Bogotá

21 Jul 2020 - 2:00 a. m.

Razones a favor y en contra de la cuarentena total en Bogotá

Hoy se reunirán el Distrito y la nación para definir el rumbo de la atención de la pandemia en la capital. La ocupación de las UCI, la cuarentena sectorizada y la economía, cartas de conversación.
Alexánder Marín Correa

Alexánder Marín Correa

Editor sección Bogotá

Esta semana será crucial para definir el rumbo del manejo de la pandemia en la capital. Se reunirán el presidente Iván Duque y la alcaldesa Claudia López para discutir una propuesta de la que viene hablando la mandataria distrital desde mediados de junio: una nueva cuarentena general en la capital, mínimo de catorce días, como ocurrió entre marzo y abril. Todo apunta a que este pulso no será fácil.

Por un lado, están las cartas con las que llegará López: el balance de la primera semana de la cuarentena sectorizada, las cifras de la ocupación de las unidades de cuidado intensivo (UCI), la velocidad de contagios y el respaldo de catorce asociaciones médicas, que piden la medida, para no llegar a un punto crítico: tener que decidir quién ocupa una cama en las UCI y quién no; en términos dramáticos, definir quién vive y quién no.

Pese a esto, convencer al presidente no será fácil. Si bien el panorama da para pensar que son necesarias medidas más estrictas para cruzar el pico de la pandemia (que se espera para mediados de agosto), el mandatario también tiene razones para resistirse, como los esfuerzos que ha hecho el Gobierno para aumentar las UCI en la ciudad (incluido el ofrecimiento de las UCI de Cundinamarca al servicio de Bogotá). Por el otro, y quizá la más fuerte, la economía.

Por ahora, lo que está en marcha es un plan intermedio: la cuarentena por localidades, que comenzó el pasado lunes en Ciudad Bolívar, Chapinero, Santa Fe, Rafael Uribe, San Cristóbal, Usme, Los Mártires y Tunjuelito, e irá hasta el 26 de julio. Luego seguirán, del 27 de julio al 9 de agosto, Bosa, Kennedy, Puente Aranda y Fontibón. Mientras que del 10 al 23 de agosto será el turno para Suba, Engativá y Barrios Unidos. El plan es aislar a casi 2,5 millones de ciudadanos por turnos, para incidir en la tasa de contagios.

Los argumentos a favor

Más allá del debate entre mandatarios está la opinión de los médicos, que son la primera línea de batalla contra el virus. La semana pasada, catorce asociaciones plantearon la necesidad de realizar más pruebas, dar más ayudas y contar con más equipos de prevención, pero además sugirieron la cuarentena general, para frenar la propagación y disminuir el riesgo de mortalidad. Se basan en el desequilibrio que hoy se vive que hay entre oferta y demanda de UCI, así como la falta de personal médico especializado para atender a los pacientes críticos.

Las cifras respaldan su preocupación y tienen una fecha de corte: el 27 de abril, cuando comenzó la reactivación paulatina de la economía. Para ese día el acumulado de casos positivos estaba en 2.487 y, desde entonces, con un intervalo aproximado de quince días, la cifra se viene duplicando. El 13 de mayo pasó a 4.913 casos; el 31 mayo, a 10.472; el 19 de junio, a 20.559; el 5 de julio, a 39.762. El pasado domingo ya sumaban 63.265. Solo ese día, en Bogotá se confirmaron 2.867 casos, más de los que había el día de la reactivación económica.

En cuanto a las UCI, la situación también preocupa. Para el día de la reactivación económica, de 1.428 camas UCI disponibles en Bogotá, se reservaron 563 (cuatro de cada diez) para la pandemia, que tenían una ocupación del 29 %. Desde entonces viene una carrera por aumentar la oferta, al punto que se han instalado en dos meses 698 nuevas UCI. No obstante, el aumento de pacientes ha sido más rápido y hoy de 2.126 UCI disponibles en la ciudad hay 1.335 camas para atender pacientes COVID-19 (seis de cada diez), que están casi a tope, con una ocupación del 91,7 %.

Por esto se plantea la cuarentena estricta, para continuar las adecuaciones y la preparación del talento humano especializado. “Aumentar camas de UCI sin contar con estos profesionales deja desprovisto de real cuidado a los pacientes y en situación de riesgo médico-legal a los médicos”, indicaron.

El mensaje respalda el llamado de López, quien en su momento dijo que entendía a los médicos. “Estoy tan preocupada como ellos y he dicho que Bogotá y Colombia deberían prepararse para una cuarentena estricta. Pero como casi siempre pasa, en principio nos dijeron que no y hoy los hechos demuestran que es una necesidad”. La mandataria, sin embargo, aclaró que la cuarentena general no depende de ella, sino del diálogo con el Gobierno, el mismo con el que definió la cuarentenas por localidades.

Argumentos en contra

Independiente de los argumentos a favor de la cuarentena general, el presidente Iván Duque ha dejado claro que dicha medida no está en sus planes en Bogotá, pues considera que no es la única opción. Al menos así lo dijo a mediados de semana, cuando aclaró que su apuesta es la cuarentena sectorizada y, por lo tanto, seguirá evaluando su efectividad. “Pensar que la única alternativa es confinarse no es la solución”, señaló.

Por eso, el análisis de los resultados de la primera semana de cuarentena sectorizada podrían inclinar la balanza. Las cifras de las ocho localidades evidencian que hubo días con una leve reducción en la cantidad de contagios, disminuyeron las muertes y los pacientes graves. Sin embargo, el hecho de que el domingo se hubieran registrad o casi 3.000 nuevos contagios siembra dudas, no sobre la estrategia, sino frente al compromiso ciudadano con el cumplimiento de las medidas para evitar el ascenso de la tasa de contagios en la ciudad.

No obstante, el presidente ha dicho que en los países con rebrotes han implementado con éxito las cuarentenas sectorizadas, por lo que desde el Gobierno esperan hacer un análisis más detallado, para saber si se mantiene o si es momento de revisar otra estrategia. “El grupo asesor (infectólogos, epidemiólogos, el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud) ha trabajado con Bogotá para focalizar y entender dónde están los principales núcleos de contagio, para una intervención precisa”.

Su explicación dio pie para tocar otro punto clave del debate: la reactivación de las actividades productivas, una de las preocupaciones del Gobierno, pues el golpe ha sido duro para el país. “Colombia ha tenido uno de los aislamientos preventivos obligatorios más largos del mundo y ha tenido uno de los procesos de recuperación de la vida productiva más graduales del mundo”.

La disyuntiva para la nación y el Distrito está en que la capital mueve el 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, por lo que una cuarentena estricta tendría grandes impactos, pues dos semanas de aislamiento generarían pérdidas por $7 billones, según Fedesarrollo. Por su parte, Fenalco, advierte que la medida provocaría el cierre de 25.000 empresas y la pérdida de 300.000 empleos.

Mantener el equilibrio entre la reactivación de la economía y el proteger la salud es complejo, pues se aproxima el pico de la pandemia. En el debate, ambas posiciones son claras y válidas, pero las salidas no son muchas. Si crece la ocupación de UCI en Bogotá, tendrían que usar las camas reservadas para otras patologías, lo que provocaría una crisis en el sector de la salud. Si se cierra el comercio, la pobreza, que viene en aumento, seguirá proliferando.

Los resultados de la cuarentena localizada serán definitivos y este martes los analizarán el Distrito, las asociaciones de médicos y el comité de asesores del Ministerio de Salud, para determinar si se sigue con el plan actual o si definitivamente no hay otra opción que volver a confinar a toda una ciudad.

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X