 ha generado efectos negativos en los derechos de nuestra infancia y esto ha incrementado el número de quejas”, concluyó.

Por su parte, la abogada de enlace de la Estrategia Justicia de Género de la Secretaría de la Mujer, indicó que el ICBF es otra de las instancias a través de la cual, en condiciones de normalidad, se concilian las cuotas por alimento. No obstante, la instancia está dando prioridad a actos urgentes que tienen que ver con violencia sexual o física de los menores, por lo que este trámite puede verse relegado. Por ello, coincide en que las comisarías pueden llegar a ser mucho más efectivas. “Desde la Secretaría de la Mujer estamos haciendo acompañamiento a las mujeres en sus trámites, les explicamos las rutas y cómo activar los procesos de forma virtual; entonces, si tienen dudas, se pueden comunicar a través de los diferentes canales (telefónicos y chat) para recibir asesoría jurídica”, concluyó.

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