¿Cómo avanza la reincorporación de excombatientes en el Cauca?

hace 2 horas

El bateo no lo es todo en el béisbol

Los Rockies de Colorado y los Piratas de Pittsburgh son las novenas destacadas con el uso del bate, pero no estarán en la postemporada, de la Liga Nacional.  Los Atléticos de Oakland luchan por el Comodín en la Liga Americana, al lado de los Mantarrayas de Tampa.

Terry Francona, manager de los Indios de Cleveland.
Terry Francona, manager de los Indios de Cleveland.AFP

En el béisbol, desde sus propios inicios del juego, se sabe que para poder ganar, hay que batear. Pero los expertos, a medida que avanza la aplicación de las nuevas técnicas y estrategias de la disciplina, empiezan a pensar de manera diferente.

No hace muy poco tiempo, por allá en los años 70, cuando Sparky Anderson, el afamado estratega de las Grandes Ligas, dirigió a lo que por esa época de denominó ‘’la Maquinaria  Roja’’, nada más y nada menos que los Rojos de Cincinnati, sostuvo, a voz en cuello, ‘’que el béisbol no es sólo batear, en el juego se conjugan una serie de factores que determinan las victorias o las derrotas’’.

Anderson sabía lo que decía, y ahora, con el transcurso de los años, se ha comprobado, que además de batear, que es vital desde cualquier punto de vista, también el béisbol necesita de ingredientes diferentes para que se conquisten más triunfos que reveses.

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Echemos una mirada a lo que estamos presenciando en los actuales momentos, en la temporada de las Grandes Ligas que entra en su recta final, el mes de la agonía, como ya se le conoce, como lo es septiembre, cuando todas las novenas a menos de 30 juegos de concluir con su calendario regular, miran que la campaña, para algunas novenas, no les fue propicia como tampoco aceptable, mientras que para otras, se hizo el esfuerzo sin alcanzar el objetivo.

La verdad verdadera

Por ejemplo. Los Rockies de Colorado ocupan, al concluir agosto, el primer lugar en la tabla a la ofensiva, con promedio de 269, y la divisa fue una de las que obtuvo antes de iniciarse la temporada, un buen reconocimiento por parte de los expertos, para estar por lo menos en la postemporada. Pero tal como están las cosas, ese club no hará parte de la fase final de la campaña en la Liga Nacional.

Y cómo si fuese poco, los Piratas de Pittsburgh, que están en la segunda casilla a la ofensiva, con 267, tampoco tendrá cupo para la rueda grande del Viejo Circuito, camino a la disputa de la corona.

En cambio, los Bravos de Atlanta, en el Este de la liga, con ofensiva promedio de 261; los Cardenales de San Luis, con 248 con el uso del bate, en el Centro; y los Dodgers de Los Ángeles, con 259, en el Oeste, tienen el camino abonado para llegar a la rueda de los cuatro por el título de la Nacional.

¿Y cómo es posible eso, que bateando menos, sean los clubes que estén clasificando para la ronda de los finalistas por el título de la liga, mientras que los que han conseguido mejores guarismos a la ofensiva, se queden por fuera?

Explicaciones podrían haber muchas, pero la simple lógica, nos la ofrece la oportunidad de responderla sin muchos rodeos: la capacidad serpentinera de esas novenas, no ha estado a la altura de las exigencias del juego en casi toda la temporada.

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Mientras que los Dodgers, al mando de Dave Roberts, están en la primera posición con el menor número de carreras limpias, con 3.42 de efectividad; los Rockies ocupan el frío sótano, con 5.61 carreras limpias por juego.

Los Cardenales son segundos en la tabla de menos carreras limpias permitidas por juego, con 3.92; y los Piratas ocupan la penúltima posición en esa tabla, con 5.06 carreras permitidas por partido.

De tal manera, como lo explicaba Sparky Anderson, el béisbol no sólo es batear, también hay que contar con una buena rotación abridora y con un grupo de relevistas capaces de conservar las victorias cuando llegan los episodios finales del juego; al tiempo que la defensiva debe constituirse en uno de los pilares fundamentales para esperar más victorias que derrotas.

Esa es, desafortunadamente, la verdad verdadera de lo que está ocurriendo en la Liga Nacional en la campaña del presente año.

El Comodín

Los Bravos, siempre los Bravos, tienen, por el momento, el boleto asegurado para ir a la fase de postemporada, acompañando a los Cardenales y a los Dodgers, mientras se decide el club ganador del partido por el Comodín de la liga.

Esa tarjeta de invitación tiene en los actuales momentos, un grande valor, pues si el juego para definirla fuese hoy, los Nacionales de Washington y los Cachorros de Chicago, tendrían que disputar el desafío, mientras que los Filis de Filadelfia, que invirtieron para estar en la postemporada, tendrían que aplazar, por el momento, sus aspiraciones para llegar a la instancia de la disputa del título de la liga.

Los Filis están a 3.5 juegos de distancia de los Cachorros para destronarlos cómo aspirantes  a la disputa del Comodín, lo que igualmente sucede con los  Cascabeles de Arizona.

Mientras que los Cerveceros de Milwaukee, que se mantuvieron en la cima de la división Central durante largo tiempo, al lado de los Mets de Nueva York, están a cuatro juegos para aspirar a la opción de disputar la tarjeta del Comodín.

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Por estos días, nadie se atreve a sentenciar si los Filis, los Cascabeles, los Mets y los Cerveceros, se quedan por fuera de la posibilidad de discutir la tarjeta del Comodín. Y es lógico que ello suceda, en consideración a que todas las novenas tienen más de dos docenas de juego por desarrollar dentro del  calendario regular, y cualquier cosa puede suceder de aquí a que concluyan todos esos partidos; incluyendo, desde luego, que los Cachorros desplacen a los Cardenales de la cima de la Central, o que los Cerveceros vuelvan por sus fueros, y se adueñen de la corona de la división en la zona.

Pero de lo que sí hay seguridad es que los Rockies, la novena líder en bateo de la Liga Nacional, no está ungido para  encontrar por ningún camino la postemporada. Lo mismo ocurre con los Piratas, a pesar de su destacada actuación con el uso del madero.

Si hay una novena a derrotar en la Liga Nacional, no busquen ninguna otra: los Dodgers de Los Ángeles. Es que los ‘’Esquivadores’’ además de estar en el primer lugar con menos carreras limpias permitidas en la liga, son los mejores en cuadrangulares, con 234 tablazos, y suman la mayor cantidad de carreras producidas, con 729. ¿Pero qué va a pasar en la postemporada? No sé desesperen, todavía nadie ha ganado ni perdido un sólo juego de la gran final por el título del circuito.

Y en la Americana, ¿Qué?

Sin embargo, en la Liga Americana se puede anticipar que los actuales campeones de la Serie Mundial, los Medias Rojas de Boston, se quedaron relegados a un puesto intermedio, y no podrán defender la corona que con tanto éxito conquistaron hace un año.

Los Yanquis de Nueva York, en el Este, y los Astros de Houston, en el Oeste de la liga, tienen el camino despejado para pensar desde ahora en la postemporada; mientras que la duda está en que los Mellizos de Minnesota se mantengan con la fortaleza hasta ahora exhibida, para llevarse el cetro de la zona, a menos que la arremetida de los Indios de Cleveland, en la recta final, sea de tal magnitud, que retomen la conquista del título de la división. Es algo difícil pero no imposible.

Los Mellizos son líderes en cuadrangulares en la liga, con 268 estacazos de vuelta completa y tienen el mayor número de carreras producidas con 773; en tanto que los Indios son novenos en cuadrangulares con 191 ‘’bambinazos’’ y décimos en carreras remolcadas, con 605.

¿Pero saben qué? La ‘’Tribu’’ de Terry Francona, es la número uno en carreras limpias permitidas, con 3.66 por juego; por encima de los encopetados Astros, que marcan 3.74 de efectividad; Yanquis, con 4.43; y de los propios, Mellizos, que muestran una tarjeta con 4.18 de efectividad.

Si se jugara hoy el partido del Comodín de la Liga Americana, los Indios estarían en el campo esperando al rival, que debe surgir de las últimas actuaciones de los Atléticos de Oakland y los Rayas de Tampa, enfrascados como están las dos novenas, para ganarse la opción de disputar la tarjeta.

Los Mantarrayas con bateo de 253, 183 cuadrangulares y 609 carreras producidas, muestran una excelente tarjeta en carreras permitidas, con apenas 3.67; mientras que los Atléticos tienen 250 en promedio ofensivo; 214 tablazos de circuito completo y 658 carreras remolcadas, con 4.05 carreras limpias, por parte de sus lanzadores.

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Los Indios no se van a dar por derrotados hasta cuándo sobre los diamantes los tableros les sean adversos. La ‘’Tribu’’, no tenemos duda de ello, se mantendrá en pie de lucha hasta el último out de la última entrada del último juego.

En la zona Central de la Liga Nacional, de aquí al último partido del calendario regular, todo puede ocurrir, especialmente si los Cachorros sacan a relucir su casta y los Cardenales llegaran a parpadear en cualquier tramo de la recta final.

Y por mera coincidencia, también en la división Central de la Liga Americana, la lucha por la corona está mano a mano entre los Mellizos y los Indios.

Ya estamos a las puertas de la postemporada, pero faltan más de dos docenas de partidos por novena en la campaña, y no se vayan a sorprender si de cualquier matorral salta la liebre. ¿Serían los Cerveceros en la Nacional y los Medias Rojas en la Americana? Cómo les parece ese par de posibles agradables sorpresas.

 

 

 

 

 

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Antonio Andraus Burgos - Especial para El Espectador

Béisbol

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