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La noche del viernes le devolvió la sonrisa a la afición cartagenera y encendió las tribunas que se ilusionan con emparejar la serie. En el estadio Abel Leal Once de Noviembre, Tigres respondió con autoridad y firmó una victoria para descontar en la serie y dejar el marcador global 2-1.
Los felinos aplastaron 12-0 a Caimanes de Barranquilla en el tercer juego de la final de la Liga Colombiana de Béisbol Profesional. Aunque la serie sigue a favor de los barranquilleros, el golpe fue contundente y dejó sensaciones que van más allá del marcador.
Así fue el partidazo de Tigres
Desde el montículo, Tigres impuso el tono del partido. Julio Teherán fue la gran figura y el eje sobre el cual se sostuvo la victoria cartagenera. El derecho trabajó seis entradas magistrales, en las que permitió apenas tres imparables, no concedió carreras ni bases por bolas y solo permitió un ponche. Más allá de los números, su labor fue una exhibición de control y lectura del juego, neutralizando por completo a la ofensiva de Caimanes.
Del otro lado, la presión temprana pasó factura. El dominicano Moisés Díaz, abridor de Caimanes, apenas pudo completar dos episodios, en los que recibió tres carreras, otorgó dos boletos y recetó un ponche. Su salida anticipada obligó a mover el bullpen desde muy temprano, una situación que condicionó el resto del compromiso.
La respuesta llegó rápido. Tigres abrió la cuenta en el segundo inning, con tres anotaciones impulsadas por Guillermo Quintana, Michael De León y Tito Polo, un aviso temprano de que la noche sería larga para los visitantes. En el tercero, Giovanny Urshela conectó un jonrón solitario por el jardín derecho, ampliando la ventaja y marcando el punto de quiebre emocional del juego.
A partir de ahí, el dominio fue absoluto. Caimanes no encontró respuestas ni desde el montículo ni a la ofensiva, mientras Tigres jugó con soltura, apoyado por una afición que empujó cada lanzamiento y celebró cada avance en las bases.
En el balance ofensivo, Urshela lideró a los locales con una noche de 4-2, cuadrangular, una carrera anotada y una empujada, mientras que Dayán Frías también respondió con 4-2 y una anotada. Caimanes, en contraste, apenas conectó tres hits, no logró pisar el plato y cometió cuatro errores defensivos, un reflejo de una noche para el olvido.
¿Cuándo será el cuarto juego de la final de béisbol?
Tigres no solo evitó quedar contra las cuerdas, sino que demostró que la fortaleza está en casa. La contundencia del triunfo refuerza la confianza de un equipo que busca su primer título de liga, mientras que Caimanes deberá ajustar rápidamente para no dejar escapar la ventaja construida en Barranquilla.
La serie continúa este sábado 17 de enero, a las 7:00 p. m., nuevamente en el Abel Leal Once de Noviembre, escenario que también albergará el quinto juego el domingo, a la misma hora. Con la final aún abierta y el golpe anímico del tercer partido, Cartagena se prepara para otro capítulo que puede resultar determinante en la lucha por el campeonato.
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