Publicidad

Hablar más de un idioma puede ser la clave para tener un cerebro más joven

Un nuevo estudio encontró que las personas que hablan dos idiomas tienen cerebros que parecen unos seis años más jóvenes que quienes hablaban solo uno.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
06 de julio de 2026 - 08:36 p. m.
La nueva investigación señala que entre más idiomas hable una persona, y entre más fluidez tenga, puede tener un cerebro más joven.
La nueva investigación señala que entre más idiomas hable una persona, y entre más fluidez tenga, puede tener un cerebro más joven.
Foto: Getty Images
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Sabemos que nuestro cerebro está compuesto por miles de millones de células nerviosas que necesitan comunicarse entre sí. Con el paso del tiempo, esa conectividad tiende a deteriorarse y, como consecuencia, nuestra memoria y velocidad de pensamiento también disminuyen. Sin embargo, una nueva investigación encontró que hay algo que puede disminuir la velocidad del envejecimiento cerebral: hablar más de un idioma.

De acuerdo con una investigación presentada en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS), aprender un idioma adicional a una edad temprana y alcanzar un alto nivel de fluidez parecen ralentizar el envejecimiento del cerebro.

(Lea también: ¿Consume kéfir o pan de masa madre? Esto sabe la ciencia sobre sus riesgos y beneficios)

Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigación liderado por la Dra. Lucía Amoruso, del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje, en San Sebastián, España, analizaron en detalle a un grupo de personas del País Vasco, en España, que hablaban entre uno y cuatro idiomas diferentes, incluyendo combinaciones de español, euskera, francés e inglés.

Primero, trabajaron con un grupo de 728 personas para crear un “reloj de envejecimiento cerebral”, a través de una una técnica llamada magnetoencefalografía, que registra la actividad cerebral a partir de los débiles campos magnéticos generados cuando las neuronas se comunican entre sí. Los investigadores emplearon inteligencia artificial para procesar los registros obtenidos en personas de distintas edades e identificar cómo es el patrón normal de conectividad cerebral en cada etapa de la vida.

Después, el equipo utilizó ese reloj para calcular la “edad cerebral” de un segundo grupo de 144 personas. Al comparar la edad real de las personas con la edad de su cerebro, descubrieron que quienes hablaban dos idiomas tenían cerebros que parecían unos seis años más jóvenes que quienes hablaban solo un idioma. Las personas que hablaban tres idiomas tenían cerebros aproximadamente siete años más jóvenes, y quienes hablaban cuatro, unos trece años más jóvenes.

(Lea: No es solo estrés: cómo la salud mental afecta el corazón, el intestino y las hormonas)

“Este efecto no solo se relacionaba con el número de idiomas hablados. Un mayor dominio de un idioma y la adquisición temprana de un segundo idioma también se asociaron con un retraso en el envejecimiento cerebral. Esto sugiere que la experiencia multilingüe influye de forma gradual: no se trata simplemente de ser bilingüe o no, sino de la profundidad y la duración de la experiencia lingüística”, dijo Amoruso.

En la investigación también participaron personas del Instituto Latinoamericano de Salud Cerebral de la Universidad Adolfo Ibáñez, Chile; el Centro de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de San Andrés, Argentina; y el Instituto Global de Salud Cerebral del Trinity College de Dublín, Irlanda.

Ahora, los investigadores quieren realizar un trabajo similar con personas que padecen enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer, donde el envejecimiento cerebral y la resiliencia son especialmente importantes. También planean investigar si hablar dos o más idiomas muy similares podría tener un mayor efecto en el cerebro, ya que el manejo de lenguas estrechamente relacionadas puede requerir un mayor control lingüístico.

“Hay muchas buenas razones para aprender otro idioma a cualquier edad —sociales, culturales y para la salud cerebral—, por lo que deberíamos apoyar el aprendizaje de idiomas en la escuela y a lo largo de la vida, incluso si resulta difícil”, sostuvo Christina Dalla, de la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas (Grecia), preside el comité de comunicación del Foro FENS y quien no participó en la investigación.

👩‍⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.