Cuando Alfonso Flórez se convirtió en el primer campeón colombiano del Tour de L’Avenir

En 1980, el santandereano superó a un campeón olímpico y doble ganador de la competencia.

Alfonso Flórez, quien fue asesinado el 23 de abril de 1992, con la camiseta de líder en el Tour de L’Avenir 1980.Archivo El Espectador

“Eso sí le puedo decir que me ha dado mucha satisfacción. Estoy muy contento y muy calmado. Ese soviético nos dio mucho qué hacer”, le comentó Alfonso Flórez Ortiz a María Jimena Duzán, por aquel entonces corresponsal de El Espectador, después de haber ganado el Tour de L’Avenir, el 21 de septiembre de 1980. (Vuelta a España 2017: favoritos, historia y etapas de una grande del ciclismo mundial)

El santandereano, que tenía 27 años de edad al momento de su consagración, se refería a Sergei Soukhoroutchenkov, quien fue el campeón en las dos ediciones anteriores y que en ese 1980 ganó medalla dorada olímpica. Flórez lo superó y se convirtió en el primer latinoamericano en conquistar dicha competencia por etapas. (“El Tomate" que abrió la senda de la victoria en la Vuelta)

La capacidad escaladora del colombiano dejó atónitos a los europeos. El oriundo de Bucaramanga, campeón de la Vuelta a Colombia y Vuelta a Chile en 1979, fue ovacionado cuando se encontraba en lo más alto del podio, después de finalizar el Tour de L’Avenir con un tiempo de 41 horas, 4 minutos 58 segundos.

La Unión Soviética triunfó en la clasificación por equipos. Terminó por encima de Colombia, cuyo segundo hombre fue José Patrocinio Jiménez, vital en el título que alcanzó Alfonso Flórez. Portugal, tercera. No obstante, lo más importante de la edición de 1980 del Tour de L’Avenir fue que un corredor nacional ganó por primera vez la prueba que comenzó en 1961 y en la que también se impusieron históricos del ciclismo mundial: Felice Gimondi (1963), Joop Zoetemelk (1969), Greg Lemond (1982), Miguel Indurain (1986) y Laurent Fingnon (1988). (De zapatero a campeón mundial: José Beyaert, el primer extranjero en ganar la Vuelta a Colombia)

“Lo que pasó con los soviéticos es que ellos no creían que nosotros veníamos preparados, no nos pusieron atención y luego se dieron cuenta que nos podíamos situar a la altura de ellos por la forma en que partíamos, como andábamos en plano, que a pesar de ser enanos podíamos desempeñarnos muy bien”, explicó Alfonso Flórez, otro colombiano que realizó una gesta memorable con las bielas y los pedales.