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S.O.S. por la ciclovía

Los comerciantes están a la expectativa de lo que pueda pasar luego de que comiencen las obras de Transmilenio por la carrera séptima.

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El Espectador
15 de noviembre de 2009 - 08:00 p. m.
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Después de cinco años en Bogotá, el español de Mike Ceaser ha alcanzado tal fluidez que puede aseverar lo siguiente con toda claridad: “La ciclovía agoniza”. Periodista de profesión, vino a Colombia como corresponsal de varios periódicos estadounidenses. Sin embargo, con el tiempo se fue alejando poco a poco de la información y le apostó a explotar otros frentes. Hoy, su fuente de ingresos se llama Bogotá Bike Tours, una empresa ubicada en La Candelaria, que se dedica al alquiler de bicicletas y a ofrecer recorridos sobre dos ruedas por la ciudad.

La ciclovía es para Ceaser una especie de imán. Si ella no existiera, quizá muchos de sus clientes jamás se hubieran enterado de su negocio. Ahora la zozobra lo invade, sobre todo desde que la administración distrital anunció que sobre la carrera séptima circularían los buses articulados de Transmilenio. “Ya vimos cómo las obras de la fase III eliminaron la ciclovía de la calle 26. ¿Qué pasará cuando los trabajos lleguen a la séptima? Y una vez se culminen las obras, ¿por dónde funcionará, si la avenida tendrá un carril menos?”.

El problema del estadounidense es el mismo de Aristóbulo Romero, propietario de Tricitalia, un puesto de reparación de bicicletas en el Parque Nacional, sobre la carrera séptima con calle 39. “Parece como si el tema no importara. Se acaba la ciclovía y nadie dice nada”. Romero, al igual que Ceaser, no se opone a la construcción de Transmilenio. No obstante, piden una reacomodación, que se exploren alternativas, de reemplazo como las carreras quinta y 13. “La ciclovía ha ganado fama mundial para Bogotá y ahora la están reproduciendo, a menor escala, en ciudades alrededor del mundo. Sería una gran pena si muriera en casa”, asegura Creaser de  forma enfática. De ser así y de acuerdo con los dos afectados, no sólo se perjudicarían ellos, sino el resto de los vendedores informales que dependen de ella.

Los afectados están dispuestos a dar la pelea desde diferentes tribunas. Ceaser creó un blog titulado ‘Salvemos la ciclovía de la séptima’, y al lado de Romero comenzó una recolección de firmas para su conservación. Dicen que hasta el momento tienen entre 400 y 500 y que la cifra va en ascenso.

Del lado del Distrito, el secretario de Movilidad, Fernando Álvarez, reconoce que el tema de la ciclovía se ha visto opacado por la prioridad que se le ha dado a la construcción de la fase III de Transmilenio. Del mismo modo, el funcionario acepta que el tema merece una profunda revisión. “La ciclovía es característica de la ciudad y dentro de nuestros planes no hemos contemplado acabarla”. Sin embargo, hasta el momento el tema no ha pasado la etapa del análisis y ninguna decisión ha sido tomada.

Por El Espectador

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