Bogotá

13 Mar 2012 - 10:00 p. m.

SITP, ¿víctima de la crisis?

Caos en TM revive el debate por Sistema Integrado de Transporte. El alcalde estudia renegociar los contratos, mientras concejal progresista le pide mesura.

Redacción Bogotá

Luego de días de debate sobre el futuro del modelo y los contratos de Transmilenio, y en medio de la crisis administrativa provocada por las protestas de la semana pasada, el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) parece haberse convertido en un blanco más de la administración de Gustavo Petro.

Ayer, horas antes de reunirse por largo tiempo con el gerente de Transmilenio S.A., Carlos García, y la secretaria de Movilidad, Ana Luisa Flechas, el alcalde utilizó como ya es costumbre su cuenta en Twitter para criticar la estructuración de los contratos del SITP, cuya gran mayoría fue firmada con 13 operadores en noviembre de 2010, luego de largas y difíciles negociaciones.

“Me temo que peor que la negociación y el modelo de Transmilenio es el de las zonas del SITP, concedidas a 23 años por Samuel (Moreno)”, escribió primero el mandatario.

En momentos en que las diferencias de conceptos entre Petro y el gerente de Transmilenio S. A. han puesto en vilo el futuro del modelo del sistema, incluyendo los contratos actuales firmados con 13 operadores privados, el gesto de Petro siembra la duda de cuál será el futuro del SITP.

No es coincidencia entonces que ayer, mientras se conocía la renuncia de tres altos funcionarios de Transmilenio, incluyendo al subgerente Fernando Rojas, uno de los cerebros del Sistema Integrado de Transporte, también corrieran rumores de que Javier Hernández, gerente del SITP, estaba considerando renunciar. Una situación que, por ahora, no se ha confirmado.

El trino del alcalde tomó por sorpresa a más de uno, incluyendo a sus mismos funcionarios. Muchos de ellos ven con sorpresa un posible cambio de rumbo en el SITP, que sin duda podría tener un alto costo para la ciudad tanto en tiempo como en dinero, si se tiene en cuenta que ya están los contratos firmados y existen unos cronogramas.

Así lo estableció este diario en conversaciones extraoficiales. Aunque nadie se atreve a decir esta boca es mía, quien sí se animó a mostrar públicamente su preocupación fue la concejal gobiernista Angélica Lozano, quien le dijo a este diario: “Los contratos suscritos del SITP comprometen $67 billones y son una realidad, nos gusten o no. No se puede jugar ni se puede arriesgar una decisión de ciudad. Del alcalde espero los ajustes que a bien considere, pero también la conciencia del costo de la reversa”.

En las últimas semanas Petro había insistido en que había que cambiar, entre otras cosas, el principio de autosostenibilidad del SITP (que con su recaudo se financie a sí mismo) y desvincular la tarifa al usuario de la tarifa técnica. Sin embargo, no se había referido aún al espinoso tema del plazo de terminación de los contratos con los operadores de las 13 zonas del SITP que es, en realidad, de 24 años.

¿Qué quiso decir el alcalde ayer? ¿Cuál es el futuro del modelo que le ha costado a la ciudad años de negociación y estructuración? En otro trino le explicó a un ciudadano: “Renegociación implica cambios en el modelo SITP: carriles exclusivos, semaforización que priorice al bus y otra fórmula de tarifas”.

Lo que nadie parece tener claro a esta altura de la crisis, que no parece resolverse, es si la anunciada renegociación implicará un nuevo aplazamiento de la entrada en funcionamiento del sistema, que luego de los incidentes provocados por la crisis del gobierno de Samuel Moreno ya lleva dos años y medio de atraso.

¿Cuánto más nos demoraría esta nueva renegociación? No se sabe. Y ayer fue imposible que alguien en Transmilenio S. A. o la Secretaría de Movilidad respondieran esta pregunta, pues sus cabezas se encontraban en esos momentos resolviendo junto al alcalde la más grande crisis por divergencia de criterios que haya vivido el gobierno local.

La crisis ha dado pie para que otras figuras políticas también comenzaran a criticar duramente al SITP. El lunes, el concejal independiente Juan Carlos Flórez aseguró que estos contratos “son un regalo que dejó Samuel Moreno a los transportadores”. Para Flórez, el SITP provee menos buses e incrementa la tarifa y los tiempos de espera en los paraderos. En suma, “se negociaron en condiciones de exorbitante favorabilidad para transportadores y abren un gran hueco a las finanzas del Distrito”.

Los contratos para la operación de las zonas del SITP fueron las piedras en el zapato que tuvo el exalcalde Samuel Moreno en su administración, cuando planeaba dejarlo rodando antes de terminar su período de gobierno. La negociación le costó a la capital un paro de transporte que duró cuatro días en la primera semana de marzo de 2010 y dejó pérdidas para la ciudad por más de $20.000 millones.

Pero fue el 3 de marzo de 2010 cuando la Alcaldía instaló una mesa de diálogo con la Asociación de Pequeños Transportadores (Apetrans) de Bogotá, que había organizado el paro. Al día siguiente, Moreno anunció el levantamiento del paro y señaló que dentro de las nuevas condiciones para la licitación de los operadores del SITP se decidió que los ganadores recibirían una renta fija mensual del 1,5% por los 24 años de la concesión, pese a que en un principio el Gobierno había ofrecido un 0,8%, con una aprobación de casi el doble de ganancias.

Fue una negociación difícil que ahora el alcalde quiere revivir.

Ruedan cabezas por crisis de TM

El mal momento que atraviesa la administración de Gustavo Petro, por cuenta de la crisis que enfrenta el sistema Transmilenio, cobró ayer las primeras cabezas. Se trata de las de Mario Valbuena, Fernando Rojas y Rigoberto Lugo, altos funcionarios de la empresa Transmilenio S.A., quienes renunciaron ayer por la tarde. Valbuena era el director operativo, Rojas el subgerente y Lugo el director financiero. Ante sus dimisiones el mandatario anunció una rueda de prensa por la noche que, sin embargo, se canceló a última hora.

También dimitieron la encargada de la oficina jurídica, Elena Zabaraín; la subgerente técnica, Sandra Ángel, y la encargada de desarrollo de negocios, Marta Gutiérrez.

Según el expersonero delegado para la Movilidad en la Personería Distrital, Heráclito Landínez, Rojas fue el cerebro, junto con Fernando Páez (exgerente de Transmilenio), del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP)”.

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