El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Si eres feliz, yo lo soy: carta de mamá a su hija trans

A propósito del Día del Orgullo LGBT+, Annette Jiménez le escribe la siguiente carta a su hija Samantha , una joven trans. “Defiendo no solo el derecho de mi hija trans a existir, sino que defiendo el derecho de cada persona humana en este mundo a ser respetada”, afirma esta mamá.

Annette Jiménez / Costa Rica

27 de junio de 2020 - 09:00 p. m.
Foto: / Ilustraciones: Luciano Lozano - GettyImages
PUBLICIDAD

Para: Samantha Salas Jiménez

De: Annette Jiménez*

Costa Rica

Cuando mi segundo hijo nació fue una gran felicidad, como cuando esperé a mi primera hija. Lo único que quería era que nacieran saludables y cuidarlos de ahí en adelante. Cada hijo o hija trae una enciclopedia de conocimientos y nuevas experiencias. Aprendemos desde cero con cada una de estas personitas. Cuidar y proteger es una regla que hoy, 29 años después de que naciste y 34 años después de que nació tu hermana, aplico. Sigo pendiente de ustedes, para lo que me necesiten.

Tú, que eres de quien voy a hablar aquí, fuiste siempre un cascabel, un niño feliz e inquieto descubriendo todo lo que le rodeaba. Fuiste buen estudiante, sociable y alegre. Durante tu vida, traté de estar cerca, no solo de tus acciones sino también de tus emociones.

Fue al entrar al colegio cuando mi niño alegre cambió, y lloré cuando me di cuenta de tu dolor y lamenté no haberlo percibido antes. Tuviste que sufrir solo mucho tiempo, y luego me contaste. Un día, con catorce años, me dijiste llorando: “Mami, soy gay, lamento haberte fallado”. Mi dolor más grande fue que me dijeras que me fallaste, jamás me podrías fallar.

Eso fue lo que te respondí y te abracé. No se cayó el mundo, pero sentí temor de que tu vida fuera de sufrimiento y soledad, ya que no conocía nada del tema. Pero tenía claro que a ti y a tu hermana los amaba más que a nada en el mundo.

Mi amor nunca cambió, se hizo más fuerte porque nada ni nadie te iba a violentar, mientras yo estuviera. Contigo aprendí a ver el mundo diferente, a conocer personas que rompen los estándares y el mundo no se cae por ello. Contigo busqué a un grupo de padres y madres que me permitiera contar lo maravilloso que es amar a nuestros hijos e hijas, sin importar a quien decidan amar. Lo más importante es que sean felices sin hacerle daño a nadie. A partir de ese día, me convertí en activista por tus derechos.

Por diez años tuve un hijo gay, pero en ciertos momentos parecía faltar algo. Luego, un día me dijiste: “Mami, creo que me siento mejor en el género fluido”. Me explicaste que querías vestir más neutral y no me pareció mal, tu gusto por la ropa nunca fue radical, pero definitivamente se sintió mejor. Ahí aprendí que quien eres puede ser un autodescubrimiento personal, y como madre, apoyarlo fue importante. Por eso, cuando meses después me dijiste lo que sentías y que eras una chica trans, no me morí. Estabas tan feliz de saber cómo se llamaba lo que sentías. Yo hice lo de siempre: “Si eres feliz, yo lo soy”.

Read more!

Educarme, en resumen, fue lo más importante.

No ad for you

Puedo decir que he caminado y conocido, que me he educado y que soy mejor persona desde entonces. Defiendo no solo el derecho de mi hija trans a existir, sino que defiendo el derecho de cada persona humana en este mundo a ser respetada y no violentada. Mi vida cambió y fue para mejor, porque amar no requiere esfuerzo; en cambio, odiar sí.

Hoy, hija, eres feliz, trabajas y eres independiente. Eres compositora y tienes tu grupo musical, en el que te sientes realizada. Amas y eres amada. Vives con personas que te aman y te respetan por ser quien eres. Y tienes una mamá que es capaz de enfrentar el mundo por ti. Una muy orgullosa mamá.

Read more!

*Hago parte del movimiento Latinoamericano de Madres de Hijes LGBT

Lea aquí las nueve cartas de mamás a sus hijos e hijas LGBT+

Nuestra familia transicionó: carta de mamá a su hijo trans

Tus derechos son mis derechos: carta de mamá a su hijo gay

Me convertí en una autodidacta: carta de mamá a su hijo gay

Has sufrido maltrato y persecución, y no pude protegerte: carta de mamá a su hijo trans

No ad for you

Mi vida es un arcoíris: carta de mamá a su hijo gay

Si eres feliz, yo lo soy: carta de mamá a su hija trans

Ahora solo puedo recordarte: carta de Alba Reyes a Sergio Urrego

Vivir en colores: carta de mamá a su hijo gay

Amar sin etiquetas: carta de mamá a su hijo trans

Por Annette Jiménez / Costa Rica

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.