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1 Feb 2022 - 12:22 a. m.

Un experimento confirma predicciones de Albert Einstein sobre el tiempo

Un experimento realizado con átomos de estroncio demostró que una misma partícula puede colocarse en dos estados en los que el paso del tiempo es diferente, lo que varía según la fuerza gravitatoria de la ubicación. El estudio se publicó en la revista Nature.
En su teoría de la relatividad, Albert Einstein señaló que objetos masivos pueden deformar el paso del tiempo, haciendo que su velocidad disminuya.
En su teoría de la relatividad, Albert Einstein señaló que objetos masivos pueden deformar el paso del tiempo, haciendo que su velocidad disminuya.

Un estudio publicado en la revista Nature confirma una de las predicciones de Albert Einstein sobre el tiempo. Con relojes atómicos, los investigadores lograron demostrar que el tiempo transcurre más lento si se se cambia la altura sobre la superficie en 0.008 pulgadas o 0.2 milímetros.

En su teoría de la relatividad, Einstein señaló que las leyes de la física (como la luz y la gravedad) son las mismas en la Tierra y en cualquier otra parte del universo. Y aseguró, por ejemplo, que objetos masivos (como la Tierra) pueden deformar el paso del tiempo, haciendo que su velocidad disminuya. A este fenómeno se le denomina dilatación del tiempo. Sin embargo, esto apenas puede medirse en partículas diminutas y con relojes atómicos.

Para realizar este experimento, se revisó una colección de 100.000 átomos de estroncio 87 (que es el peso estándar) puestos en varias capas. Una fracción de los átomos fue enfriada por encima del cero absoluto y se puso sobre una red óptica. Al observar los átomos sobre la red se pudo estipular la rapidez con que funcionaban los átomos de cada capa. (Lea: Esta es la bacteria más grande jamás descubierta)

“A medida que avanzas de arriba a abajo, ves que cada capa baila un poco diferente gracias a la gravedad”, afirmó el físico Tobias Bothwell.

Estas mediciones son posibles gracias a que los átomos de estroncio pueden ser colocados en una superposición de estados, es decir, en dos ubicaciones (estados), lo que permite medir el paso del tiempo en posiciones diferentes. Cada variación se debe a la fuerza gravitatoria de la ubicación o estado. Por lo que, siguiendo la mecánica cuántica, una misma partícula puesta en dos estados podría revelar dos formas de paso del tiempo diferentes: lo que diferencia los “mundos” clásico y cuántico. (Lea: Niveles de radiación de Chernóbil aumentaron 20 veces tras combates en la zona)

Aunque aún no está claro cuándo se da el cambio entre el tiempo clásico y el cuántico, el estudio permitirá el desarrollo de relojes atómicos más precisos con los que se pueda medir en qué momento una partícula deja de comportarse cuánticamente.

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