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La NASA ha fracasado en su intento de salvar un telescopio que está cayendo a la Tierra

La NASA reconoció que LINK no podrá elevar la órbita del observatorio Swift como estaba previsto debido a problemas con el control de actitud. Ahora intentará realizar un acercamiento para probar tecnologías de servicio de satélites.

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19 de agosto de 2026 - 10:03 p. m.
Este es el satélite robótico LINK que buscó la misión de impulsar al Observatorio Swift de vuelta a una órbita que le permita extender su vida útil.
Este es el satélite robótico LINK que buscó la misión de impulsar al Observatorio Swift de vuelta a una órbita que le permita extender su vida útil.
Foto: NASA/Ron Beard
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Este miércoles, la NASA ha reconocido el fracaso de la misión que había despertado interés mundial y buscaba elevar la órbita del observatorio conocido como Swift Neil Gehrels, una maniobra con la que la agencia esperaba prolongar la vida científica de una nave que lleva más de dos décadas estudiando algunos de los fenómenos más violentos del universo.

El problema, detalló la agencia espacial de Estados Unidos, está en LINK, la nave espacial comercial desarrollada por la empresa Katalyst Space para realizar esta operación. Según informó la NASA, un problema persistente con su sistema de control de actitud impide que pueda capturar a Swift y llevarlo a una órbita más alta, como estaba previsto. Aun así, la misión no ha terminado. La NASA y Katalyst ahora intentarán que LINK realice operaciones de encuentro y proximidad con Swift, con el objetivo de demostrar capacidades que podrían ser utilizadas en el futuro para el mantenimiento y servicio de satélites en el espacio.

“La NASA debe estar dispuesta a actuar con rapidez y asumir riesgos calculados cuando el beneficio potencial lo justifique, y eso es precisamente lo que hicimos con esta misión”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “Este no es el resultado que buscábamos, pero no cambia el motivo por el que valía la pena intentar esta misión”.

Swift lleva en el espacio desde 2004, cuando fue lanzado con el objetivo de estudiar los estallidos de rayos gamma, considerados por la NASA como las explosiones más potentes del universo, además de otros objetos y eventos cósmicos. La misión estaba diseñada originalmente para durar apenas dos años. Sin embargo, Swift ha continuado realizando observaciones científicas durante más de dos décadas. El problema ahora es que su órbita baja comenzó a deteriorarse con rapidez debido al aumento de la actividad solar.

Ante esa situación, la NASA decidió utilizar una nave comercial para elevar la órbita de Swift y prolongar su misión científica. En septiembre de 2025, la agencia adjudicó a Katalyst Space un contrato para realizar una misión robótica de mantenimiento de Swift. La operación debía desarrollarse en menos de un año, una ventana particularmente corta para una misión de este tipo. LINK fue lanzada el 3 de julio de 2026, a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, desde el atolón de Kwajalein, en el océano Pacífico Sur.

Durante las semanas siguientes, los equipos lograron establecer comunicación con la nave y realizaron diferentes comprobaciones en órbita. Sin embargo, después aparecieron los problemas con el control de actitud, el sistema que permite determinar y controlar la orientación de una nave espacial. Si no se realiza ninguna intervención, Swift probablemente reingresará a la atmósfera terrestre a finales de este año.

Por eso, aunque la maniobra original ya no sea posible como estaba planeada, la agencia todavía busca aprovechar la misión. NASA y Katalyst están evaluando cómo realizar el encuentro entre LINK y Swift y recopilar la mayor cantidad de información posible.

Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington, reconoció que se trataba de una misión de alto riesgo. “Sabíamos que esta era una misión de alto riesgo y gran recompensa: un intento sin precedentes, desarrollado en un plazo excepcional condicionado por la actividad solar”, dijo. El funcionario señaló que la NASA esperaba obtener más información científica de Swift, pero sostuvo que la misión también permitiría aprender de las operaciones realizadas hasta ahora.

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