Madres amorosas y empáticas, niños más generosos

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Un estudio reciente realizado en Estados Unidos concluyó que los niños cuyas mamás practican una crianza positiva son más bondadosos y generosos.

El ejemplo comienza por casa, y si aplicas este principio desde los primeros años de vida de tu hijo y en todo lo relacionado con su desarrollo, mucho mejor. Y una de las áreas en las que se requiere que seas muy buen modelo se fundamenta en los valores, aquellas virtudes o cualidades que lo caracterizarán y le permitirán desenvolverse adecuadamente y en armonía en un determinado espacio social.

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Los valores son de vital importancia para el desarrollo y bienestar emocional y social de los niños. Uno de estos es la generosidad, que al poner en práctica le permitirá a tu pequeño, por decisión propia, dar o compartir algo o actuar en beneficio de los demás, desinteresadamente y sin necesidad de esperar o recibir nada a cambio.

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Suena a obviedad, pero cuando los padres inculcan a sus hijos desde sus primeros meses y años de vida buenos hábitos y comportamientos, muy seguramente ellos los replicarán durante toda su vida.

Así lo señala un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology: Emotion Science, basado en la relación existente entre mamás que son amorosas, compasivas y empáticas, con hijos que son más generosos con otros niños.

Para tal conclusión, se escogieron 74 niños en edad preescolar y a sus madres, a quienes se les hizo seguimiento para determinar cómo incidía el trato de las mamás en las habilidades de generosidad y amabilidad de sus hijos.

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Durante la primera parte del estudio, cuando los niños habían cumplido 4 años, fueron conectados a un monitor para conocer su frecuencia cardiaca, mientras intervenían en una actividad en la que ganaban fichas, que además podían cambiar por premios. Adicionalmente, tenían la alternativa de donar algunas o todas las fichas a otros niños que no habían asistido por estar enfermos o por tener problemas.

En la segunda prueba los investigadores hicieron una encuesta a las madres, quienes respondieron preguntas sobre la crianza y el amor compasivo que ofrecían a sus hijos y a las demás personas.

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Dos años después, cuando los niños cumplieron 6 años, las pruebas se repitieron, con el fin de analizar nuevamente tanto el comportamiento como sus reacciones. Los resultados determinaron que los pequeños que tuvieron más disposición de ofrecer sus fichas a otros niños, habían recibido, de acuerdo con las respuestas de sus madres, una crianza positiva que permitía que fueran más generosos y bondadosos. También se concluyó que estos niños presentaron cambios en los ritmos corporales, relacionados con mayor tranquilidad y mejor regulación fisiológica después de las pruebas, comparados con los que donaron pocas o ninguna ficha.

“En ambas edades, los niños con una mejor regulación fisiológica y con madres que expresaron un amor compasivo más fuerte probablemente donarían más de sus ganancias”, afirmó Paul D. Hastings, uno de los investigadores y profesor de psicología en la Universidad de California, localizada en Davis (estado de California, Estados Unidos).

Es decir, los infantes que en sus hogares tienen la oportunidad de recibir amor compasivo y empatía por parte de sus mamitas, muy probablemente son más generosos con otros niños, incluso sin necesidad de tener algún tipo de contacto con ellos.

Según los investigadores, es probable que esta situación se presente porque las mamás compasivas crean relaciones emocionales y lazos afectivos muy estrechos con sus hijos, pero además sirven de ejemplo y motivación para que ellos sean generosos y sensibles frente a las necesidades de los demás.

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Por estas conclusiones, es posible afirmar que la generosidad de los pequeños depende de la combinación de dos componentes: el amor compasivo de sus madres y su regulación fisiológica, que en palabras de Jonas G. Miller, del departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stanford (California, E.E.U.U.), “ambos son dos apoyos internos y externos para la capacidad de actuar de manera prosocial”.

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