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Los resultados de las elecciones de las Circunscripciones Transitorias Especiales para la Paz (Citrep) dejaron un leve aumento en la representación femenina: cinco de las 16 curules de paz quedaron en manos de mujeres, dos más que en el periodo legislativo 2022-2026, cuando solo tres fueron ocupadas por mujeres.
Aunque la cifra creció, la representación de mujeres sigue siendo limitada y responde al proyecto de ley estatutaria –radicado por el Ministerio del Interior el pasado 1 de octubre– con el que se mantuvo la figura del binomio que se utilizo en la primera elección.
Esa regla estableció que las listas debían ser integradas por dos personas –un hombre y una mujer–. En cada territorio se eligió un solo representante: ganó la lista con mayor votación y, dentro de ella, el candidato o candidata que obtuvo más votos se quedó con la curul.
Las representantes de las curules de paz en el periodo 2026-2030
Dos de las tres congresistas que habían llegado a estas curules en el periodo anterior lograron reelegirse. Una de ellas es Karen Juliana López, representante de la circunscripción 16 (Urabá antioqueño). Nació en Sincelejo y es odontóloga de la Universidad del Sinú. La congresista de 30 años fue víctima de desplazamiento forzado y ha tenido un participación activa en la Asociación de Desplazados de San Vicente (ASDESA).
La otra es Karen Manrique, quien repitió curul en la circunscripción de Arauca. Su caso ha estado rodeado de controversia porque aparece involucrada en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Actualmente está pendiente una decisión de la Corte Suprema de Justicia de Colombia sobre una posible orden de captura. Si el alto tribunal decide enviarla a prisión, podría perder su escaño actual por la aplicación de la figura de la silla vacía e incluso Arauca podría quedarse sin curul de paz en la próxima legislatura.
A ellas se suman tres nuevas representantes. En la circunscripción 14 que corresponde a Córdoba la ganadora fue Laura Vanessa Díaz, una abogada de 29 años graduada de la Universidad de Cartagena y con especialización en gestión pública. Su historia está marcada por el desplazamiento: en 2019 la Unidad de Restitución de Tierras restituyó a su familia un predio en el Alto Sinú del que habían sido expulsados por la violencia. Tras regresar al territorio fundó la Asociación de Parceleros Retornantes del Tesoro (Asodepart), organización con la que impulsó su candidatura.
También llegará al Congreso María Janeth Sabogal, elegida por la circunscripción del Tolima. Es contadora pública de la Universidad Central y tiene una especialización en gestión financiera pública de la Universidad Externado de Colombia. Nació en la vereda La Sonrisa, en Chaparral. En 1994 su padre y su hermano menor fueron asesinados, un hecho que marcó su trayectoria como víctima del conflicto armado.
La quinta mujer que obtuvo una curul de paz es Tatiana Judith Gaona Pinzón, elegida en Citrep 4 (Catatumbo). Su candidatura fue una de las más cuestionadas durante la campaña. En la región han señalado que contaba con el respaldo de estructuras políticas locales, pues es sobrina de Jairo Pinzón, exalcalde de San Calixto y exgerente del hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña. También han circulado señalamientos sobre presuntos vínculos con el frente 33 de la disidencia Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), al mando de Calarcá Córdoba, y que libra una guerra con el ELN en esa región.
La paridad de género no se terminó de consolidar
Aunque el número de mujeres elegidas aumentó, la representación femenina siguió siendo limitada, un escenario que ya había sido advertido por la Misión de Observación Electoral (MOE) desde las primeras elecciones de estas circunscripciones.
La MOE había señalado que la regla de paridad en las listas, que obliga a que cada una esté integrada por un hombre y una mujer, no garantiza una representación equilibrada.
De hecho, en las elecciones de 2022 esa cláusula obligó a algunas organizaciones de mujeres a incluir hombres en sus fórmulas para poder competir. Un ejemplo fue lo que ocurrió la Citrep 8 (sur de Córdoba y Bolívar), donde la lista fue inscrita por la Corporación Narrar para Vivir, fundada por la lideresa Mayerlis Angarita. Sin embargo, quien terminó quedándose con la curul fue el otro integrante de la fórmula, Luis Ramiro Ricardo Buelvas, que obtuvo más votos dentro de la lista.
Por eso, la MOE recomendó revisar el diseño electoral de estas circunscripciones y permitir, por ejemplo, listas integradas exclusivamente por mujeres para promover una igualdad sustancial en la participación política.
Sin embargo, esas recomendaciones no se adoptaron y las elecciones de este año –las últimas previstas para las curules de paz– volvieron a mostrar las limitaciones del sistema para garantizar una representación paritaria en estos escaños.
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