Este viernes, los concejales de Bogotá iniciaron la sesión plenaria a las 8:00 a. m., una hora antes de lo habitual, con el fin de tramitar la última recusación, esta vez, elevada contra el concejal José Cuesta (Pacto Histórico) y así dar paso a la discusión de la reforma tributaria. Con 23 votos en contra y ninguno a favor, la corporación descartó el supuesto conflicto de interés de Cuesta para participar en la discusión y votación del proyecto de acuerdo. Entre los votos figuró el de la concejal Clara Lucía Sandoval, quien presentó la renuncia a su curul este 4 de septiembre, a pesar de haber sido anunciada como gerente de Bogotá casi un mes antes.
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La recusación se resolvió con carácter prioritario debido a que restan menos de siete días para la finalización de las sesiones ordinarias sin que el texto haya sido discutido. Desde la presentación de la propuesta tributaria por parte del Distrito el pasado 3 de agosto, las labores de la corporación han permanecido pausadas a causa de impedimentos y recusaciones —radicadas incluso por ciudadanos anónimos— a pocos minutos de comenzar cada debate.
Las dilaciones en la Comisión de Hacienda
El viernes anterior, los concejales Armando Gutiérrez (coordinador ponente, Partido Liberal), Julián Triana (Alianza Verde) y Juan Manuel Díaz (Nuevo Liberalismo) presentaron de manera conjunta una ponencia positiva modificatoria. Aunque el inicio del debate en la Comisión Tercera de Hacienda estaba agendado para el 1 de septiembre, la discusión volvió a detenerse cuando el concejal Samir Bedoya (MIRA) radicó un impedimento fundamentado en su participación en el congreso de Asobancaria, recurso que el concejal Angelo Schiavenato (Coalición Lara) calificó de “absurdo”. La solicitud fue rechazada con 29 votos en contra; no obstante, se mantuvo la determinación del presidente de la Comisión, Rolando González (Cambio Radical), de no agendar la presentación de las ponencias hasta que se resolviera la totalidad de los trámites pendientes.
En los días posteriores, y a pesar de la programación fijada para el debate, la plenaria del Concejo dedicó sus jornadas matutinas a evaluar la aprobación de recusaciones interpuestas contra Andrés Barrios, Sandra Forero y Humberto Amín (Centro Democrático), así como impedimentos presentados por Julián Sastoque (Alianza Verde) y Armando Gutiérrez (Partido Liberal). La mayoría de estas solicitudes fueron denegadas.
Ante este escenario, el presidente de la corporación, Humberto ‘Papo’ Amín, señaló que este antecedente evidencia la necesidad de actualizar el reglamento del Concejo: “Esto es vergonzoso con la ciudadanía. Yo di la instrucción de que de manera inmediata, la recusación que llegaba, se responda”. Por su parte, el concejal Juan David Quintero afirmó: “Esto es un claro saboteo”.
Finalmente, el 4 de septiembre comenzó en la Comisión de Hacienda la presentación de las ponencias para el debate de la reforma tributaria. La iniciativa busca recaudar COP 1,2 billones para financiar la transición tecnológica del alumbrado público de Bogotá, con la meta de que en dos años la totalidad de las luminarias operen con tecnología LED y 20.000 unidades adicionales cuenten con telegestión.
Puntos de encuentro entre los ponentes
El primer debate del proyecto de acuerdo presentado por la Secretaría de Hacienda se extendió por cinco horas. Las tres ponencias positivas con modificaciones reflejaron visiones encontradas sobre la ciudad, aunque compartieron un diagnóstico fiscal común: el margen de endeudamiento de Bogotá es reducido y los principales ingresos tributarios crecen a un ritmo inferior al de la economía, lo que hace necesario estructurar nuevas fuentes de recaudo.
Las ponencias coinciden de manera unánime en respaldar la sobretasa predial para alumbrado inteligente, la cual excluye a los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3, salvo cuando el avalúo del inmueble supere los COP 1.047 millones. En cuanto a la simplificación del Impuesto de Industria y Comercio (ICA), los ponentes apoyan pasar de un esquema de 13 tarifas fragmentadas con decimales a un modelo de 7 tarifas en números enteros. Asimismo, coinciden en elevar la tarifa para el sector financiero, el comercio de vehículos, bebidas alcohólicas y tabaco, además de otorgar alivios a los deudores morosos.
Las modificaciones propuestas por las bancadas
A pesar de las coincidencias generales, los cabildantes estructuraron pliegos modificatorios que alteran la distribución del gasto y la asignación de beneficios:
- Armando Gutiérrez (Coordinador ponente): Propuso eximir del ICA a las grandes inversiones que generen obligatoriamente entre 30 y 100 empleos formales, extender el alivio de intereses a deudas no tributarias y suprimir los artículos relativos a la reorganización administrativa de las localidades para preservar la unidad de materia. Adicionalmente, planteó una reducción progresiva de 0,2 por mil en la sobretasa de alumbrado inteligente a partir del año 2042.
- Juan Manuel Díaz: Centró su postura en la competitividad comercial. Propone ampliar de uno a dos años el descuento en el ICA para nuevas inversiones, fijar una tarifa preferencial del 4 por mil para la edición y comercialización de textos escolares y permitir la libre acreditación de certificaciones de construcción sostenible disponibles en el mercado.
- Julián Triana: Planteó eliminar las exenciones tributarias a grandes capitales y desarrollos inmobiliarios de gran escala para obligarlos a pagar la sobretasa de alumbrado público. Ante la emergencia derivada del terremoto de agosto de 2026, propuso destinar hasta el 1,5 % del recaudo tributario a la reconstrucción nacional. Asimismo, diseñó un mecanismo de alivio para la pobreza oculta en estratos medios y altos a través del Sisbén, junto con amnistías del 50 % en deudas por multas de convivencia.
Al término de las presentaciones, la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, agradeció a los concejales ponentes. “Este proyecto será mejor con sus aportes. Estamos aquí para escuchar, debatir y construir una propuesta que le sirva a Bogotá. La discusión sigue y estamos abiertos a ella”, mencionó a través de su cuenta en X.
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Para este domingo a las 9 de la mañana, quedó agendada la continuación del debate e iniciará con la intervención de la administración distrital, voceros y no voceros inscritos.
Tras un mes de parálisis por el uso reiterado de recusaciones e impedimentos, la discusión de la reforma tributaria entra en una carrera contra el reloj. Con menos de una semana para que concluyan las sesiones ordinarias, el futuro del proyecto dependerá de si la corporación logra superar la polarización y acelerar la votación en la Comisión de Hacienda y la Plenaria antes del 9 de septiembre, o si las dinámicas del debate político terminarán por hundir la iniciativa distrital.
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