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James Rodríguez cerró su etapa en el León de México de una manera muy distinta a la que se había proyectado cuando fue anunciado como uno de los grandes fichajes del club. Lo que comenzó como una apuesta ambiciosa, con impacto inmediato dentro del campo, terminó convertido en una salida silenciosa, marcada por el bajo rendimiento y un evidente desgaste anímico que hoy vuelve a poner su nombre en el centro del debate, justo cuando el Mundial de 2026 empieza a asomar en el horizonte.
El volante cucuteño llegó al fútbol mexicano como una solución deportiva. Desde sus primeros partidos respondió con protagonismo, aportó goles y siendo figura. Sin embargo, con el correr del torneo su nivel se fue diluyendo, hasta quedar lejos de aquella versión que ilusionó tanto a la dirigencia como a la hinchada del León.
¿Qué pasó realmente con James en León?
Durante meses circularon versiones sobre su comportamiento y su compromiso, pero en las últimas horas apareció una explicación que pone el foco en un aspecto clave para cualquier deportista, como la motivación. Jordi Cortizo, futbolista del León, se refirió públicamente al tema en una entrevista con Claro Sports y ofreció una mirada interna sobre lo ocurrido con James durante el Apertura 2025.
Mientras Cortizo disputaba el Mundial de Clubes con Monterrey, León quedó fuera de ese certamen. Según el propio jugador, esa situación impactó directamente en el ánimo del plantel y, en particular, en el del colombiano.
“James llegó por el Mundial de Clubes, se desmotivó y eso afectó al plantel”, explicó Cortizo, dejando entrever que la ausencia en un torneo de ese calibre fue un golpe difícil de asimilar. El futbolista reconoció que una competencia internacional de ese nivel genera expectativas muy altas y que no poder disputarla representó “un golpe de realidad muy fuerte” para la institución.
Un vestuario golpeado y resultados que no llegaron
Más allá del caso puntual de James, Cortizo fue claro al describir el momento colectivo que atravesó el León. Los malos resultados terminaron por profundizar el desgaste emocional de un equipo que no logró encontrar respuestas a tiempo.
“Estamos en deuda con nuestra afición y con nosotros mismos”, señaló el jugador, quien reconoció que a nadie le resulta cómodo convivir con una racha negativa. En ese escenario, el bajón del colombiano no fue un hecho aislado, sino parte de una dinámica que terminó afectando el funcionamiento general del equipo.
La salida del mediocampista obligó al cuerpo técnico a replantear el modelo de juego. Cortizo destacó que James aportaba una zurda diferencial, capaz de poner el balón “donde él quiere”, una virtud que ahora el equipo debe suplir de otra manera.
“Ahora nos toca jugar sin ese tipo de jugador y buscar otras variantes”, explicó, subrayando que el León intenta redistribuir responsabilidades y no concentrar la generación de juego en un solo futbolista.
James, sin club y con el Mundial en el radar
Mientras el León intenta rearmarse, la situación de James Rodríguez sigue abierta. Tras su salida del club mexicano, el volante no tiene equipo y, aunque se entrena de manera individual, permanece sin competencia oficial. Se ha mencionado la posibilidad de que continúe su carrera en el fútbol de Estados Unidos, pero hasta ahora no hay confirmaciones.
Este escenario no pasa desapercibido para la selección de Colombia. Con el Mundial de 2026 cada vez más cerca, la falta de ritmo competitivo aparece como un factor sensible para el proyecto de Néstor Lorenzo. James sigue siendo un nombre central, pero su presente plantea interrogantes inevitables.
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