Hinchas de América y Nacional cruzaron mensajes amenazantes en Medellín

En la previa del clásico de la octava fecha de la Liga Águila, la capital antioqueña amaneció con varios carteles provocadores. Los aficionados escarlatas tienen prohibida la entrada al Atanasio Girardot.

Desde hace seis años América (jugó cinco en la segunda división) no visita a Nacional en el Atanasio Girardot.

Previo al clásico de la octava fecha entre Atlético Nacional y América de Cali que se disputará en el estadio Atanasio Girardot de Medellín este miércoles a las 8:10 p.m., la capital de Antioquia amaneció con mensajes amenazantes por parte de ambas hinchadas.

“Los fantasmas no asustan al diablo” se leía en un trapo colgado en la estación de metro del Poblado junto con un muñeco con la camiseta de Nacional. “Sos de la B”, le replicaron los aficionados verdolagas con mensajes escritos en la entrada a Medellín.

Para este encuentro, las autoridades locales prohibieron la entrada de hinchas visitantes al Atanasio Girardot. Esto conlleva el cierre de fronteras para que aficionados escarlatas ingresen a Medellín y la entrada al estadio únicamente de seguidores de Nacional.

Según el Secretario (e) de Seguridad, Andrés Tobón Villada, la Policía Metropolitana de Medellín habilitará un dispositivo de más de mil hombres para el partido. Dentro de las medidas, está prohibido el ingreso de pólvora, licor y objetos cortopunzantes.

A pesar de esto, en redes sociales han quedado registrados enfrentamientos entre ambas hinchadas que pueden ser traslados a las inmediaciones del estadio poniendo en riesgo la seguridad de los cientos de aficionados que asistirán al encuentro. Por un lado, seguidores del América exhibiendo boletas del partido, y por el otro, sus pares de Nacional mostrando mensajes de odio y amenazas en caso de cruzárselos en la ciudad de Medellín. Por ahora, ninguna de las dos instituciones se ha manifestado sobre los hechos. Tampoco las autoridades respectivas.

Cuando la rivalidad se convierte en violencia

Previamente también había sucedido con las hinchadas del Deportivo Cali y Medellín. En el cierre de la primera jornada de la Liga Águila-I, el vallecaucano se iba de Envigado con una derrota de 2-0. Independiente Medellín regresaba con los tres puntos de Bogotá tras su victoria 2-1 ante Millonarios. Horas después, varios hinchas azucareros aparentemente ingresaban a una de las bodegas del estadio Atanasio Girardot y hurtaron elementos de la principal barra del equipo rojo.

Ante las amenazas y declaraciones de venganza entre miembros de ambas barras bravas, el alcalde de Cali, Maurice Armitage, afirmó que “se iban a tomar todas las medidas necesarias porque eso no se puede seguir fomentando. Vamos hacer muy drásticos con eso. No queremos más violencia. Los responsables van a pagar por sus actos”. Sin embargo, es la hora que se desconoce los responsables de los hechos.

El otro antecedente también involucra a las dos instituciones vallecaucanas. En mayo aficionados de América y Cali protagonizaron desmanes dentro y fuera del estadio Pascual Guerrero, en un clásico correspondiente a la Copa Colombia. La Alcaldía de Cali decidió sancionar a ambas instituciones. En principio a jugar a puertas cerradas y luego a prohibir la entrada a las tribunas populares.

Justo la semana pasada, el organismo municipal le levantó la sanción al conjunto escarlata. Por lo que desde la séptima fecha pueden ingresar sus hinchas a todas las localidades del Pascual Guerrero.