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14 Jan 2022 - 2:00 a. m.

Tener carro en Bogotá: una encrucijada para movilizarse en 2022

La extensión del pico y placa en la capital puso en discusión una serie de problemáticas que deberán afrontar los propietarios de vehículos este año. Aumento en los impuestos, seguros y parqueaderos, sumados al incremento del parque automotor y las obras, son los principales cuestionamientos.
Obras como la carrera 68 y la primera línea del metro son las que ocasionarán mayores congestiones en Bogotá. / Óscar Pérez
Obras como la carrera 68 y la primera línea del metro son las que ocasionarán mayores congestiones en Bogotá. / Óscar Pérez
Foto: El Espectador - Óscar Pérez

El 2022, según el Distrito, es el año de la renovación urbana y de movilidad, pero con estos propósitos vienen una serie de dificultades, cuyos principales afectados serían los propietarios de vehículos particulares. En principio, la compra de un automotor parecía un lujo, luego se convirtió en una necesidad para garantizar comodidad y seguridad a la hora de transportarse, pero en este año que empieza todo apunta a que se convertirá en una pesadilla.

Así es como lo han catalogado algunos dueños de automóviles, camionetas y hasta motocicletas, estos últimos porque podrían terminar afectados por ajustes a las normas de movilidad, todo por garantizar una circulación efectiva en las vías de la capital. Y es que no solo se trata de los 500 frentes de obra que tendrá Bogotá o el aumento del parque automotor, que creció un 32 % durante el año pasado, los propietarios de vehículos, sino que también se enfrentan a las nuevas medidas de pico y placa todo el día y hasta un incremento en impuestos, por solo mencionar algunos de los problemas que significará tener carro este año.

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El “calvario”, como algunos se atreven a calificar lo que están por vivir, no solo acaba ahí. Las recientes declaraciones de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, parecieran ir en contravía de cualquier posible mediación, porque fue radical al invitar a que “vendan el carro” a quienes no estén de acuerdo con el aumento en los impuestos o el cambio del pico y placa. Si bien se retractó un día después de la polémica, la problemática que enfrentan los propietarios de carros es una discusión a la que no se le ha puesto la lupa.

Por el momento los conductores solo tienen una salida, y es acceder, cumplir y pagar, porque las prioridades para el Distrito han quedado claras: “La ciudadanía y una movilidad sostenible”, aspectos que tampoco son garantizados, de acuerdo con algunos colectivos de ciclistas, pues no solo es proponer el uso de la bicicleta, sino también ofrecer infraestructura adecuada y seguridad para quienes pedalean para movilizarse.

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Obras y seguridad

Claudia López señaló que Bogotá “será una gran casa en remodelación”, por los 500 frentes de obra que tendrá durante este año, de los cuales varios se extenderán por dos y hasta tres años. Los trabajos, que son pensados para ahorrar tiempos en desplazamientos y mayor disposición de espacio público para los peatones, ciclistas y usuarios de transporte público, demandarán una inversión cercana a los $4,5 billones y generarán cerca de 30.000 empleos.

Según los planes del Distrito, entre las grandes obras está la avenida carrera 68, la primera línea del metro, la avenida Ciudad de Cali tramo 1 y la extensión de la Troncal Caracas al sur. Asimismo, se habla de la ampliación de la autopista Norte y de la carrera séptima. Por otra parte, el centro y suroriente de la ciudad también serán intervenidos con la construcción del Corredor Verde de la carrera séptima y el cable aéreo en San Cristóbal. Precisamente estas obras habrían sido uno de los detonantes del costo que se tendrá que pagar en 2022 por tener carro.

Con el fin de garantizar la movilidad de los bogotanos, el Distrito extendió la medida de pico y placa, pasando de dos franjas de restricción a una sola, que inicia a las 6:00 a.m. y termina a las 9:00 p.m. Cambio que, en cifras, pareciera estar funcionando hasta ahora. Pero debido a la cantidad de vehículos que hay en Bogotá y otros tantos que están en constante circulación entre la capital y otras ciudades, esta medida podría no ser una solución.

“Medidas como la del pico y placa no van a incentivar el carro compartido ni el aumento de usuarios al sistema de transporte, menos aun cuando la alcaldesa inicia el año aumentando la tarifa del transporte masivo y las condiciones de seguridad solo empeoran. El pico y placa extendido va a desembocar en un incremento considerable en el parque automotor con la compra del segundo vehículo, muchas veces usado, con matrículas de otras ciudades”, planteó Humberto Papo Amín, concejal del Centro Democrático.

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Según datos de la Andi y de Fenalco, el año pasado se vendieron en el país 250.272 vehículos, un 32 % más que en 2020, siendo Bogotá la ciudad en donde más se registraron ventas, con 57.029 automotores. Además, la proyección en ventas para este año es de 265.000, de los cuales cerca de 60.000 serían vendidos y matriculados en la capital. Los expertos aseguran que el aumento en la compra de vehículos podría obedecer a la pandemia, pues con el fin de evitar contagios en el servicio público los ciudadanos “están tomando alternativas seguras de transporte”.

Es aquí en donde los dueños de carros se enfrentan a una primera toma de decisiones que sería determinante, ya que las posibilidades que brinda el Distrito son: pagar el pico y placa solidario, usar el servicio público o emplear alternativas de transporte como la bicicleta. Sin embargo, el panorama no sería muy conveniente, pues representaría un nuevo gasto, posible contagio en el sistema de transporte e inseguridad al salir a las calles.

El pago del pico y placa solidario va desde $51.700 hasta $97.700 por un día, entre $413.200 y $780.900 por mes y, para quienes quieren movilizarse sin restricción durante un semestre, entre $2’066.200 y $3’905.100. Pero si la alternativa es dejar el carro en casa y abordar un Transmilenio o SITP, cuya tarifa aumentó, el precio a pagar será de $2.650 y $2.450, respectivamente, por cada trayecto.

Y, ¿cómo está la seguridad para andar en bicicleta por Bogotá? Según cifras de la Secretaría de Seguridad, durante 2021 se robaron cerca de 8.500 ciclas y, además, fue el año más violento de los últimos siete, dejando 1.126 asesinatos, 88 casos más que en 2020, 74 más que en 2019 y 62 más que los ocurridos en 2018.

“A mediados del año 2021, por medio de un derecho de petición, pregunté a la Secretaría de Movilidad a qué estrato pertenece el parque automotor de Bogotá y nos encontramos con que cerca del 60 % de los automóviles pertenecen a los estratos 1, 2 y 3. Es decir, son personas de escasos recursos las que utilizan el vehículo como herramienta de trabajo, para llevar a sus hijos al colegio o para otras cosas. Por ello, el uso del carro no configura un lujo para ellos, y pensar que una persona del estrato 2 tiene con qué pagar $51.700 diarios es ignorar completamente la realidad de la ciudad que gobierna (la alcaldesa)”, agregó el concejal.

Aumento de tarifas

Como si no fuera suficiente con las medidas que implementó la Alcaldía, quienes tengan carro también se enfrentan al incremento de impuestos. Los dueños de vehículos, ya sea nuevo o usado, que no superen el costo comercial de $50’954.000 deberán pagar el 1,15 % sobre su avalúo, mientras que si el vehículo supera los $50’954.000 y va hasta los $114’644.000, el monto que deberá pagar será del 2,5 %.

Por otra parte, el SOAT entró en la bolsa de incrementos para este año, por lo que se estableció un aumento del 12,24 %, lo que quiere decir que el costo será, aproximadamente, entre $368.000 y $1 millón, dependiendo el tipo de vehículo, la capacidad y la antigüedad.

Pero ahí no acaban los gastos. Este año subieron los servicios de grúas, patios y hasta parqueaderos, los cuales, a pesar de ser servicios que no son obligatorios, de alguna manera entran en la lista de pendientes para quienes tienen carro. El costo por día para carros livianos en los patios es de $95.700 (este cambia según la estadía) y el de grúas es de $153.400, por lo que definitivamente los bogotanos deberán evitar cualquier infracción si no quieren ver afectado su bolsillo.

Con relación al aumento en los parqueaderos, un decreto firmado por la Alcaldía establece que el valor mínimo del minuto para automóviles, camperos, camionetas o vehículos pesados será de $59 y el costo máximo de $122. “Las tarifas definidas rigen para los establecimientos, predios o edificaciones en donde se preste el servicio de parqueadero, estacionamiento o cuidado de vehículos motorizados y no motorizados, de propiedad pública, privada o mixta”, señala el documento.

Algunos sectores políticos se atreven a afirmar que con estas medidas el Distrito le habría declarado la guerra al carro particular y tampoco estaría generando condiciones adecuadas para que la ciudadanía haga uso del sistema de transporte público o la bicicleta. Pero, más allá del debate que se genera, esta es una realidad que está en curso y con señalamientos de que no fue prevista, debido a que los decretos se firmaron y las obras se adjudicaron a pesar de las opiniones en contra.

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